(Continuación)
Por: José Chachati Ata
Aun cuando se ha venido manejando en profundidad el tema sobre el litigio territorial correspondiente al espacio geográfico integral del Esequibo, en el que el Gobierno de Guyana le dio un vuelco al proceso de entendimiento a través de la demanda introducida contra Venezuela en la Corte Internacional de Justicia desde el año 2018, he recibido algunos escritos a través de las redes sociales por parte de varios sectores pertenecientes al gentilicio venezolanos en estas últimas tres semanas, en el que están procurando conocer más a fondo sobre el tema, solicitando que se profundice en los artículos semanales la información sobre la real pertenencia geohistórica de dicho territorio en disputa a favor de Venezuela.
Como son tantas las variables que se manejan sobre el tema en cuestión, quiero abordar esta explicación desde varias dimensiones, comenzando esta semana por el uso del término “edecán”, el cual se ha utilizado para las personas que se ocupan de apoyar y acompañar a otra de manera exclusiva, gozando de la confianza para acceder a la participación en asuntos y manejos de niveles confidenciales. De hecho, el origen de la palabra, proviene de la alocución del francés “aide de camp”, que significa ayudante de campo. Ahora bien, en el ámbito militar, un edecán ejerce la función de asistente de campo designado a un oficial de alto rango, cuya figura se originó siglos atrás, y cuyas responsabilidades fueron evolucionando al igual que la organización militar a través de los años, siendo ampliada hasta nuestros días para darle cabida como parte de un equipo de trabajo de confianza de un Presidente, en el que por razones obvias los oficiales seleccionados son de alto grado militar.
En este contexto, presento a continuación el extracto de la carta redactada por el Edecán del Libertador, General Daniel Florencio O´Leary, Oficial de origen británico, quien estuvo al lado del Padre de la Patria Simón Bolívar, y dirigió la comunicación en referencia al Gobernador de la Guayana Británica, Henry Light, el 04 de Agosto de 1841, prácticamente once años después del fallecimiento de quien fuese su líder en vida, mientras se llevaba a cabo la guerra por la independencia:
Respecto de la importancia de este territorio es incuestionable y no puede haber la menor duda. Quizás no haya en el continente sudamericano una posición más valiosa, sea desde el punto de vista militar, político o comercial, que el Barima.
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Domina la Boca principal del Orinoco y en consecuencia el comercio del noble río y sus grandes tributarios, el Apure y el Meta que unen el occidente de la República y las provincias orientales de Nueva Granada. En un período futuro, los poseedores de la Guayana que bordea el Orinoco dominarán a toda Venezuela y ejercerán una gran influencia en Nueva Granada, pero a su vez ellos, vendrán a estar controlados por cualquier potencia marítima que esté en posesión de Punta Barima.
Gran Bretaña que ya es señora de Trinidad y Guayana Británica, parece que necesita del Barima para completar sus posesiones en esta parte del mundo. Pero no hemos de suponer que Venezuela no estima debidamente la importancia del Barima. Ellos saben muy bien su valor, no solo respecto de su utilidad como posición militar, sino en relación con la general y permanente influencia que probablemente va a ejercer en adelante…(el subrayado es nuestro)
En dicho texto, puede apreciarse la abierta inclinación de este oficial en favorecer los intereses de Gran Bretaña, propiciando las acciones necesarias tendientes a la ampliación del territorio de la Guayana inglesa hasta alcanzar el dominio de Punta Barima. De ello, puede comprenderse la manipulación estructurada por el geógrafo de origen prusiano, Schomburgk, quien alteró cuatro veces la línea limítrofe entre Venezuela y la Guayana Inglesa, siendo trazada la primera de estas a la altura del río Esequibo, corriendo cada vez más el trazado de dicho límite hacia la zona del Orinoco hasta alcanzar las adyacencias de Punta Barima.
Y si aún hay dudas de las pretensiones británicas desde ese entonces que condujeron con premeditación y alevosía a la obtención del territorio Esequibo perteneciente a Venezuela, se presenta a continuación una Nota del Ministro Plenipotenciario de La Gran Colombia, Francisco Antonio Zea, dirigida a Lord Castleregh, Primer Ministro de la Gran Bretaña,. el 20 de noviembre de 1821:
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La República de Colombia ocupa en la América del Sur la parte más septentrional, extendiéndose en latitud desde los 12º N, hasta 6º S, y en longitud desde 58º hasta los 81º del meridiano de Greenwich. Sus límites son: al Este el océano Atlántico que baña sus costas desde las bocas del Orinoco hasta Cabo Nassau; desde este cabo arranca una línea NS. que partiendo de este cabo termina en el río Esequibo, siendo la ribera izquierda de este río la frontera con la Guayana Holandesa. (el subrayado es nuestro)
Public Record Office (Londres) F.O. 97/114
Así mismo, en las instrucciones emanadas por el Ministro de Relaciones Exteriores de la Gran Colombia para su Ministro Plenipotenciario en Londres, Sr. J. Rafael Revenga (1822), éste le expresó lo siguiente:
Séame lícito, sin embargo, llamar particularmente la atención de Usted al artículo 2º del proyecto de tratado en punto de límites. Los ingleses poseen en el día la Guayana Holandesa, por cuya parte son nuestros vecinos. Convenga usted tan exactamente como sea posible, sobre fijar la línea divisoria de uno y otro territorio, según los últimos tratados entre España y Holanda. Los colonos de Demarara y Berbice tienen usurpada una gran porción de tierra que según aquellos, nos pertenecen del lado del río Esequibo. Es absolutamente indispensable que dichos colonos, o se pongan bajo la protección y obediencia de nuestras leyes, o que se retiren a sus antiguas posesiones. Al efecto se les dará el tiempo necesario según se establece en el proyecto.
Public Record Office (Londres) F.O. 97/114
Por otra parte, en el Memorándum presentado por el Ministro Plenipotenciario de la Gran Colombia, José Manuel Hurtado, dirigido al Gobierno de Su Majestad Británica, 16 / Vii / 1824 (extracto), le manifestó lo siguiente:
Límites.
La República de Colombia, compuesta hoy en día de los pueblos conocidos antes bajo los nombres de Venezuela y Nueva Granada, está situada en el corazón de la Zona Tórrida en la América meridional. Este bello y rico país se extiende por la Mar del Norte desde el río Esequibo, o confines de la provincia de Guayana, hasta el río de las Culebras que la separa de Guatemala. Por la Mar del Sur, desde el Golfo Dulce, que está al Norte de la provincia de Veraguas en sus límites con Costa Rica, hasta la ensenada de Túmbez, lindante con las provincias del Perú. Desde Túmbez por un arco no bien determinado va al Amazonas más arriba de Jaén de Bracamoros, sigue por la orilla meridional de este río hasta Loreto; aquí se cambia a la del Norte, y en la embocadura del Iza separándose del Marañón se interna en el Continente hasta los límites de lo que antes era Guayana Holandesa. Public Record Office (Londres). F.O. 18/10. (el subrayado es nuestro)
Como puede observarse, mientras que el Gobierno de Gran Bretaña no tenía clara la línea correspondiente a los límites de la Guayana Inglesa excepto los que se encontraban al este y no al oeste del río Esequibo, Venezuela ha estado muy clara desde siempre que el límite oriental del país se corresponde al este con el río Esequibo. Ciento veintidós años después de la nefasta, viciada, nula e írrita
sentencia del Laudo Arbitral de París de 1899, el papel injustificado pero reversible de la competencia jurídica asumida por la Corte Internacional de Justicia al igual que la errónea decisión del Gobierno de Guyana, argumentan que esta forma de acción propiciada por el Secretario General de las Naciones Unidas, tiene un efecto nocivo sobre las relaciones internacionales que afectan hoy en día la articulación en cuanto al manejo del poder entre los Estados involucrados.
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El avance en paralelo entre la actuación de la Corte de La Haya en conjunción con el escenario que se mueve en el tablero internacional a raíz del conflicto entre Rusia y Ucrania con la participación ineludible de los países pertenecientes a la OTAN, admite que la búsqueda de la racionalidad ante las acciones de los Estados que han generado drásticas limitaciones sobre el uso de los recursos energéticos requeridos, están conduciendo a resultados irracionales como parte del incremento de los costos políticos, por lo que el marco de las nuevas alianzas que se entretejen a nivel global, al igual que la activación del mecanismo de cooperación requerido con mayor intensidad en la actualidad, están impulsando cónsonas presiones ante una connotación que amerita profundas reflexiones del Gobierno de Venezuela ante lo que luce inminente, en el sentido de tener además de los soportes seguros sobre la pertenencia del Territorio Esequibo, la maximización nuevamente del poder comparativo del Estado venezolano frente al de Guyana, considerando las políticas que ese país había puesto en práctica, pero cuyo efecto ha ido mermando su incidencia, dado el inadecuado manejo de dichas relaciones internacionales como país tercer mundista.
Estas oportunidades tienden a fluctuar continuamente, por lo que el Estado venezolano debe ser una vez más muy contundente en el manejo de la política exterior. Ya al Gobierno de Guyana le salió el tiro parcialmente por la culata, por lo que no dejemos que Venezuela caiga también en errores que se encuentran para su atención inmediata, a flor de agua.
Por: C/A (r) Dr. José Chachati Ata
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Estos escritos de vieja data deja por sentado la pertenencia del Territorio Esequibo a Venezuela, este legado no se puede perder y se debe recuperar esos territorios para el bienestar de la nacion.
Esequibo es VENEZUELA