Desde hace años, un hábil falsificador introduce antigüedades falsas en el mercado del arte
Nadie sabe quién es, aunque se sospecha que tiene su taller en el sur de Europa. El falsificador español.
El falsificador español
A las casas de subastas solo les interesa vender, así es como ganan dinero y se venden tantos objetos auténticos como falsificaciones sin distinción de ningún tipo. Desaparece cualquier atisbo de moralidad, todo es vender bien. Sí estos bronces provienen de casas de subastas, de galerías, de marchantes, de arte tienen una cosa en común, el arqueólogo Stefan Lehmann cree que no son auténticos.
Los especialistas lo llaman «el maestro español”. El reportaje acompaña al arqueólogo alemán Stefan Lehmann, de la Universidad de Halle, en sus pesquisas tras la pista del falsificador. Hasta el momento Lehmann ha localizado 40 de las obras, supuestamente falsificadas, a la venta, en colecciones e incluso en museos. Tan solo la punta del iceberg, supone, pues el mercado financiero global ha descubierto que las esculturas antiguas son un excelente medio de inversión.

Con su investigación, Lehmann no se gana precisamente la simpatía del mercado del arte y de los museos, donde el tema de las falsificaciones es casi tabú. Sin embargo, un coleccionista suizo decide romper el silencio y envía a Lehmann un busto de bronce del emperador Augusto que ha adquirido en Nueva York por cientos de miles de dólares.
Cada falsificación ayuda a los expertos a reconocer el método del «maestro español”. El reportaje sigue la pista del falsificador desde Alemania a Estados Unidos, pasando por Suiza, y se adentra al por lo general hermético mundo del comercio de antigüedades.
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