El accidental origen de una cifra que sacudió la opinión pública
¿Es verdad que la fortuna de María Gabriela Chávez fue mencionada por Forbes?
Desmontando mitos sobre cuentas bancarias
Es probable que hayas leído sobre la mención de María Gabriela Chávez en Forbes como una de las mujeres más ricas del mundo. ¿Pero es cierto?
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Pero la realidad detrás de esta información requiere un análisis detallado de las fuentes para separar el rumor de la evidencia.
La historia sobre los miles de millones de dólares vinculados a la hija del fallecido mandatario venezolano representa uno de los fenómenos virales más persistentes en la política latinoamericana.
La cifra exacta que suele mencionarse es de 4.197 millones de dólares.
Este dato comenzó a circular con fuerza en agosto de 2015. Esto después de que el Diario Las Américas publicara un reportaje donde aseguraba que ella era la persona más rica de Venezuela.
El medio afirmaba que su patrimonio superaba al de empresarios tradicionales como Gustavo Cisneros o Lorenzo Mendoza.
Pero el problema principal radica en que el reporte nunca presentó pruebas documentales.
Un error de atribución mediática
Aunque muchos portales replicaron que la información provenía de una lista oficial de millonarios la revista Forbes nunca la incluyó en sus registros.
Lo que realmente ocurrió fue que diversos medios usaron el nombre de esa prestigiosa revista como una unidad de medida. Lo hicieron para comparar la magnitud de la fortuna reportada por el diario de Miami.
Esto generó una confusión masiva donde los lectores asumieron que la organización Forbes validó el monto. Pero en realidad la institución nunca certificó la existencia de ese dinero ni el origen de los fondos.
Investigaciones reales frente a rumores digitales
Más allá de los 4.000 millones de dólares que no tienen respaldo en auditorías independientes existen expedientes judiciales que sí muestran movimientos de dinero.
En 2019 trascendió que ella manejó una cuenta en el Mercantil Commercebank en Estados Unidos durante su etapa como embajadora ante la ONU.
Los registros de esa cuenta reflejaron saldos de varios millones de dólares y compras de lujo. Pero estas cantidades están muy lejos de los miles de millones que mencionan las cadenas de redes sociales.
El rastro de los negocios públicos
Otras investigaciones apuntaron hacia el sector de los alimentos. Existieron señalamientos por irregularidades en la importación de arroz y maíz desde Argentina.
En esos casos las autoridades hablaron de sobreprecios que favorecieron a empresas ligadas a su entorno pero hasta hoy no existe una condena firme que acredite el total de su patrimonio personal.
Por otro lado la ex fiscal Luisa Ortega Díaz mencionó procesos por lavado de dinero aunque el trasfondo político de la situación ha complicado la verificación imparcial de estas acusaciones.
En conclusión la cifra billonaria permanece como una afirmación no comprobada que nació en un medio de comunicación y creció gracias a la falta de transparencia informativa.
Respecto a que hizo su fortuna vendiendo Avon
Spoiler: María Gabriela Chávez no está en Forbes y tampoco vendió Avon
Esta es una de las partes más curiosas de la mitología política venezolana, porque mezcla un reporte de prensa real con una sátira que mucha gente terminó creyendo que era verdad.
El origen: Una carta satírica
El chiste de que ella hizo su fortuna vendiendo cosméticos por catálogo no salió de una declaración oficial, sino de una carta satírica y humorística que se hizo viral poco después de que el Diario Las Américas publicara la cifra de los 4.000 millones en 2015.
El texto, escrito con tono de burla, pretendía ser un comunicado del Palacio de Miraflores explicando que María Gabriela era una «exitosa empresaria independiente de Avon«.
El autor hacía cálculos matemáticos absurdos para demostrar que, para llegar a esa cifra vendiendo cremas, ella tendría que haber visitado millones de hogares cada hora durante décadas.
La bola de nieve en redes sociales
Mucha gente no entendió el sarcasmo. En un contexto de polarización y falta de información oficial sobre las fortunas del entorno presidencial, el texto de la «vendedora de Avon» se compartió miles de veces como si fuera una excusa real dada por el gobierno.
Incluso algunos portales de noticias de otros países, con poco contexto sobre el humor político venezolano, llegaron a titular: «Hija de Chávez asegura que su fortuna la ganó vendiendo Avon».
Esto alimentó el meme por años, convirtiendo la marca en el símbolo de la ironía sobre su riqueza.
La realidad detrás del meme
A pesar de lo gracioso del meme, las investigaciones serias (como las mencionadas anteriormente sobre las cuentas en Andorra o el caso del arroz en Argentina) nunca mencionaron ventas por catálogo.
Las sospechas reales de las autoridades internacionales se centran en:
Comisiones por contratos estatales (especialmente en el sector alimentos).
Acceso preferencial a divisas (el sistema de cambio controlado que existía en Venezuela).
Gestión de fondos públicos a través de terceros.
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