Aunque algunos de estos venezolanos están siendo juzgados, siguen llevando vida de ricos gracias a dinero producto de la corrupción.

“Lo que para los españoles es una empresa off shore para los latinoamericanos es el día a día. Más para los venezolanos, que necesitan salvar su dinero”. Así se expresa ante El Mundo de España el que fuera viceministro de Energía Eléctrica de Venezuela, Nervis Villalobos Cárdenas, investigado en España por cohecho internacional y blanqueo de capitales. Hace cinco años que reside en Madrid, a donde llegó con una fortuna bajo el brazo gracias al Gobierno de Hugo Chávez y a las adjudicaciones de contratos públicos que asesoró para empresas venezolanas y multinacionales.

Villalobos es uno de los 11 ciudadanos venezolanos identificados por este diario que se enriquecieron bajo el paraguas del chavismo y exiliaron su dinero a España. No hay una cifra definida de cuánto capital llegó a cuentas españolas. Los únicos datos oficiales quedan lejos de las inversiones millonarias investigadas por la Policía Judicial.

La Secretaría de Estado de Migraciones cifra en 55 el número de venezolanos que consiguió la residencia española entre 2014 y 2017, después de invertir poco más de 30 millones de euros en inmuebles a través de la llamada Golden Visa. Se trata de un mecanismo, aprobado en 2013, que concede la residencia a extranjeros a cambio de que inviertan más de un millón de euros en negocios emprendedores o adquieran una vivienda por más de medio millón.

De esos 11 venezolanos, seis están siendo investigados en España por blanqueo de capitales -uno de ellos acaba de conseguir la nacionalidad española-. Se trata de Nervis Villalobos, Javier Alvarado Ochoa, Claudia Patricia Díaz Guillén, Adrián Velásquez Figueroa, José Roberto Rincón Bravo y Rafael Ernesto Reiter Muñoz.

Dos fueron extraditados a Estados Unidos para ser enjuiciados por delitos de corrupción vinculados a sobornos y a la empresa Petroleos de Venezuela (PDVSA) -Luis Carlos de León Pérez y César Rincón Godoy. Dos jóvenes empresarios conocidos como bolichicos se asentaron en el sector energético e invirtieron en inmuebles. Se trata de Alejandro Betancourt y Pedro Trebbau. Y otro de los ciudadanos venezolanos dejó de ser jefe de seguridad de Chávez para invertir en el ladrillo (Carlos Aguilera Borjas).

 

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