Comprobado: La Tierra y la Luna no tienen la misma composición
Comprobado: La Tierra y la Luna no tienen la misma composición

Comprobado: La Tierra y la Luna no tienen la misma composición

/
2 minutos de lectura

Aún hoy, incluso después de las misiones que han llevado al hombre a la Luna y las posteriores naves que se han posado sobre sus cráteres para conocer sus misterios, no sabemos a ciencia cierta cómo se formó nuestro satélite natural

Ahora un nuevo estudio de la Universidad de Nuevo México ha encontrado pruebas de que la Luna y la Tierra tienen una composición diferente, lo que desafiaría los modelos existentes. Las conclusiones se publican esta semana en «Nature Geoscience».

La Tierra se originó hace unos 4.500 millones de años y la teoría más aceptada es que la Luna se formó poco después. Durante las últimas tres décadas, la explicación predominante para el origen de nuestro satélite es que resultó de la colisión de dos protoplanetas, algo así como «planetas bebé».

Uno de ellos era la Tierra recién nacida, una proto-Tierra; el otro una roca del tamaño de Marte, apodado Theia, en honor a la madre de Selene, la Luna en el mito griego. Ambos chocaron, resultando una suerte de polvo espacial que, con el tiempo, se asentó y formó las actuales Tierra y Luna.

Una teoría dominante con una gran laguna

Esta teoría parecía explicar muchos detalles, como el gran tamaño del satélite con respecto a la Tierra o las velocidades de rotación de ambos cuerpos. Sin embargo, había una cuestión que no encajaba: los modelos por ordenador sugerían que entre el 70 y el 90% de la composición de la Luna debería ser diferente a la Tierra (debería llevar la composición original del protoplaneta Theia), ya que la mayoría de los cuerpos del Sistema Solar tienen una estructura química única. Sin embargo, las muestras que se recogieron durante las misiones Apolo revelaban una composición asombrosamente similar a la de nuestro planeta en los isótopos de oxígeno, lo que no concuerda con la teoría del impacto gigante.

Esta similitud extrema entre la Tierra y la Luna ha generado otras posibles explicaciones: desde la proto-Tierra y Theia fuesen de una composición casi idéntica; a que los isótopos de oxígeno de ambos cuerpos se mezclaron durante el choque; pasando por la teoría de que un impacto tan violento habría pulverizado una parte de la Tierra primitiva que quedaría en la Luna. Sin embargo, todas estas teorías no eran demasiado probables.

La sorpresa del nuevo estudio

Con la intención de encontrar algún tipo de diferencia o corroborar la similitud de ambos cuerpos, los investigadores de la Universidad de México realizaron nuevas mediciones de alta precisión de los niveles de isótopos de oxígeno en un amplio rango de muestras lunares. Y, para su sorpresa, sí que hallaron sutiles pero sólidas diferencias entre la composición de las rocas satelitales y las terrestres: «Nuestros datos sugieren que las muestras derivadas del manto lunar profundo, que son isotópicamente más pesados en comparación con la Tierra, tienen composiciones isotópicas que son las más representativas del impactador proto-lunar ‘Theia’», explican en el estudio. Es decir, que las rocas más profundas del manto lunar tenían más isótopos de oxígeno que las de la superficie.

 

Continúe leyendo este interesante estudio en  ABC ciencia

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Recientes de Blog