Música

Tocar un instrumento musical es beneficioso para el cerebro

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Los neurocientíficos ven encenderse múltiples zonas del cerebro que procesan diferente información en simultáneo en secuencias intrincadas, interrelacionadas, asombrosamente rápidas.

Tocar un instrumento musical es beneficioso para el cerebro.

Así lo explica la investigadora australiana Anita Collins, galardonada en el campo del desarrollo cerebral y el aprendizaje musical.

«¿Sabías que cada vez que los músicos ejecutan sus instrumentos se desatan fuegos artificiales en sus cerebros?», pregunta la también escritora.

«Por fuera puede que parezcan calmos y concentrados, que leen la música y desarrollan los movimientos precisos y prácticos requeridos. Pero dentro de sus cerebros hay una fiesta», dice.

Tocar un instrumento musical: Entendiendo el proceso

En las últimas décadas los neurocientíficos han dado pasos enormes en la comprensión del funcionamiento del cerebro. estudiándolo en tiempo real con aparatos especializados.

Se conecta a las personas a las máquinas y al leer o resolver problemas matemáticos, se activan las correspondientes partes del cerebro donde puede observarse actividad.

Cuando los científicos pusieron a los pacientes a escuchar música «vieron fuegos artificiales».

«Se iluminaron múltiples zonas del cerebro a la vez. Al procesar el sonido, los separaban para entender elementos como melodía y ritmo y luego los unificaban nuevamente en una experiencia musical», acota.

Nuestros cerebros hacen todo esto en una fracción de segundo entre que escuchamos la música y empezamos a seguir el ritmo con los pies.

tocar un instrumento musical

Como fuegos artificiales: Tocar un instrumento musical

Pero cuando los científicos pasaron de observar los cerebros de quienes oían música a quienes la tocaban, los pequeños fuegos artificiales se convirtieron en un jubileo.

«Resulta que si bien escuchar música hace participar al cerebro en algunas actividades muy interesantes, tocar música equivale al cerebro a una actividad física completa», asevera la especialista.

Los neurocientíficos vieron encenderse múltiples zonas del cerebro que procesan diferente información en simultáneo en secuencias intrincadas, interrelacionadas, asombrosamente rápidas.

Pero, ¿qué aspecto de la música enciende al cerebro?

La investigación aún es muy prematura, pero los neurocientíficos tienen cierta idea.

«Tocar un instrumento musical activa prácticamente todo el cerebro a la vez, en especial las cortezas visuales, auditivas y motrices. Y como con cualquier otro ejercicio, la práctica disciplinada y estructurada de la música fortalece las funciones cerebrales».

«Les permite aplicar esa fuerza a otras actividades», asevera Collins.

Tocar un instrumento musical: Escuchar y ejecutar

La diferencia más obvia entre escuchar música y tocarla es que ejecutar música requiere motricidad fina, que se controla desde ambos hemisferios del cerebro.

Alega la experta que también combina la precisión lingüística y matemática, para la que el hemisferio izquierdo está más desarrollado con el contenido nuevo y creativo en lo que sobresale el hemisferio derecho.

tocar un instrumento musical

Por estas razones se descubrió que tocar música aumenta el volumen y la actividad en el cuerpo calloso del cerebro.

El puente entre los dos hemisferios, permitiendo que los mensajes lleguen más rápido a través de vías más diversas.

«Esto podría permitirle a los músicos resolver problemas de manera más eficaz y creativa, en contextos académicos y sociales», manifiesta la instructora.

Tareas interrelacionadas

Dado que hacer música implica también elaborar y comprender su mensaje y contenido emocional, los músicos a menudo tienen niveles más altos de funciones ejecutivas, una categoría de tareas interrelacionadas que abarca planificación, formulación de estrategias y atención al detalle.

Y demanda análisis simultáneo de los aspectos cognitivos y emocionales.

Esta habilidad también tiene un impacto en el funcionamiento de la memoria.

La profesional expresa que de hecho los músicos presentan funciones realzadas de memoria, crean, almacenan y recuperan recuerdos mucho más rápida y eficientemente.

Hay estudios que encontraron que los músicos parecen usar sus cerebros altamente conectados para ponerle a cada recuerdo varias etiquetas: una emocional, una conceptual, una de audio, una de contexto.

¿Cómo sabemos que los beneficios son distintivos de la música y no de, digamos, los deportes o la pintura?

«Podría ser que las personas que se dedican a la música ya fuesen más inteligentes de por sí?

Los neurocientíficos han explorado estos temas, pero hasta ahora han descubierto que los aspectos artísticos y estéticos de aprender a tocar un instrumento musical difieren de cualquier otra actividad.

Y varias estudios aleatorios de participantes que mostraron los mismos niveles de función cognitiva y procesamiento neural en el inicio, hallaron que quienes fueron expuestos a un período de aprendizaje musical presentaban mejoras en múltiples zonas del cerebro, en comparación con los otros.

Esta investigación sobre los beneficios mentales de tocar música nos ha permitido comprender mejor la función mental, revelando los ritmos internos e interacción compleja que componen la orquesta increíble de nuestro cerebro.

Tomado de TED-Ed en Español.

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