¿Qué será de la vida del «eje Irán-Caracas»?

Desde el fin de semana han empezado a circular fotos de líderes posando al lado del caído ayatolá Alí Hoseiní Jameneí, clérigo y político iraní, cabeza del régimen teocrático en ese país desde 1989.

Irán confirmó que Jameneí, de 86 años de edad, murió en uno de los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra ese régimen. Lo califican de peligroso financiador de grupos terroristas (como Hezbolá y Hamás) y el impulsor de un programa de misiles balísticos y de uranio enriquecido para bombas atómicas.


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El peligroso intercambio Caracas-Teherán

Y son conocidos los intercambios comerciales entre Irán y Venezuela: el país enviaba petróleo y oro (algunos le suman cocaína) a cambio de gasolina, armas y alimentos.

Sin embargo, hay otro factor de intercambio de ese eje Caracas-Teherán, que es el que más preocupa a organismos de inteligencia. Se calcula que Venezuela le entregó la nacionalidad a por lo menos 10.400 iraníes que se mueven por el mundo con pasaporte del país, según ha denunciado el exdiputado venezolano Carlos Paparoni.

Además, agencias de inteligencia monitoreaban los vuelos Maiquetía-Teherán, con escala técnica en Damasco, que empezaron a salir de este lado del hemisferio.

Drones y misiles


Además del aterrizaje en Venezuela de la poderosa cadena de supermercados Megasis (que algunos vinculan como una de las propiedades de la Guardia Revolucionaria Iraní), se habla de un silencioso aporte armamentista que va desde una fábrica de drones hasta la posibilidad de enviar misiles al régimen venezolano para usarlos contra Estados Unidos.

Y si bien expertos coinciden en que la extracción de Nicolás Maduro, 56 días antes del ataque a Irán, tuvo otros factores de peso, coinciden en que la cercanía con el régimen (al que estaba subordinado) pudo pesar.

«No se puede afirmar que la posibilidad de la presencia de misiles iraníes en Venezuela hubiera sido una amenaza existencial para Estados Unidos. Pero sí hubiera cambiado los balances de poder geopolítico, siendo el poder predominante en Suramérica», le explicó a EL TIEMPO Pedran Fanian, profesor en historia, nacido en Teherán.

Nicaragua y comunicado


Evaluaciones públicas sobre el alcance de los misiles iraníes indican que estos no alcanzarían territorio continental de Estados Unidos, así fueran lanzados desde Venezuela.

Pero la financiación de grupos terroristas enciende las alarmas sobre posibles atentados. Además, en esa ecuación de relaciones y subordinación incluyen al régimen nicaragüense, geográficamente mejor ubicado.

El nexo Caracas-Teherán quedó confirmado con el comunicado que emitió la cancillería venezolana tras los bombardeos a Irán, que fue borrado minutos después.

«La República Bolivariana de Venezuela condena y lamenta profundamente que, en un contexto en el que se desarrollaban esfuerzos diplomáticos y negociaciones en curso, se haya optado por la vía militar mediante ataques contra la República Islámica de Irán, desencadenando en las últimas horas una peligrosa e impredecible escalada de acontecimientos, incluidas las indebidas y condenables represalias militares en contra de objetivos ubicados en distintos países de la región por parte de Irán», decía.

Con información de El Tiempo

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