Cómo retrasar el envejecimiento: cosas que puedes hacer ya

Hay cosas que puedes hacer ya mismo para retrasar el envejecimiento. El asunto es que son sencillas de entender, pero no tan fáciles de hacer.

Para retrasar el envejecimiento, evita daños e tu ADN

Usa protector solar, evita los rayos X y cualquier otra cosa que dañe el ADN. Mira el video más abajo para aprender más al respecto.

Come menos

Esta no nos gusta mucho porque nos encanta comer. Comer es vida, es sabroso, es placentero.

Pero cada día más estudios indican que restringir la ingesta calórica aumenta la salud y retrasa el envejecimiento.

Por eso el auge del ayuno intermitente y de las dietas bajas en calorías.

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Retrasar el envejecimiento comiendo menos proteínas

Aunque el cuerpo las necesita, deberíamos comer solo las necesarias, porque nuestro organismo no maneja bien el exceso de proteínas.

En el video más abajo se explica esto con más detalle.

Haz ejercicios con intervalos de alta intensidad para retrasar el envejecimiento

Si has leído hasta aquí, ya te diste cuenta que retrasar el envejecimiento es sencillo, pero no es fácil.

Requiere de disciplina y de cambios en tu estilo de vida.

Entre esos cambios está un tipo de entrenamiento que no es fácil y debes aprender a hacer y establecer una rutina.

Pasa mucho frío

Esto lo puedes lograr con las inmersiones en hielo. Así es, y por eso son cada vez más populares.

Pasa mucho calor

Lo mismo sucede con los saunas y baños de vapor.

Todas estas actividades activarán los genes de la longevidad en tu cuerpo. Todas están demostradas. No son creencias. Es ciencia.

Si quieres aprender las razones por las cuales hacer cada una de estas cosas funciona, mira el video.

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Para retrasar el envejecimiento la ciencia estudia qué lo causa

Según el profesor David Sinclair, el envejecimiento es una pérdida de información en nuestro epigenoma

Esto es, el sistema de proteínas como las histonas y los marcadores químicos como la metilación que activan y desactivan los genes.

La epigenética permite que diferentes tipos de células realicen sus funciones específicas.

Son las que diferencian una célula cerebral de una célula de la piel. Nuestro ADN se rompe constantemente, por los rayos cósmicos, la radiación UV, los radicales libres, los rayos X y la división celular regular, etc.

Cuando nuestras células reparan ese daño, el epigenoma no se restablece perfectamente. Y, por lo tanto, con el tiempo, el ruido se acumula en nuestro epigenoma.

Por eso nuestras células ya no realizan bien sus funciones.

Para contrarrestar esta disminución, podemos activar las propias defensas del cuerpo contra el envejecimiento al estresarlo.

Por eso, comer menos, comer menos proteínas, hacer ejercicio intenso, experimentar frío o calor incómodos, funciona.

Cuando el cuerpo detecta amenazas existenciales, desencadena genes de longevidad, que intentan mantener el cuerpo para asegurar su supervivencia hasta que regresen los buenos tiempos.

Este puede ser el legado evolutivo de las primeras bacterias, que establecieron estos dos modos de vida (“reparar y proteger” frente a “crecer y reproducirse”).

Los científicos están descubriendo formas de imitar el estrés en el cuerpo sin la incomodidad del ayuno

Moléculas como el NMN también desencadenan sirtuinas para controlar y reparar el epigenoma.

Esto puede retrasar el envejecimiento.

Revertir el envejecimiento requiere de un reinicio epigenético, que puede ser posible utilizando los factores de Yamanaka.

Estos cuatro factores pueden revertir una célula adulta en una célula madre pluripotente.

El profesor Sinclair usó tres de los cuatro factores para revertir el envejecimiento en las células retinianas de ratones viejos. Descubrió que podían ver nuevamente después del tratamiento.

Tomado de Veritasium en español

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