El Gobierno de Venezuela ha solicitado posponer por tres meses una audiencia en la Corte Internacional de Justicia (CIJ). La misma, está relacionada con la disputa fronteriza con Guyana, sobre la que el alto tribunal de la ONU se declaró competente.
Actualmente la administración de Nicolás Maduro rechaza la intervención de la CIJ para dar una solución definitiva al conflicto. A la vez que reclama a Guyana soberanía sobre la extensa región del Esequibo; una zona rica en minerales y bosques, y que abarca una zona marítima con recursos petroleros.
La audiencia, prevista de forma virtual, está convocada para el próximo lunes, pero el gobierno venezolano ha pedido «desde hace semanas» que sea postergada hasta abril y que sea presencial.
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«Venezuela desea reiterar una vez más que considera que se trata de una convocatoria atropellada, que no proporciona al país el tiempo necesario para realizar las consideraciones y consultas que el Estado venezolano demanda, antes de asumir una posición en un tema de vital importancia», señaló la cancillería en un comunicado.
La Corte Internacional de Justicia decidió el 18 de enero que tenía «jurisdicción» sobre el caso y presidirá un juicio que puede llevar años.
Venezuela insistió que dicha sentencia «no se ajusta a derecho» y ha apostado por una negociación directa.
Por su parte, Maduro pidió hace dos semanas al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, «reanimar el diálogo» entre ambos países para llegar a una «solución verdaderamente negociada, amistosa y definitiva».
Redacción Lohena Reverón/Con información de France24