Vivían al día, ya eran vulnerables y la pandemia los obligó a regresar: venezolanos retornados llevan otra cruz a cuestas
“Las situación era insoportable. Nos tenían en un apartamento bajo llave, donde solo nos abrían la puerta para pasarnos comida, que no se le da ni a los perros. El apartamento no tenía agua, la ponían una hora cada día y éramos más de ocho personas”.