Isla de plástico

Plástico en los océanos y la lucha por descontaminarlos +Video

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Todo un quebradero de cabeza significa para los estudiosos del medio ambiente las formaciones de desechos plásticos en los océanos. Cualquier esfuerzo resulta insuficiente si el hombre no toma conciencia del problema.

Plástico en los océanos: la lucha por descontaminarlos.

Mucha de la basura de la que nos deshacemos acaba en los océanos formando islas de desperdicios.

Especialistas dicen que si se sigue tirando la basura al ritmo actual, en el 2025 habrá un kilo de basura por cada tres kilos de pescado.

Y en el 2050 habrá más basura que peces en todos los océanos del mundo.

Plástico en los océanos: Esfuerzos ecologistas

Muchas organizaciones ecologistas abordan el problema. Pero parece que solo la firma Ocean Cleanup se ha acercado a la solución.

En la actualidad existen cinco grandes concentraciones de basura creadas en los océanos Índico, Pacífico y Atlántico.

Un científico descubrió una gran isla de desechos en el Pacífico. La llamó la «gran mancha del Pacífico».

Plástico en los océanos

Se encuentra a la deriva entre Hawái y California y su tamaño aumenta constantemente. Calificada como el «nuevo continente», pesa unas cien mil toneladas.

Aves, peces y tortugas, entre otras especies animales, perecen cada año entre estos desperdicios al quedar atrapados en redes o confundir la basura con comida.

Esta isla de basura amenaza la propia vida del océano.

Revisemos un poco de historia.

Plástico en los océanos: «Continente» de desechos

Hace algunos años, Charles Moore, el descubridor de este isla artificial, afirmó que era imposible calcular su tamaño y peso.

Su superficie cambia y arroja algunos escombros a las playas.

En 2018 los científicos utilizaron 30 barcos para proceder a medir el agua contaminada. Como resultado se conoció que el continente de plástico cubre un millón y medio de kilómetros cuadrados.

Es como dos veces el tamaño de Texas o tres el de Francia.

No se trata de un continente sobre el que se pueda caminar sino una sopa condimentada con copos de plástico.

Además, la parte más peligrosa de la isla ni siquiera es visible con un satélite en el espacio.

El 80 % de la basura flotante consiste en objetos plásticos: bolsas, cepillos de dientes, vasos, botellas, platos, cubos, restos de redes de pesca y mucho más.

Todo esto va a parar al estómago de las criaturas marinas o de las aves, provocándoles asfixia o indigestión.

Plástico en los océanos: Sistemas de la empresa Ocean Cleanup

Y el problema se agrava: cada año llegan a las aguas entre 8 y 12 millones de toneladas de nuevos desechos plásticos.

Los miembros de la compañía Ocean Cleanup decidieron limpiar los océanos de una forma bastante radical.

Propusieron crear una red gigante y utilizarla para recoger el plástico. La basura recabada se recicla y se vuelve a utilizar.

Plástico en los océanos

El primer prototipo System 001 se lanzó en septiembre de 2018. Durante cuatro meses Ocean Cleanup estuvo analizando su prototipo en el Pacífico.

Se llevaron a cabo 30 pruebas con la participación de una treintena de navíos y un avión.

Sin embargo, el primer prototipo no podía contener eficazmente al plástico. También mostró falta de resistencia con una sección de 18 metros de largo que se desprendió de la formación.

En el 2019 surgió el segundo proyecto, System 001/B, que tuvo más éxito. Corrigió las fallas de su predecesor, acelerando la recolección de plástico con boyas y ralentizando el proceso.

Se usó un paracaídas especial de anclaje marino. La aceleración y ralentización con necesarias para mejorar el flujo de las aguas contaminadas.

Se dedicó especial a la parte subacuática del sistema para reducir la carga.

Plástico en los océanos: Mejoramiento del proyecto

Sin embargo, los dos proyectos no convencieron a la directiva de Ocean Cleanup, empeñada en reducir a la mitad la zona de basura del Pacífico en cinco años.

Por eso se empezó a trabajar en un tercer cuerpo llamado System 002, que es más innovador.

En primer lugar se mejoraron las características estándar, se amplió el anclaje de la barrera hasta 1.800 metros, se mejoró la eficacia de la recolección de plástico y se reforzó la resistencia de las secciones.

Además, por primera vez se comenzaron a usar los motores de las embarcaciones para aumentar su velocidad a través de la isla de basura.

Asimismo, se puso en marcha un sistema de navegación para dirigir la barrera, lo que permitió recoger los desechos de las áreas más densas.

En julio de 2021, desde Canadá, el equipo se dirigió de nuevo a la isla de basura. Durante semanas se probaron la resistencia, la eficacia, la velocidad y la maniobrabilidad del System 002.

Las pruebas fueron tan complejas que dividieron el trabajo en dos fases de seis semanas cada una. No fue hasta octubre que pudieron completar la prueba.

El proyecto se consideró un éxito y en noviembre de 2021 el System 002 volvió a la isla de basura para llevar a cabo el proceso de limpieza con regularidad.

Se puede decir, entonces, que la isla de basura tiene los días contados.

La lucha debe ser mundial

Sin embargo, el problema de la contaminación de los océanos sigue siendo tan grave como siempre.

La gente continúa usando el plástico en su día a día y lo arrojan en los vertederos, de donde acaban en los ríos, mares y océanos.

Ocean Cleanup ha seguido todo de cerca y en su afán de desarrollar una técnica todavía más avanzada tecnológicamente instauró el System 003.

Plástico en los océanos

Los creadores quieren hacerlo más barato y rápido para que luego pueda desplegarse en todos los océanos. Esperan que sea parte de una flota completa.

Pero todos los esfuerzos que se hagan en este sentido nunca serán suficientes,

En 2019 el multimillonario británico Richard Branson descendió en una expedición al famoso Gran Agujero Azul de Belice, encontrando botellas de plástico a gran profundidad.

Este hallazgo produjo una interesante ola en la lucha contra la contaminación de los océanos.

El enemigo a vencer

Al fin y al cabo, el plástico no se descompone sino que se desintegra con el tiempo en micropartículas, entrando a la cadena alimenticia a través del plancton.

Se comprendió con experimentos lo que sucede con las criaturas marinas más pequeñas cuando ingieren fibras artificiales.

La microfibra plástica no se descompone y no se convierte en energía ni se elimina del organismo: simplemente ocupa toda la zona del cuerpo del plancton destinada a la alimentación.

Ocurre entonces que el animal saciado pierde energía sin alimento. Luego, se produce la parálisis de todos los sistemas del organismo, cae en coma y muere.

Los ecologistas reconocieron que los microplásticos más peligrosos ya representan alrededor del 8 % de todos los plásticos en las áreas donde se acumulan.

Como parte de la lucha contra el plástico en los océanos treinta empresas líderes mundiales – entre ellas, Shell y Procter & Gamble – prometieron que destinarían mil millones de dólares para el reciclaje.

Pero los científicos creen que solo la reducción de plástico, no el reciclaje, salvará al océano.

Ponen como ejemplo a la empresa Starbucks, que anunció el retiro de sus pajillas de plástico, lo que supone una reducción de mil millones de pitillos al año.

Los consumidores conscientes también están renunciando al uso del plástico como bolsas y platos desechables.

Tomado de ¡Qué Interesante!

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