Resiliencia: claves para afrontar las situaciones adversas (+Video)

La estabilidad emocional y la capacidad de mantener la mente en frío es una habilidad importante para tratar con situaciones adversas

Hábitos de resiliencia para enfrentar dificultades. Adóptalos. (+Video)

La resiliencia psicológica es la capacidad de sobreponerte a los acontecimientos adversos de tu vida y de desarrollarte exitosamente a pesar de las circunstancias.

Esa una de las características de la personalidad que se conoce popularmente como ser fuerte emocional o psicológicamente.

Aprender esto te va a permitir superar obstáculos y eventos negativos y seguir perseverando para alcanzar tus metas.

Revisemos una lista de hábitos para ser resiliente.

Hábito de resiliencia: Mirar las dificultades como oportunidades

¿Sabías que en 1914 se quemó el laboratorio del inventor estadounidense Thomas Alva Edisón y con ello el trabajo de muchos años?

Sin duda lo podrás describir como algo catastrófico y de lo que no se puede sacar nada positivo.

Sin embargo, Edison eligió verlo como una oportunidad, es decir de forma positiva.

Dijo «gracias a Dios que todos nuestros errores fueron quemados, ahora podemos comenzar frescos de nuevo».

La idea es que las cosas que ocurren y que no puedes controlar se conviertan en tus mayores oportunidades.

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Hábito de resiliencia: Aceptar los imprevistos y los fracasos

Quien no se arriesga no gana y si no estás dispuesto a fracasar no podrás conseguir nada difícil o de valor.

Esto va a ser siempre así, desde las relaciones personales hasta el ámbito laboral.

Creer que no te mereces fracasar o que no te mereces lo que tienes solo hará que tus desafíos sean más complicados.

De acuerdo con el profesor Paul Harvey, de la universidad estadounidense de New Hampshire, la generación Y o millennials tiene esta característica.

Expectativas poco realistas y una resistencia a aceptar el feedback negativo.

En etapas anteriores el marco que se daba a la gente no era solo más humilde, sino que entendía lo impredecible e inexplicable que el mundo podía ser.

Si quieres ser fuerte psicológicamente tendrás que reconocer que tus planes podrían venirse abajo y no malgastar tus energías en maldecir el destino o a la mala suerte.

Si fracasas, aprendes del fracaso. Acéptalo como algo normal y sigue adelante.

Hábito de resiliencia: Adaptarse al cambio

En el mundo actual el cambio es lo normal.

De trabajo, de tecnología, de vivienda, de circunstancias e, incluso, de pareja o amigos.

De hecho, ser resiliente está relacionado con la flexibilidad.

Imagínate un muelle que se puede estirar y comprimir.

Así son las personas resilientes: son capaces de adaptarse al cambio, aprender y ser felices con las situaciones cambiantes.

Aunque puedan pasarlo mal por algún tiempo, se habitúan a las situaciones y acaban siendo emocionalmente estables.

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Hábito de resiliencia: Buscar la estabilidad emocional

La felicidad no es estar exaltado ni riendo todo el tiempo. Eso más bien sería un estado maníaco.

Ser emocionalmente fuerte no es tratar de estar siempre contento, sino de mantener un nivel estable de tu estado de ánimo.

Es decir, estar en paz, relajado o en armonía.

La estabilidad emocional y la capacidad de mantener la mente en frío es una habilidad importante para tratar con situaciones difíciles.

Por otro lado, está la excesiva preocupación por la felicidad, que en realidad puede llevar a una actitud poco saludable y a más emociones negativas.

La gente fuerte no evita las emociones negativas, pero cuando surgen las aceptan.

Aceptan tanto las emociones positivas como las negativas.

La obsesión cultural por estar siempre positivo es contraproducente y poco humana.

La tristeza, disgustos, frustraciones y fracasos son cosas que también forman parte de la historia, al igual que los momentos felices y éxitos.

Han ayudado a moldearte tal y como eres hoy.

La clave, por lo tanto, es aprender de lo negativo y superarlo para avanzar a nuevas etapas.

Usar las emociones y eventos negativos para avanzar, no para atascarse.

Hábito de resiliencia: Trabajar tu forma física

Trabajar tu forma física puede ayudarte a sentirte mejor tanto corporal como mentalmente, además de a ser más resiliente.

Ser resiliente es sentir que tienes el control o parte del control sobre una situación y de que puedes resolverla a pesar de los desafíos que tienes por delante.

Si no estás en forma físicamente, puedes sentir que no estás en control de tu cuerpo.

De hecho, las personas que están en forma físicamente son más resistentes en el trabajo.

Según el autor norteamericano Ben Michaelis puede sonar contraintuitivo pero se logra ser más fuerte mentalmente al ser más fuerte físicamente a través del ejercicio cardiovascular.

Los datos indican la relación entre la salud física y emocional.

Por esto se sugiere que la gente que quiera construir su resiliencia emocional comience por fortalecer su resistencia corriendo, nadando o montando bicicleta.

Céntrate en las soluciones

¿No crees que centrarte en los problemas es lo contrario a ser resiliente?

¿Cómo vas a superar un obstáculo si piensas en el problema en lugar de la solución?

Imagina que tienes una gran valla que saltar. Te centras en el gran problema que tienes, en que es muy alta o en que te puedes hacer daño al saltarla.

Sin embargo, también podrías haber gastado tu energía mental en pensar en una solución como buscar una escalera o en pedir ayuda a alguien.

La gente se suele enfocar más en los problemas que en las soluciones. Si cuando surge un problema buscas la solución directamente te ahorrarás tiempo y lo convertirás en un hábito.

Si el problema no se puede resolver lo mejor es aceptarlo y dejar pasar un tiempo prudente hasta que lo superes.

Vive el presente

Estar en el aquí y ahora, vivir el presente, te permite ver las cosas tal y como son.

De esa forma también puedes resolver mejor tus problemas.

Como sabes, es normal que surjan dificultades o que pases por etapas con el estado de ánimo bajo, pero si vives el presente podrás superar esas situaciones y te centrarás en lo que tienes ahora, en las soluciones y en tu ambiente.

No en tu pasado o en tu futuro.

Sé persistente

La psicóloga estadounidense Angela Lee Duckworth encontró que la perseverancia era la cualidad que más contaba para el éxito académico,

Más que cualquier otra cualidad como inteligencia emocional, atractivo físico, salud o cociente intelectual.

Para ser persistente en tus metas ten siempre un plan a, b y c. Y si no los tienes créalos.

Si quieres conseguir lo que sea buscarás la forma de hacerlo. Si no buscarás excusas.

Mira el punto de vista positivo realista

Las personas resilientes se levantan rápidamente después de caer.

Para ser fuerte emocionalmente hay que tener la esperanza positiva optimista y la claridad pesimista.

Esto te permite ver las posibilidades, tener motivación, ser crítico y aceptar que pueden llegar los fracasos o eventos negativos.

Aprende a abandonar

Ser resiliente es ser consciente de que en ciertas circunstancias lo darás todo y ya no podrás hacer nada más.

Es importante reconocer que solo puedes controlar tus propias acciones, no los resultados de esas acciones, las acciones de otras personas o incluso el azar.

Aceptar este hecho te permitirá superar los acontecimientos que están más allá de tus actos.

A veces la mejor solución a un problema es aceptar que no lo puedes controlar, evitando chocar una y otra vez contra el mismo obstáculo.

https://www.youtube.com/watch?v=tBXgiS6t2Og

Tomado de Lifeder.

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