La extensión de las restricciones en los vuelos nacionales por parte de la administración de Nicolás Maduro, ha causado molestias entre los venezolanos. Y la periodista Valentina Quintero se ha manifestado al respecto, especialmente para ser la voz de cientos de operadores turísticos afectados.
Después de ocho largos meses de cuarentena debido a la pandemia del COVID-19, desde la administración de Maduro han dado algunas concesiones, pero estas no benefician a todos. Mientras se autorizan vuelos internacionales a países tan remotos como Irán, Turquía o México, en Venezuela la prohibición seguirá.
En este sentido, Quintero se hizo varias preguntas en su cuenta de Instagram. ¿Y para cuándo es que van a abrir los vuelos a Margarita? ¿Cuando ya hayan quebrado todas las posadas, los hoteles, los restaurantes? ¿Cuando el pescado haya que lanzarlo al mar porque no hay quien se lo coma? ¿Cuando los vendedores de playa estén en la inopia total? ¿Cuando todo cierre y el turismo se declare en bancarrota?
La respetada y reconocida periodista además reclamó que necesitamos vuelos en toda Venezuela. Pero, aclaró que hace énfasis en Margarita porque son tan pocos los FERRYS, después que hundieron los que quedaban. Y por esa razón, los vuelos son una urgencia
«Además quien entiende que se pueda volar a Irán y Turquía – no se quién va a coger para allá – y no se pueda tomar un vuelo con cédula a Mérida, Puerto Ordaz, Canaima o San Antonio y Maracaibo? ¿De dónde salen esas decisiones tan incongruentes?». Ha espetado Quintero a través de sus redes sociales.
Añadió la periodista que los margariteños están haciendo una campaña contundente para pedir vuelos a la isla y que ella los acompaña en su solicitud.
«Están pidiendo permiso para traer su propia gasolina. Los apoyo. Ya siembran bastante para depender cada vez menos de tierra firme. Los aplaudo». Destacó.
Quintero elogió a la isla de Margarita, manifestando que es y será siempre nuestra apoteósica y generosa isla en el Caribe. Con playas de toda clase, manglares, salinas, montañas, ríos y los margariteños que la habitan, esa gente tan sabrosa que amamos y abrazamos y extrañamos.
Redacción Lohena Reverón/Curadas.