El Tren de Aragua opera en Chile y se nutre de la trata de migrantes venezolanos, según InSight Crime

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El Tren de Aragua la megabanda más poderosa de Venezuela que ya llega a 3.700 miembros y actualmente está haciendo estragos en Chile, no solo con extorsiones, robos y asesinatos, sino que ahora se nutre de la migración venezolana y ha incursionado en la trata de personas.

El grupo ha seguido la trayectoria del éxodo de migrantes venezolanos y ha encontrado la manera de establecer operaciones permanentes en varios países latinoamericanos.

Según el portal InSight Crime, Chile es el destino final de los migrantes venezolanos que son “contactados” por miembros de la megabanda y cita como ejemplo de su modus operandi, lo que pasó recientemente con un migrante venezolano y su familia, quienes sobrevivían vendiendo caramelos y limpiando vidrios en Bolivia.

Cuando su esposa y su hija desaparecieron, fue contactado por el Tren de Aragua. «Le dijeron que las habían secuestrado, que estaban en Chile, y que si quería volver a verlas él tenía que llevar droga hacia ese país. No le obligaron a tragarla, pero le dieron una maleta con doble fondo con cocaína“, señala la publicación.

El hombre finalmente aceptó trasladar la droga a Chile y, mientras pasaba por la primera inspección en Bolivia, fue detenido por las autoridades en Oruro, encontrándose actualmente en prisión preventiva.

Según afirmó el periódico El Deber, citado también por el portal, estarían ocurriendo casos similares en ciudades como Psiga, fronteriza con Chile, así como Santa Cruz de la Sierra, La Paz, Cochabamba y Oruro, en las cuales se ha reportado que el Tren de Aragua está secuestrando a mujeres migrantes indocumentadas en condición de vulnerabilidad y las estarían trasladando a Chile para explotarlas sexualmente.

En América Latina

El Observatorio de Venezuela de InSight Crime ha identificado que el Tren de Aragua participa en la trata de personas y el tráfico de migrantes en países como Colombia, Perú, Bolivia y Chile.

En este último se ha recogido que los medios empezaron a reportar el accionar del grupo desde junio de 2021, y para octubre de este mismo año ya se tenía confirmación de la presencia de la organización criminal en el país.

A pesar de que el nodo de InSightCrime ha estudiado todos estos antecedentes, aún no ha podido establecer si existe una relación directa con el enclave del Tren: La cárcel venezolana de Tocorón, lo que podría deberse a que el grupo funciona bajo un modelo de “franquicias” y “subcontratación” de otras bandas.

Hace dos semanas, en Chile, el alcalde de Colchane, Javier García, indicó que el Tren de Aragua utiliza la frontera de la comuna para la trata de personas y el ingreso de droga y armas al país. Ya en marzo pasado, la Fiscalía de Tarapacá informó que células del grupo operan en el país y se dedican a cometer delitos como homicidio, secuestro, tráfico de migrantes, trata de personas con fines de explotación sexual y extorsiones, entre otros delitos.

El mismo mes, en Puerto Montt, se desmanteló una banda asociada al Tren de Aragua. Una vez que mujeres venezolanas o colombiana llegaban a ciudades chilenas como Talca, Temuco o el mismo Puerto Montt, eran informadas sobre una millonaria deuda que habían adquirido por el viaje y que debían pagar prestando servicios sexuales.

Lea también: Las personas en Latinoamérica consideran irse de sus país por la delincuencia y la violencia

Modus operandi


Según ha revelado InSight Crime, el Tren inicia en Venezuela y Colombia con la captación de sus víctimas, por lo general venezolanos indocumentados en caminos o pasos fronterizos, que conectan ambos países. “Captan sobre todo a menores de edad y hacen todos los pases por las trochas hasta llegar a países como Perú“, dice uno de los expertos de la fundación.

En Chile, la persona es retenida contra su voluntad para obligarla a prestar servicios, usualmente sexuales.

Por otro lado, aunque las principales víctimas de los delitos son mujeres y niñas, los hombres estarían siendo reclutados para traficar drogas a cambio de reencontrase con sus familiares, aprovechándose de las condiciones precarias en que llega a vivir gran parte de los migrantes de dichos países.

Hardy Torres, fiscal adjunto jefe de la Fiscalía local del Tamarugal en Chile, afirmó a Ciper que “en Bolivia en realidad existen dos aristas: Una que va directamente a Brasil y otra a Chile. Son redes que están interconectadas, que se van apoyando entre ellas, recepcionando migrantes en distintas zonas y encauzándolos al lugar donde van dirigidos”.

Janet Yucra

Con información de InSight Crime y CNN Chile

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