Los Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) abrieron este lunes en Ginebra su reunión anual en medio de la preocupación por los brotes de hantavirus y ébola, y de la incertidumbre por los anunciados retiros de Estados Unidos y Argentina.
Aunque el raro brote de hantavirus en un crucero, que captó la atención mundial, no figura oficialmente en la agenda, se espera que ocupe un lugar destacado en las discusiones, al igual que el nuevo brote de ébola en la República Democrática del Congo.
Estos dos episodios «son apenas las crisis más recientes en nuestro mundo, presa de múltiples turbulencias», advirtió el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
El alto funcionario agregó que «desde los conflictos hasta las crisis económicas, pasando por el cambio climático y la reducción de la ayuda internacional, vivimos una época difícil, peligrosa y fuente de divisiones».
Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, dijo en un mensaje en video que «a lo largo del último año, los recortes en la ayuda bilateral y multilateral han desestabilizado los sistemas de salud y ahondado las desigualdades. Se han cerrado clínicas. Profesionales de la salud han perdido su empleo».
Una fuente diplomática, que pidió no ser identificada, dijo que sería interesante ver cómo la OMS utiliza estos brotes para «presionar a (Estados Unidos y Argentina) que no se vayan» de la organización.
Surie Moon, codirectora del Centro de Salud Global del Instituto de Posgrado de Ginebra, dijo a la AFP que la crisis del hantavirus ofreció «una clara ilustración de por qué el mundo necesita una OMS eficaz, de confianza, imparcial y con financiación fiable».
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Divisiones y el retiro de Argentina –
El continuo desacuerdo entre los países ricos y los países en desarrollo ha bloqueado, por ejemplo, los avances en la pieza clave que falta en el histórico tratado sobre pandemias de 2025 de la OMS. Ahora se espera que las negociaciones se prolonguen un año más.
Sigue sin estar claro tampoco qué se decidirá sobre los anunciados retiros de Estados Unidos y Argentina.
El presidente estadounidense Donald Trump, en su primer día de regreso al cargo en enero de 2025, entregó a la OMS la notificación de retiro de su país con un plazo de un año, a la que Argentina se sumó poco después.
La OMS, cuya constitución no incluye una cláusula de retiro, no ha confirmado ninguno de los dos.
Estados Unidos se reservó el derecho a retirarse cuando se incorporó a la OMS en 1948, a condición de dar un preaviso de un año y cumplir plenamente con sus obligaciones financieras para ese año fiscal.
Aunque el periodo de preaviso ya expiró, Washington aún no ha pagado sus cuotas de 2024 ni de 2025, y adeuda alrededor de 260 millones de dólares.
Cuando el consejo ejecutivo de la OMS se reunió en enero, Israel presentó una resolución para aprobar el retiro de Argentina -algo que se espera que los países debatan durante la asamblea-, pero no se dijo ni una palabra sobre la salida de Estados Unidos.
Diplomáticos y observadores indicaron que existía un amplio consenso en que sería mejor mantener una zona gris en torno a si Estados Unidos ha quedado efectivamente fuera.
Campaña de elección –
La asamblea tiene lugar mientras se intensifica el proceso hacia la elección, el próximo año, de un nuevo jefe de la OMS.
Nadie ha declarado todavía su candidatura, pero es posible que haya anuncios esta semana, antes de la fecha límite de presentación de candidaturas fijada para el 24 de septiembre.
También están sobre la mesa varias resoluciones delicadas, entre ellas respecto a Ucrania, los territorios palestinos e Irán, que podrían desencadenar debates complejos.
Gran parte de las discusiones de esta semana se centrarán en si se debe poner en marcha un proceso formal de reforma de la llamada «arquitectura global de salud», un entramado de organizaciones que no siempre trabajan juntas y que a menudo se solapan.
EL presidente de Ghana, John Dramani Mahama, dijo que «seis años después de la última pandemia mundial, la del Covid-19, la arquitectura sanitaria mundial se transforma rápidamente (…). Estamos asistiendo al fin de una era y necesitamos el valor para construir una nueva».
Con información de AFP