La cadena española de hoteles Meliá anunció este miércoles que dejará de gestionar quince hoteles en Cuba, uniéndose a otras empresas extranjeras que están cortando sus vínculos con el conglomerado económico-militar cubano Gaesa, sancionado por Washington.
«Ante los acontecimientos y circunstancias que van sucediendo en el contexto geopolítico social, legal y económico de la República de Cuba», Meliá informa que «ha adoptado la decisión de concluir de forma inmediata la prestación de los servicios de gestión y comercialización» de quince de sus hoteles en la isla, indicó la empresa en un comunicado.
Meliá no hizo mención a los otros 19 hoteles que tiene en Cuba, pero que opera con el Ministerio de Turismo.
La empresa con sede en Palma de Mallorca, en las islas Baleares, se une así a la cadena hotelera también española Iberostar y a la canadiense Blue Diamond, que anunciaron en días pasados que cortaban total o parcialmente sus operaciones en Cuba.
Así, Iberostar deja de operar los hoteles que administraba junto a Gaesa, 12 de los 18 que tiene en la isla, pero seguirá coadministrando los restantes seis que son propiedad del Ministerio de Turismo.
El sector turístico cubano se encuentra en una situación delicada, por la creciente presión que ejerce Estados Unidos sobre la isla.
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Meliá dijo tomar su decisión «desde un profundo sentido de responsabilidad empresarial», ante «una combinación de circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gestión o actuación» de la empresa, que han impactado «en la operativa, legalidad y seguridad» de los hoteles.
De todas maneras, la empresa resaltó que el impacto de la medida será «limitado», toda vez que la «gran mayoría» de los quince hoteles «se encuentran actualmente cerrados» por los problemas de falta de electricidad y la «caída de la demanda que viene sufriendo» Cuba.
Meliá e Iberostar fueron las primeras cadenas hoteleras españolas en llegar a Cuba, después que la isla se abriera al turismo internacional para salir de la crisis provocada por la caída del bloque soviético en 1991.
En mayo pasado, Gaesa fue sancionada directamente por Washington, que presiona a las empresas extranjeras que colaboran con el conglomerado económico-militar.
Estas empresas tienen hasta el 5 de junio para demostrar que no violan las sanciones estadounidenses.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, de origen cubano y firme opositor del gobierno comunista de La Habana, acusó recientemente a los líderes cubanos de robo y corrupción a través de Gaesa.
El martes, el gobierno cubano defendió el papel de Gaesa, conglomerado creado en la década de 1990 para eludir el embargo estadounidense y generar divisas para impulsar la economía cubana.
Con información de AFP