Flan de membrillo: delicioso postre para los niños de la casa

Este flan de membrillo es una opción deliciosa y diferente para disfrutar por las tardes

El flan es uno de los postres más populares por su textura cremosa y su sabor dulce. Hoy es el momento perfecto para disfrutar de versiones que incorporan ingredientes de temporada. En esta ocasión, te presentamos una variante de flan de membrillo. Lo mejor de todo es que esta receta no requiere horno. Sigue leyendo para aprender a prepararla.

El membrillo es una fruta que proviene del árbol del membrillero (Cydonia oblonga), originario de Asia occidental y cultivado en distintas partes del mundo. Este fruto, que es de color amarillo cuando madura, tiene una piel gruesa y una textura dura. A pesar de su dureza, el membrillo es muy aromático y tiene un sabor ligeramente ácido, lo que lo hace ideal para preparar dulces y conservas.

Se suele consumir en forma de dulce de membrillo, una especie de mermelada sólida que se come sola o como acompañamiento de quesos y otros postres. También se utiliza en gelatinas, jaleas y licores. Aunque en algunas regiones se come crudo con sal y chile, su principal uso sigue siendo en preparaciones cocidas.

Flan de membrillo

Ingredientes:

  • 200 gramos de dulce de membrillo (puedes comprarlo o prepararlo en casa)
  • 1 lata de leche condensada
  • 1 lata de leche evaporada
  • 5 huevos
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 taza de azúcar (para el caramelo)

Preparación:

1-En una sartén, coloca la taza de azúcar a fuego medio y calienta hasta que se derrita y tome un color dorado. Mueve constantemente la sartén para que no se queme. Cuando esté listo, vierte el caramelo en el fondo del molde donde harás el flan y extiende de manera uniforme. Deja enfriar mientras preparas el resto de la mezcla.

2-En una licuadora, coloca el dulce de membrillo, la leche condensada, la leche evaporada, los huevos y la esencia de vainilla. Licua a alta velocidad hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos. Si el dulce de membrillo está muy sólido, puedes cortarlo en trozos pequeños antes de licuar.

3-Una vez que el caramelo esté frío y endurecido, vierte la mezcla del flan sobre el molde. Asegúrate de hacerlo con cuidado para que el caramelo no se mezcle con la mezcla del flan.

4-Coloca el molde del flan en una olla grande con agua, asegúrate de que el agua llegue hasta la mitad del molde. Cubre la olla y cocina a fuego medio durante 50 minutos a 1 hora. Sabrás que el flan está listo cuando, al insertar un palillo en el centro, salga limpio.

5-Retira el flan del baño maría y deja enfriar a temperatura ambiente. Luego, refrigera durante al menos 4 horas, preferiblemente durante toda la noche para que adquiera una textura firme y cremosa.

6-Una vez que el flan esté bien frío, desmolda pasando un cuchillo por los bordes para despegarlo. Coloca en un plato grande y sirve con un poco del caramelo que quedó en el fondo.

Te gustó el artículo? Tenemos mucho más para ti. Únete a Curadas haciendo clic en este enlace

Fuente GASTROLAB

¿Qué opinas?

Únete