De Delcy Rodríguez a María Corina Machado: Trump perfila transición chavista y restauración opositora

Desde la captura de Nicolás Maduro hace un mes, EE UU ha delineado una estrategia pragmática y dual para Venezuela: posiciona a Delcy Rodríguez como interlocutora para garantizar estabilidad inmediata, mientras reserva a María Corina Machado un rol restaurador. El exembajador Diego Arria, asegura que para Trump «es más fácil lidiar con una Delcy amenazada que con una mujer con 90% de apoyo popular», mientras que el politólogo Carlos Sánchez Berzain apoya la tesis de que Machado será la cara de la restauración democrática

Una está en el radar de la DEA desde años y en 2022 fue catalogada como un «objetivo prioritario» para Estados Unidos. La otra ha liderado la cruzada por conseguir el apoyo internacional a la causa de la democracia en Venezuela. A la primera, le han impuesto sanciones estadounidenses por corrupción y violación de derechos humanos. La otra acaba de recibir el Premio Nobel de la Paz.

Desde la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026, el discurso de Donald Trump sobre Venezuela ha oscilado entre la amenaza directa y el pragmatismo, con dos figuras femeninas en el centro: la oficialista Delcy Rodríguez y la líder opositora María Corina Machado. Para ambas líderes, el apoyo del presidente de Estados Unidos, es fundamental, desde la perspectiva del levantamiento de las sanciones económicas o incluso extraer a otros miembros del régimen que enfrentan cargos en Estados Unidos.

“Trump usa a Delcy como medio” para un objetivo

Tras la operación militar en Caracas, Trump anunció que Estados Unidos “administraría” el país latinoamericano hasta una transición “segura” y presentó a Rodríguez como presidenta interina “dispuesta” a colaborar con ese plan. La describió a Rodríguez como “alguien con quien hemos trabajado muy bien” y aseguró que se estaban “llevando muy bien con ella”.

Sobre esto, Diego Arria, exembajador venezolano ante la Organización de las Naciones Unidas y exgobernador de Caracas, es muy crítico y asegura que las declaraciones del mandatario generan más incertidumbre que certezas sobre la posibilidad de una transición democrática.  “El discurso de Trump sobre Delcy Rodríguez indica claramente que no la conoce para nada y que se la han presentado cómo el medio institucional por ser la vicepresidente, aunque saben que ella es parte fundamental de la estructura de poder de Venezuela”, señala. 

En apenas un mes, Trump ha balanceado la retórica hacia Rodríguez desde las llamadas anunciadas como positivas hasta el tono de advertencia. En una entrevista telefónica con The Atlantic, Trump llegó a afirmar que, si la mandataria “no hace lo correcto”, podría “pagar un precio muy grande, probablemente mayor que Maduro”. Ese lenguaje de castigo y de control sobre el destino de dirigentes extranjeros encaja con el estilo confrontacional que el republicano ha exhibido en otros escenarios de política exterior.

Arria asegura que Trump “ha dejado a un lado la realidad que Delcy Rodríguez encarna plenamente” y “la intenta usar por los próximos meses, sin olvidar qué representa ella y su hermano”. 

“El miedo sigue dominando el espacio. Ni un solo venezolano salió a celebrar la captura del narco tirano maduro por el temor a ser apresado”, recuerda Arria. 

En ese contexto de temor y expectativa que se vive de puertas para adentro, la Casa Blanca apuesta por la idea de estabilizar el sector petrolero en una alianza con el régimen, lo que ha servido para subrayar los intereses estadounidenses en “petróleo, minerales, comercio y seguridad” y reforzar la idea de que Washington pretende tutelar la reconstrucción venezolana.

Carlos Sanchez Berzaín, director del Interamerican Institute for Democracy, por su parte, afirma que la maniobra de Trump es estratégica y que “Estados Unidos busca desmontar la dictadura, utilizando sus propios mafiosos”.

Para el politólogo, Washington trabaja en dos situaciones paralelas, “la primera es la instalación del control de la dictadura que se ejecuta a través de Laura Dogu, encargada de negocios que ha enviado a Caracas” y que ya se reunió el lunes con Rodríguez, y “la otra mano es la restitución de la democracia con María Corina Machado”.

Machado representa la restitución de la democracia

El tratamiento discursivo de María Corina Machado ha sido, en cambio, marcadamente ambivalente por EE UU. Tras años de respaldo retórico a la oposición venezolana, Trump la ha descrito en las últimas semanas como una figura “sin el apoyo” suficiente para dirigir el país. Pero, por el otro lado, la recibió en un amplio almuerzo en la Casa Blanca el 15 de enero, un gesto que no ha hecho con ningún dirigente del lado del régimen madurista. Ese día, salió en medios contando la admiración que siente por Machado y lo maravillado que estaba con la acción de la líder opositora, quien le entregó la medalla del Nobel de Paz recibida en 2025.

En este sentido, Arria asegura que “Trump ha intentado desconocer la importancia de María Corina Machado, pensando que para su plan de rescate económico es más fácil lidiar con una Delcy Rodríguez amenazada que con una mujer que arrastra 90% de apoyo popular”.

“Trump cree que manejar los cambios económicos con una persona de tanta representatividad es más dificultoso. Prefiere por eso a la amenazada Delcy”, agrega.

Sanchez Berzaín, por el contrario, afirma que el presidente estadounidense “reconoce el liderazgo de María Corina y no la tiene al margen” sino que “se está produciendo un proceso de incorporación en la que Machado está haciendo una estrategia inteligente”. En el futuro próximo, resalta, “esto va a avanzar en un camino en el que el pueblo venezolano está representado en ese proceso por María Corina Machado, quien es la líder indiscutible”. 

De este modo, existen dos circunstancias, “la dictadura que está agonizando, a punto de desaparecer, a manos de Delcy Rodríguez, y la democracia que tiene que prevalecer en María Corina Machado”. En sus palabras: “Un mundo que muere y otro que resurge”. 

El resultado es un mapa de poder en el que la Casa Blanca proyecta a Delcy Rodríguez como socia incómoda, pero necesaria para garantizar la estabilidad, mientras reduce a Machado al papel de interlocutora relevante pero no decisiva en el diseño de la transición, al menos en el corto plazo. 

“Solo de una transición verdadera puede asegurarse la estabilidad. La libertad no es una pieza de segunda cómo le parece a Trump y la realidad va a demostrarlo. Subestimar a un pueblo que tiene 26 años de tiranía es un error muy grande”, subraya Arria. 

La combinación de amenazas públicas y elogios prudentes hacia Rodríguez, junto con la apertura de canales formales con la segunda, refleja una estrategia que prioriza la gobernabilidad inmediata y la defensa de intereses económicos estadounidenses y la exigencia de una transición ágil, pero controlada, incluso incómoda, que marca un momento histórico único para los venezolanos. 

hermanos Rodríguez
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, observa junto a su hermano, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, durante un discurso presidencial ante el Parlamento en la Asamblea Nacional en Caracas el 15 de enero de 2026. Foto: Federico PARRA / AFP

Cronología: Trump sobre Delcy Rodríguez

  • 3 de enero – Anuncio tras la captura de Maduro
    En la rueda de prensa donde anuncia la captura de Nicolás Maduro y afirma que Estados Unidos “administrará” Venezuela hasta una transición “segura, adecuada y prudente”, Trump menciona que la vicepresidenta Delcy Rodríguez será juramentada como presidenta interina y que está “básicamente dispuesta a hacer lo que consideramos necesario para devolver la grandeza a Venezuela”, según reconstruyen crónicas y fact‑checks posteriores. Se trata de una comparecencia televisada desde la Casa Blanca en la tarde del 3 de enero.
  • 4 de enero – Advertencia de “pagar un precio muy alto”
    En una entrevista telefónica con la revista The Atlantic, recogida por Reuters, CNBC y otros medios, Trump advierte que Delcy Rodríguez podría “pagar un precio muy grande, probablemente mayor que Maduro” si “no hace lo correcto”. La llamada se realiza mientras el presidente se dirige a su club de golf en West Palm Beach.
  • 9 de enero – Tras reunirse con representantes petroleros
Trump, asegura, tras la reunión con representantes petroleros, que el grupo de Rodríguez, de momento, parece «ser un aliado» de Washington y que probablemente «seguirá siéndolo».

«En este momento parece ser un aliado, y creo que seguirá siéndolo. Y no queremos que Rusia esté allí. No queremos que China esté allí (en Venezuela)», declara tras el encuentro para tratar la reconstrucción de la industria del crudo en Venezuela. También agrega: «Fueron inteligentes. No querían pasar por una segunda ola de ataques».

  • 14–15 de enero – Giro hacia el elogio y la cooperación
    El 14 de enero, a vísperas de recibir a la oposición, Trump declara a la prensa que Delcy Rodríguez es alguien con quien ha “trabajado muy bien. “Es una persona estupenda, trabajamos muy bien con ella. Nos estamos llevando muy bien”, señaló entonces el presidente de Estados Unidos. Ese mismo día o al día siguiente mantuvo una llamada telefónica con Rodríguez sobre “petróleo, minerales, comercio y seguridad”, que luego presenta en redes sociales como “muy positiva”, de acuerdo con el resumen de un video de The Economic Times. 
  • 16 de enero – ¿Por qué alinearse con Delcy Rodríguez?
En un intercambio informal con reporteros fuera de la Casa Blanca, antes de viajar a Florida, una periodista le pregunta por qué “alinearse con Delcy Rodríguez en lugar de María Corina Machado”. El mandatario estadounidense le responde: “Bueno, si alguna vez recuerdas un lugar llamado Irak, donde todos fueron despedidos —todas las personas, la policía, los generales, todos fueron despedidos— y terminaron siendo ISIS. En lugar de ponerse manos a la obra, terminaron siendo ISIS. Así que eso es lo que recuerdo». La analogía le sirve para justificar el mantenimiento de las estructuras del régimen chavista con el fin de evitar un vacío de poder o colapso que genere caos.
  • 29 de enero – Reapertura del espacio aéreo venezolano

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este jueves que próximamente se reabrirán las conexiones comerciales aéreas con Venezuela, después de mantener una conversación con la presidenta interina del país caribeño, Delcy Rodríguez, pero sin dar más detalles sobre la llamada.

Centro Nobel de la Paz aclara que una medalla puede cambiar de dueño, pero el título no
María Corina Machado entregó su medalla al presidente de Estados Unidos Donald Trump. Foto: Casa Blanca

Cronología: Trump sobre María Corina Machado

En paralelo, hay menos intervenciones directas sobre María Corina Machado, pero sí algunos hitos:

  • 3–4 de enero de 2026 – Sobre la capacidad de gobernar
    En la cobertura inicial de la operación contra Maduro, Trump sostiene que Washington “dirigirá” Venezuela y afirma que María Corina Machado “no tiene el apoyo o el respeto dentro del país”. Al Jazeera y otros medios citan esa idea de que, a ojos de Trump, Machado no sería la sucesora natural de Maduro o de Rodríguez.
  • 4 de enero de 2026 – Crítica a su idoneidad
    En un video de Al Jazeera Newsfeed se resume que Trump califica a María Corina Machado como “no apta” para gobernar Venezuela y cuestiona que sea la persona adecuada para dirigir el país en este momento, pese a su perfil internacional y al hecho de haber recibido el Premio Nobel de la Paz en 2025. 
  • 15 de enero de 2026 – Reunión en la Casa Blanca y entre de la medalla del Nobel
El 15 de enero, Trump recibe a María Corina Machado en la Casa Blanca para un almuerzo de trabajo. En una publicación en las redes sociales sobre la reunión, Trump agradeció a Machado que le diera “su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado”. Añadió que era “un gesto maravilloso de respeto mutuo”.
  • 16 de enero – “Una persona que admiro mucho”

En el intercambio informal con reporteros fuera de la Casa Blanca, el 15 de enero, y tras hacer una analogía entre la salida de Maduro con la era post-Saddam Husseim (donde la disolución del ejército iraquí por Paul Bremer favoreció el ISIS), Trump habla sobre Machado: «Te diré, ayer tuve una gran reunión con una persona a la que respeto mucho, y ella obviamente me respeta a mí y a nuestro país, y me dio su Premio Nobel. Nunca la había conocido antes, y quedé muy impresionado. Es una gran mujer». 

Curadas / Vía El Nacional

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