Franco de Vita y Milagros S. Castro

Franco De Vita en las Vivencias de Milagros S. Castro

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Al hablar de Franco De Vita con mis amigos, revivo buenos tiempos, porque cuando lo conocí estaba comenzando su carrera artística, como compositor y solista. Por supuesto, el hecho que yo pudiera compartir ese acierto, de una u otra manera, era una nota para mí.

Las personas que conocen un poco sobre su trayectoria musical, recuerdan que comenzó a destacarse musicalmente desde muy chico, al integrar varios grupos juveniles. Su perseverancia fue vital para que poco a poco se formara como cantante y autor de varios temas.

Luego de una larga espera y paciencia, el día de su presentación formal, a nivel nacional, llegó. Pero no fue en ninguno de esos grupos que lideró, sino como cantante.

1984 fue el año. Y con el respaldo total del sello discográfico Sonográfica, Franco consolidó su primer éxito titulado No Hay Cielo, en un disco que fue bautizado con su nombre.

Lo mejor, es que de allí surgieron otros éxitos como Somos Tres, Un Buen Perdedor, Cómo Apartarte de mí, entre otros. En fin, un acierto total.

Un estilo singular que me llamó la atención

Mientras Franco se daba a conocer musicalmente en todo el país. Yo estaba estudiando Comunicación Social en la Universidad Central de Venezuela. Y en esas noches de estudio y elaboración de artículos, guiones e investigaciones, Franco era uno de mis acompañantes preferidos.

Su música me encantaba y sigue siendo así. Letras hermosas, interpretadas con sentimiento y con un singular estilo.

Recuerdo que ese primer disco, lo compré dos veces, porque el primero lo rayé de tanto colocarlo en mi equipo de música. Y cada una de esas canciones estaban en mi playlist de la época, en mis infaltables cassettes TDK.

Así pasó el tiempo.

Dos años después ya estaba residenciada en Barquisimeto, trabajando en el diario El Informador. Como periodista, redactaba todo lo relacionado con la fuente de Espectáculos y la columna Terminal Aéreo, con entrevistas de personalidades que llegaban o salían de esta ciudad para otras latitudes.

El día que conocí a Franco en el Aeropuerto Internacional Jacinto Lara de Barquisimeto.

El día que conocí a Franco De Vita

A mediados de 1987, me llaman de Sonográfica para decirme que su artista exclusivo Franco De Vita estaría visitando Barquisimeto para realizar una gira promocional de su producción titulada Fantasía, de la cual destacaron varios temas.

Aún, todos son mis preferidos. Son diez canciones y las diez las “pegó”…  Fantasía, Aquí estás otra vez, Cómo quedo yo, Descansa tu amor en mí, Frívola, No hace falta decirlo, Descúbreme, Lo que espero de ti, Mi buen amigo y Solo importas tú.

Cuando me dieron esa noticia, me dio taquicardia… Guaooo, uno de mis cantantes favoritos viene a Barquisimeto. Así se lo comenté a mi inseparable amigo y compañero de trabajo, el reportero gráfico Julio Colmenarez.

Y él, como siempre, me respondió: “Ya te perdimos. Ahora con Franco De Vita en Barquisimeto, vamos a estar en todos los sitios para cubrir su gira en la ciudad”. ¿Cierto Milagros?

Y así fue.

Recuerdo que en mi guardia periodística, en el Aeropuerto Internacional Jacinto Lara de Barquisimeto, Franco llegó en el primer vuelo de Avensa procedente de Maiquetía. No estoy segura si llegó acompañado por el promotor artístico César Parra, querido y recordado amigo. Eso lo olvidé.

Una doble grata impresión

La emoción de ese momento, del “Mucho Gusto” fue indescriptible. Ahora que han pasado tantos años, se me dibuja una amplia sonrisa en el rostro. Pero mi historia con Franco De Vita fue distinta, muy grata e inolvidable.

Desde el primer momento, hubo sonrisas, chistes y risas. Era como si nos conocíamos de toda la vida. Y de hecho, lo acompañé en su gira por la capital larense.

Y asistí a todos sus conciertos en el Anfiteatro Oscar Martínez, del Complejo Ferial de Barquisimeto.

Esta es una de las fotos que captó mi amigo Julio Colmenrez en uno de los innumerables conciertos de Franco De Vita en el Anfiteatro Oscar Martínez, del Complejo Ferial de Barquisimeto.

Entre los miles de temas que compartimos, le conté de mi vida y estudios en Caracas. El cambio de residencia radical a Barquisimeto, que me cambió la vida personal, pero que me dio un impulso en mi vida profesional. Sobre ese tema, quedamos que cuando viajara a Caracas, lo llamara para que nos viéramos y así seguíamos echando cuentos.

Franco De Vita… Para Caracas me voy

Y así fue.

No iba muy seguido a Caracas por el tema laboral, pero las veces que fui, lo llamé. Una vez lo visité en una oficina  muy acogedora, donde planificaba su trabajo junto a César Pulido, su amigo y manager. Otro encantador caballero, a quien vi un par de veces.

De esa visita, recuerdo que salí cargada de material POP, jarras, termos, postales, discos, fotos, que aún conservo. Y a los días presencié uno de sus conciertos.

Franco de Vita y su Plaza del Centro

En otro viaje a Caracas, lo llamé y me comentó que estaba full, porque estaba grabando una nueva producción discográfica.

Me dijo que pasara en el momento de descanso. A la hora prevista llegué a los Estudios de Grabación Telearte. Y en esas instalaciones tuve la espectacular oportunidad de escuchar la grabación de su tema Plaza del Centro.

La emoción fue mayor a la del “Mucho Gusto”. El hecho de escuchar en la “maternidad” al bebé nacer y llorar, no tenía descripción.

Aunque fue una visita muy corta, se convirtió en un recuerdo muy significativo para mí. O sea, fue lo máximo.

Esos encuentros se repitieron. Incluso, tuve el privilegio de estar en primera fila en varias de sus presentaciones, en Caracas, Barquisimeto y Carora.

Y cada uno de esos encuentros es inolvidable y simpático. Siempre me quedaban agradables vivencias e informaciones exclusivas que, posteriormente, publicaba en el diario El Informador.

Con Franco en una de las pruebas de sonido en el Anfiteatro Oscar Martínez de Barquisimeto. Lo único que no me gusta es mi permanente.

Con el tiempo, las cosas cambiaron

Para mí fue muy agradable haber tenido la oportunidad de compartir con Franco De Vita como artista y como amigo. Pero con el tiempo, las cosas cambian.

Él, comenzó con su internacionalización. Una carrera musical exitosa, que le exigió mudarse a otro país. Yo, cambié  de trabajo en busca de nuevas experiencias profesionales y esas circunstancias trajeron como consecuencia que nuestras tertulias se apagaran.

Franco es un tipo excepcional, agradable, simpático, con su humor característico, además de su extraordinario talento y profesionalismo. Desde que lo conocí lo sigo y mi admiración sigue latente. Aplaudo cada uno de sus éxitos y seguiré siendo su fan siempre.

Franco y yo en el Aeropuerto de Barquisimeto.

Lo mejor de todo es que me quedaron hermosos recuerdos. Uno de los mejores cantautores venezolanos que tiene un sitio especial en mis valiosas Vivencias.

Hasta la próxima.

Saludos y bendiciones.

Milagros S. Castro

@milicas33

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