En 2001, Dean Kamen presentó el Segway como el invento que revolucionaría el transporte, siendo comparado con genios como Thomas Edison
Sin embargo, su visión se enfrentó a accidentes y burlas. La historia cerró con una ironía trágica: años después de que Kamen vendiera la compañía, su entonces propietario, el millonario Jimi Heselden, falleció al caer por un acantilado usando el propio vehículo. La tragedia del Segway.
La tragedia del Segway
A principios del siglo XXI, los estadounidenses se encontraban atrapados en el tráfico y abarrotados en los vagones del metro, anhelando una mejor forma de llegar al trabajo. Y un inventor revolucionó el país con una forma de transformar el transporte urbano.
Dean Kamen es un soñador que abandonó la universidad y tiene un don para la ingeniería. La gente dice que es como Thomas Edison y Willy Wonka. Cayem patentó una silla de ruedas llamada Ibot, la cual puede enfrentarse a cualquier terreno, incluidas las escaleras. Le fascinaba el transporte por todo tipo de terrenos y de una forma inusual y motorizada y quería cambiar la locomoción y el transporte tal y como la conocemos.

Cuando Kamen presentó su nuevo invento en diciembre de 2001, todo el país estaba observando. El segway llegó al mercado, nadie lo había visto y había mucha expectativa.
El segway es lo que técnicamente se denomina un scooter autoequilibrado. Tiene un giroscopio en su interior que lo mantiene en posición vertical y cualquier desviación en el ángulo de la plataforma es lo que indica a la CPU cómo es que debe moverse.
Si me inclino hacia adelante, voy rápido. Si me inclino más, voy más rápido. Y si me inclino hacia atrás, puedo reducir la velocidad. Y tenía una especie de pequeño volante.
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