El caso se convirtió en un circo mediático que duró años. Los principales señalados pasaron casi dos años en prisión preventiva
El caso de Paco Stanley (7 de junio de 1999) no fue solo un asesinato; fue un infarto a la cultura popular mexicana.
El caso de Paco Stanley
Representó el momento en que la violencia del crimen organizado, que se sentía lejana para muchos, irrumpió en plena luz del día en la Ciudad de México, ejecutando a la figura más carismática de la televisión nacional en ese momento.
El Atentado: «El Charco de las Ranas»
Eran poco después de las 12:00 PM cuando Stanley, tras desayunar después de su programa matutino, esperaba en su camioneta Lincoln Navigator frente al restaurante «El Charco de las Ranas».
- La Ejecución: Un comando armado se acercó y disparó más de 20 veces con armas cortas (calibre .40). Stanley recibió cuatro impactos directos en la cara.
- El Daño Colateral: Jorge Gil, su colaborador, resultó herido; un agente de seguros que pasaba por ahí murió, y su esposa resultó gravemente herida.
- El Tinnitus de la Duda: El gran ausente en el vehículo fue su patiño, Mario Bezares («Mayito»), quien se había quedado en el baño del restaurante alegando un malestar estomacal.

La Investigación: ¿Crimen o Traición?
Lo que siguió fue un desequilibrio absoluto en la procuración de justicia. La Procuraduría de la CDMX (entonces liderada por Samuel del Villar) construyó una narrativa que vinculaba a Stanley con el narcotráfico y a sus allegados con el asesinato.
Los Puntos Clave del Expediente:
1-Vínculos Peligrosos: En el cuerpo de Stanley se encontró una credencial que lo acreditaba como agente de la Secretaría de Gobernación y restos de cocaína. Así, se especuló una relación cercana con Amado Carrillo Fuentes («El Señor de los Cielos»).
2-El Móvil del «Gallinazo»: La fiscalía teorizó que Mario Bezares y la edecán Paola Durante habían planeado el asesinato por deudas de drogas o rencillas personales, bajo órdenes del cártel de los Amezcua.
3-La Prueba de la Bolsita: Un video de televisión en vivo donde a Bezares se le cae una «bolsita blanca» (presuntamente cocaína) mientras bailaba «El Gallinazo» se convirtió en el juicio mediático definitivo.
¿Te gustó el artículo? Como sabes, tenemos mucho más para ti. Únete a Curadas haciendo clic en este enlace