Generación de Cristal

La Generación de Cristal: Frágil por su crianza

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Los jóvenes conceptuados de esa manera muestran suma sensibilidad, aunque no son ajenos a la crítica de la realidad social y están en contra de la injusticia.

La Generación de Cristal: frágil por su crianza.

Se trata de un término que tiene mucha difusión en las redes sociales y en estudios sociológicos de reciente data.

La Generación de Cristal: Origen de la denominación

El concepto de Generación de Cristal se le atribuye a la filósofa española Monserrat Nebrera.

La especialista ibérica comenzó a llamar así a los jóvenes nacidos después del año 2000, cuando se marca el final del siglo XX y principios del XXI.

Se refiere a los muchachos que están en la adolescencia y comienzan a alcanzar la mayoría de edad.

La palabra «cristal» se asocia a la fragilidad de algo que puede romperse fácilmente.

El anàlisis de Nebrera a estos jóvenes define que podrían ser así de inestables o inseguros.

La Generación de Cristal

La Generación de Cristal: Jóvenes cuentan con padres sobreprotectores

Esto sucede porque sus padres, que vivieron épocas de carencia, se concentraron en salir adelante dándoles todo, procurando siempre que no les faltara lo que a ellos en su momento.

Como dijimos estos jóvenes nacidos en el 2000 fueron procreados por personas pertenecientes a la Generación X, también llamada la Generación de Hierro, que se caracterizó por atravesar una etapa de crisis económica.

Corroboramos que estos padres es esforzaron por proveer a sus herederos de la mejor calidad de vida posible.

La Generación de Cristal: Sensibles y críticos a la injusticia

La definición «de cristal» pudiera verse como una forma peyorativa de aludir a estos jóvenes por ser más sensibles a los problemas.

No obstante, hay que decir que entre sus facetas se encuentra la de ser más críticos de la realidad social y menos tolerantes a las injusticias.

La Generación de Cristal

Desde los Baby Boomers, que prevalecieron entre 1946 y 1965; la Generación X, de 1972 a 1980; los Milenials (1985-1995) y la Generación Z (1995-2000), la Generación de Cristal destaca por sus particularidades.

Representan a la nueva juventud mundial y serán el rostro de la sociedad en estos próximos años.

Principales características

Entre sus facetas se acentúan que las tecnologías y sus avances son parte del día a día de la Generaciòn de Cristal.

Para ellos el tiempo es efímero. La vida social de los representantes de esta hornada se desarrolla, obviamente, en las redes sociales.

Debido a que reina la falta de autoridad y la sobreprotección se muestran, reiteramos, como frágiles.

Los jóvenes de dicha generación tienen baja autoestima, Por ello requieren de un constante reconocimiento.

La Generación de Cristal

Exhiben poco interés por la lectura y las manifestaciones culturales. En cambio, en ellos prevalecen sus habilidades audiovisuales.

Tienen poca tolerancia al rechazo, la crítica y la frustración; y muestran de manera contundente su sensibilidad a los problemas sociales.

Capaces de desarrollar una mayor inteligencia emocional, confían en valores como la amistad, la valentía, la prudencia, la templanza, la fortaleza y la justicia.

Además, como colofón, los jóvenes de la Generación de Cristal tienen tendencia al suicidio y se victimizan constantemente.

El aumento en los síntomas de depresión o ansiedad que experimentan se debe a su conocida dificultad para canalizar los problemas, por pequeños o cotidianos que estos sean.

Al respecto debemos decir que para la Organización Mundial de la Salud la depresión será la primera causa de discapacidad entre jóvenes y adultos para el año 2030.

Recomendaciones a los progenitores

Existen recomendaciones para los padres de los jóvenes de la Generación de Cristal.

Primero, no debe confundirse lo que piden con lo que requieren. Parece lo mismo pero no es. A veces solicitan cosas, por ejemplo, en el área de la tecnología, pero lo que precisan es afecto y tiempo de calidad.

Y es que los padres no logran darles lo que realmente necesitan y se obnubilan con lo que demandan.

No deben tomar la palabra por sus hijos. En situaciones de gestión de habilidades sociales, cuando les preguntan a ellos hay que dejar que sean ellos los que respondan. Evitar la ansiedad de anticipación.

Asimismo, los progenitores deben evitar ser padres y madres voraces. La voracidad en los adultos genera inapetencia en los hijos. Tienen que saber diferenciar sus deseos y proyecciones de los de sus vástagos.

En última instancia, los padres tienen que soportar el impulso de resolver por los hijos, principal generador de jóvenes de cristal.

Tomado de Milenio, La Noticia.

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