El humedal de Cuatro Ciénegas, un lugar único en el mundo
El humedal de Cuatro Ciénegas, un lugar único en el mundo

El humedal de Cuatro Ciénegas, un lugar único en el mundo

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Es el humedal de Cuatro Ciénegas, ubicado en Coahuila, en el norte de México, un lugar único en el mundo.

A primera vista parece un grupo de pozas en una zona desértica rodeada de cultivos de alfalfa.

Pero en el agua de este oasis existe una vasta diversidad de microorganismos, similares a los que existieron en la primera época del planeta.

En este conjunto de 200 pozas existen bacterias que provienen de las que aparecieron hace cientos de millones de años, cuando no había oxígeno en la atmósfera, y éstas pueden tener la llave de la «cura» del planeta.

Es uno de los valores poco conocidos del humedal, explica Valeria Souza Saldívar, investigadora del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y considerada una de las mayores especialistas en el ecosistema del enclave.

A mediados de octubre, Souza Saldívar ingresó a la Academia Americana de Ciencias y Artes (AAAS) como miembro extranjero honorario, por su trabajo en la vinculación entre ciencia y sociedad.

La designación en la AAAS -de la que formaron parte científicos como Charles Darwin- fue por su trabajo en Cuatro Ciénegas, en particular entre estudiantes de bachillerato en la región.

«El lugar más diverso del planeta»

Los microorganismos en las pozas de Cuatro Ciénegas, como hicieron sus antecesores en el período Precámbrico la primera y más larga etapa de la historia de la Tierra, sobreviven en un ambiente con pocos nutrientes, muy diferente al del resto del planeta.

El agua de las pozas tiene un alto contenido en minerales, pues está en contacto con residuos volcánicos, explica la especialista.

Son elementos parecidos a los que existieron en la primera fase de la Tierra, cuando se encontraba en un proceso de inestabilidad. De hecho, los continentes, como ahora existen, no se habían formado.

Entender cómo sobreviven en este contexto puede ayudar, por ejemplo, a combatir la contaminación del planeta, asegura Valeria Souza.

En su momento los antecesores de estos organismos «transformaron el planeta y lo pueden curar, tienen un potencial biotecnológico gigantesco», dice a BBC Mundo.

«Han vivido a partir de metales pesados, han estado reciclando los elementos que nos dieron la vida. Pueden limpiar las minas, el mar, capturar CO2 en sus cuerpos».

Hasta ahora en el humedal se han encontrado más de 3.000 tipos distintos de bacterias.

También existe una amplia diversidad de insectos, peces y otros especímenes considerados únicos en el mundo.

«Es el único sitio en la tierra que guardó los sedimentos de lo que una vez fue un planeta muy primitivo», subraya Souza Saldívar.

«Guardó también los microbios y condiciones ambientales del mar del pasado. Solamente sobrevivieron en Cuatro Ciénegas y eso lo hace el lugar más diverso del planeta».

Vieja historia

Hace cientos de millones de años en la zona que hoy es el estado de Coahuila ocurrió una fractura de placas tectónicas que dio origen a lo que hoy es el océano Atlántico.

En el periodo Precámbrico la formación del planeta, como ahora se conoce, aún no terminaba.

La región de Cuatro Ciénegas, en ese entonces, estaba cubierta de agua.

Algunos movimientos de placas tectónicas elevaron la superficie de la región y la aislaron del resto del océano.

Parte de esas aguas quedaron atrapadas en yacimientos subterráneos, sobre todo bajo las montañas que rodean la zona.

Uno de ellos alimenta al humedal que permaneció completamente aislado.

Durante millones de años la tierra sufrió varios cambios. El más importante fue el surgimiento del oxígeno que permitió el desarrollo de plantas y animales.

 

Continúe leyendo esta interesante noticia en  BBC  MUNDO

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