Nada poético resulta el nombre de esta esquina caraqueña, en la que se han desarrollado sucesos de sumo interés histórico desde la era colonial. La esquina de Traposos
El origen de una de las esquinas más transitadas de la capital antañona, paso obligado para muchos caraqueños, incluyendo a la familia Bolívar, presenta tres crónicas diferentes que explican su nombre. La esquina de Traposos.
¡Allá en la Esquina… se visten los Traposos!
Si el origen y nombre de alguna esquina caraqueña es controversial es la de Traposos. Son tres, que se conozcan, las historias que se tejen entorno a esta popular cuadra. La palabra traposo refiere a ropa vieja, es decir, a trapos.
La ubicación estratégica en el centro colonial de este lugar apunta a que el flujo de caraqueños que pasaban por allí los domingos para ir a misa era muy numeroso. En la mañana muy temprano o al atardecer los devotos se ponían sus mejores galas para encontrarse en la Catedral.

Sin embargo, algunos ciudadanos de la época carecían de ropas acordes con las circunstancias. Otros con más recursos tuvieron la idea de dejar allí las perchas que ya no utilizaban. Abrigos, camisas, pantalones, etc. comenzaron a dejarse allí. El lugar se convirtió en punto de referencia para quienes necesitaban de un vestuario dominguero para asistir a misa y protegerse del pacheco en los meses de diciembre, enero y febrero. Aquellos ciudadanos comenzaron a ser conocidos como los traposos y de allí el nombre de la esquina.

Otra versión cuenta que con la entrada de Boves a Caracas, en 1814, llegaron familias de españoles. Se cuenta que una de ellas se apellidaba Traposos. Los Traposos se asentaron en una casa diagonal a la esquina que hace cuadra con lo que fue la casa de Bolívar y bautizaron el lugar con su pomposo apellido.

No obstante, hay cronistas que aseguran que Traposos era una familia caraqueña aristocrática y lujosa que disfrutaba haciendo gala de sus riquezas. Les gustaba exhibirse en todo su esplendor, derrochaban fortunas. Es decir, una familia arrogante de la Caracas colonial que, un buen día, vio cómo se derrumbaba todo su poder económico. La desgracia tocó a sus puertas y los dejó sin nada, solo les quedaron los tristes trapos que llevaban encima, y se vieron en la obligación de venderlos para comer. Dos de las historias guardan similitud en cuanto al hecho familiar, lo cierto es que la esquina con el nombre de Traposos, quedó.
Tomado de CARACAS CUÉNTAME
CURADAS |Tu compañía en información
Tengo años que no paso por la Casa donde Nació nuestro Libertador, aunque vivo en Táchira, nunca olvido mi terruño dinde nací.
ALLI EN LO QUE HOY EN DIA ES EL MUSEO DE LA CASA DEL LIBERTADOR FUNCIONABA LA TIPOGRAFÍA CARACAS Y CUANDO EL GOBIERNO DE DICHA PARA HACERLE MERECIDO HOMENAJE A SB,LA TIPOGRAFÍA CARACAS SE MUDÓ A LA ESQ.DE LAS GRADILLAS
De dicha época
Es una zona que sin querer parece que te lleva a la época, a la colonia. Muy mágico, se siente y se respira tranquilidad. Muy bonita esa zona.
Santiago, gracias por comentar. Y bienvenido a Curadas.
Me encantan muchos de sus artículos, interesante historia de la esquina de Traposo
Judith, nos alegra mucho que te guste el contenido que compartimos. Recibe un abrazo de parte del equipo de Curadas.
A mi me contaron q bajo un oso del cerro el Ávila y paso por ahí y entro en una de las casas y agarro algunas ropas q estaban tendidas secándose al sol y tomo las más caras y se las coloco,al salir de ahí el oso la gente gritaba: quítale los trapos al oso y luego grito otra y otros hasta q se hizo un coro,en la esquina traposos,traposos,de ahí viene el nombre de la esquina!