Juan Carlos Aguilar: «El falso monje Shaolin»

Engaño, violencia extrema y una fachada de espiritualidad que resultó ser una máscara de un asesino

La historia de Juan Carlos Aguilar, apodado por la prensa como el «falso monje Shaolin», es uno de los casos criminales más impactantes de la crónica negra española reciente.

Créditos al canal Criminalista Nocturno en YouTube

Juan Carlos Aguilar

El Engaño: La Fachada del Maestro

A principios de los años 90, Aguilar comenzó a ganar notoriedad en Bilbao, España. Se presentaba como el primer monje Shaolin occidental y aseguraba haber sido formado en el Templo de Henan, China.

  • El Monasterio Budista: Fundó el gimnasio Zen 4 en Bilbao, un espacio decorado con motivos orientales donde impartía clases de Kung-Fu y meditación.
  • Presencia Mediática: Apareció en numerosos programas de televisión y revistas, donde mostraba proezas físicas (como resistir golpes de lanza) y hablaba sobre la paz interior y el equilibrio espiritual.
  • La Realidad: Aunque era un artista marcial talentoso, el Templo de Shaolin desmintió posteriormente cualquier vínculo oficial con él. No era monje, sino un experto en marketing que construyó un personaje místico.

Los Crímenes (Junio de 2013)

La caída de Aguilar ocurrió el 2 de junio de 2013, cuando la policía recibió una llamada de un vecino que escuchó gritos procedentes del gimnasio Zen 4.

  • El ataque a Ada Ortuño: Al entrar, la Ertzaintza (policía vasca) encontró a Aguilar junto a Ada, una mujer nigeriana de 29 años, a quien había golpeado brutalmente y estaba intentando estrangular. Ada falleció días después en el hospital.
  • El hallazgo de Jenny Rebollo: Tras detenerlo y registrar el local y su domicilio, la policía encontró restos humanos distribuidos en bolsas de basura. Pertenecían a Jenny Rebollo, una mujer colombiana de 40 años que había sido asesinada y descuartizada por Aguilar días antes.

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