Matías Streitenberger

Perderse para encontrarse: viajemos hasta hallarnos a nosotros mismos

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El motivador argentino Matías Streitenberger dice que «hay que perderse para encontrarse».

En una alocución afirma que cada persona tiene poderes, tiene magia y secretos que hacen a cada quien único, hermoso e irrepetible.

El periodista expone que hace tiempo descubrió una extraña conexión con su estómago.

Perderse para encontrarse: La experiencia

«Algo dentro de mí me dice que va a ocurrir una cosa buena. No entendía lol que estaba pasando, no sabía si era ansiedad».

«Hasta que luego de bucear en las interioridades de mi persona descubrí que se trataba de un ‘dolor lindo’, palabras que parecen incompatibles».

Streitenberger, quien se graduó en la Universidad de La Plata, explica que comenzó a ver ese poder, esa magia.

«Decidí ponerle un nombre: ´dolindo’. Entonces, estoy por dormirme y me duele la panza, pero no pasa nada, me digo, se trata de ´dolindo´».

«Más adelante descubrí que me podía ir a cualquier parte del planeta y que no podría parar nunca por más que quisiera».

Perderse para encontrarse: Hay que viajar

«El planeta se está moviendo en medio de una galaxia y nadie nos preguntó si queríamos salir a viajar. Viajemos, pues», manifiesta el también estudiante de teatro, de clown y de acrobacias.

«Desde nuestra concepción viajamos de un cuerpo a otro y cuando abrimos los ojos por primera vez recibimos un regalo inconmensurable, que algunos lo pueden llamar vida, viaje, herencia».

Streitenberger sostiene que lo único que no podemos hacer es dejar de viajar, con la mente, con el cuerpo, con familia, sin familia, con maleta, sin maleta.

«Cuando digo ´viaje’ puedo entrar, puedo salir, puedo buscar. El temor, la adrenalina, la certeza, la incertidumbre se aparecen delante de nuestras narices»

«En realidad, estamos más vivos que nunca. No hay sensación de vida más fuerte que salir de viaje».

Viajar es volver a casa por otro camino

Expresa que hay que creer en la magia del universo, que nunca nada va a faltar.

«Y si en algún momento el temor y la tempestad se apoderan de nosotros y de nuestro viaje aceptemos y no rechacemos».

Sostiene que salir de viaje es volver a casa por otro camino, que es acostarse en el pasto, es jugar toda una tarde con un niño que uno no conoce.

«Salir de viaje es perderse para encontrarse. Cómo vamos a encontrarnos si no nos perdemos».

Streitenberger propone un ejercicio al público: cerrar los ojos, respirar hondo y pensar en un lugar.

«Seguramente, algunos eligieron el mar, una montaña, una laguna, un volcán. Quizás otros quisieron viajar por el espacio».

Perderse para encontrarse

Un recorrido que es la vida

«Hay algo que nos conectó a cada uno de nosotros, hay una matriz que nos atravesó y eso fue que cada uno eligió un recorrido», expresa en su monólogo.

Asevera que el recorrido no es más ni menos que la vida misma.

«Y si la vida es recorrido, la vida es viaje. Viajemos hasta donde la imaginación nos lo permita, pero viajemos con todo para volvernos con nada y viceversa».

«Dejemos de creer que el mundo que construimos es el mundo que realmente existe. Viajemos con dinero, sin dinero, con amigos, sin familia».

«Si no tenemos perspectiva cómo vamos a poder entender este mundo y más de nosotros, viajemos para adentro».

Manifiesta que nos vamos a encontrar con nosotros mismos.

«Y cuanto más nos encontremos con nosotros mismos más sentido va a tener el viaje. Dejemos de creer que la adultez nos va a acomodar en un sillón de pensamiento».

«Dejemos de creer que somos incompletos, cada uno de nosotros es magnífico pero necesitamos viajar hasta el fondo de nosotros».

«Sepan que estos son nuestros días y que estos son nuestros sueños», concluye su charla el coach Matías Streitenberger.

Tomado de Ted Talks, Teatro y Cultura La Plata.

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