Torre de Babel

La torre de Babel: La ciencia investiga si existió realmente

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La historia de la torre de Babel ha fascinado tanto a los hombres de fe como a los de ciencia. Con moderna tecnología se intenta comprobar todo lo relativo a su construcción.

Afirman que la torre de Babel era la estructura más grande jamás construida, un edificio tan alto que pudo haber alcanzado el mismo cielo.

Así lo dice la Biblia, revelando que quienes la construyeron desafiaron a Dios.

El rabio Ephraim Mirvis, de la sinagoga Pinchley de Londres, en Reino Unido, manifiesta que el Supremo vio aquella obra de los hombres como un «plan maligno».

«A la larga no beneficiaría a la sociedad», sostiene.

Así que según las Sagradas Escrituras Dios intervino,

«Las personas comenzaron a hablar en idiomas diferentes y a discutir entre sí. La desunión hizo que se dispersaran», manifiesta el religioso.

La torre de Babel: La ciencia interviene

La ciencia investiga si realmente la torre de Babel era tan alta como los rascacielos de hoy en día.

Los historiadores y arqueólogos modernos creen que todo se trata de una exageración.

¿Pero y si la ciencia lograra demostrar que los antiguos poseían la tecnología para realizar obras de tal magnitud.

La clave es probar los materiales y las técnicas arquitectónicas.

Al usar información tomada del propio texto bíblico tratan de determinar cuán alto pudieron erigir los ingenieros la torre.

La torre de Babel era de ladrillos

Se afirma en la fuente que se usaron ladrillos.

«Podemos tener una idea al calcular el peso de algo tan quebradizo como un ladrillo. Luego, averiguar cuántos ladrillos podríamos apilar antes de que se agrieten».

Esto lo expresa Link Hobbes, profesor de ciencia de materiales en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, en Estados Unidos.

Decide fabricar un ladrillo de arcilla cocida al sol, usando la misma técnica de hace 3 mil años.

Agrega paja y arena lo que aglutina la arcilla y fortalece el ladrillo. El próximo paso es secarlo dejándolo al sol.

Para calcular la altura máxima de un edificio levantado con estos ladrillos hay que determinar la fuerza de cada pieza.

Moderna tecnología que hurga en el pasado

Se usa una prensa que aplasta el ladrillo hasta que se rompe.

«La máxima carga que soporta cada ladrillo es de 363 kilogramos sobre 13 centímetros cuadrados. Es el peso que un solo ladrillo puede aguantar verticalmente2, asevera el investigador.

Eso significa que un ladrillo acostado podría soportar 1.814 kilos.

Cada ladrillo pesa 450 gramos, asì que se pueden apilar 4 mil ladrillos.

«Si tuviésemos 4 mil ladrillos, cada uno de 3,17 centímetros de alto eso nos da 152 metros», asevera el experto.

Una estructura así sería tan alta como el monumento a Washington.

Pero la evidencia arqueológica sugiere que la torre de Babel pudo haber sido aún más alta.

Los zigurats de Mesopotamia

La historia se ubica en Mesopotamia, lo que hoy es Irak y Siria, una tierra que posee las ruinas de antiguas megaestructuras llamadas zigurats.

Los zigurats eran los rascacielos de la antigua Mesopotamia.

En sus cimas construían templos como morada de los dioses.

Las que aún están en pie han sido fechadas por los arqueólogos en la misma era de la torre de Babel, alrededor del año 2.000 antes de Cristo.

Los zigurats se mantienen en la actualidad en pie a causa de su estructura piramidal muy fuerte.

Cabría pensar que se trató de una obra similar la que la Biblia describe como la torre de Babel.

Lo cierto es que la materia ha despertado por siglos la curiosidad del hombre, ávido de conocer la verdad de su existencia.

Tomado de History Latinoamérica, Wikiipedia.

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