Donald Trump, presidente de los Estados Unidos y Joe Biden, candidato a la presidencia, han dedicado su tiempo a acusarse uno al otro de politizar la importante vacuna contra el COVID-19.
Este lunes Trump acusó a sus rivales, Joe Biden y su compañera Kamala Harris, de socavar la confianza del público en la vacuna contra el coronavirus por motivos políticos.
Por la misma razón el presidente ha recibido acusaciones de Biden. Este ha advertido que «Trump está jugando a la política»; asegura que su rival está presionando para tener una vacuna disponible antes de las elecciones del 3 de noviembre.
Por su parte, el republicano exige que los demócratas se disculpen «por su retórica irresponsable antivacunas que están adoptando». Incluso, insultó al candidato: «Biden es una persona estúpida. Ustedes lo saben», dijo; reaccionaba a unas declaraciones de Harris, quien aseveró que no se basaría solo «en la palabra de Trump» para confiar en una vacuna contra el coronavirus.
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«No confiaría en Donald Trump. Tendría que ser una fuente de información creíble que hable sobre la eficacia y la fiabilidad de lo que sea que él esté hablando», aseguró la senadora demócrata.
A pesar de la riña entre candidatos, Biden aseguró que sí se vacunaría si el proceso de la vacuna fuera completamente transparente. «Después de ver lo que dicen los científicos» sobre esa vacuna, le daría la bienvenida incluso si su llegada le da un impulso a la campaña de Trump.
«Si pudiera ponerme mañana la vacuna, lo haría. Incluso si me costara las elecciones, lo haría. Necesitamos una vacuna y la necesitamos ya», expresó el candidato demócrata.
Redacción Curadas