El lirón pigmeo: el roedor ciego que puede «ver» con los oídos

El lirón pigmeo es uno de los pocos roedores capaces de utilizar el sonido (en forma de sonar) para desplazarse por su entorno

Al amparo de la noche, en los bosques montañosos de Asia Oriental, el lirón pigmeo chino surge entre los árboles para escurrirse entre las ramas y el suelo del bosque, devorando bayas, semillas e insectos. Lo que es increíble es que estos animales están casi completamente ciegos.

Un lirón pigmeo chino en el Zoo de Moscú. Estos animales pueden emplear la ecolocalización: emiten chillidos extremadamente agudos y escuchan los ecos para entender su entorno.
Fotografía de Joel Sartore, National Geographic Photo Ark

Entonces ¿cómo se orientan? Una nueva investigación publicada en la revista Science demuestra de forma concluyente que pueden emplear la ecolocalización: los lirones comprenden su entorno y se desplazan por él emitiendo chillidos de alta frecuencia y escuchando los ecos que rebotan en objetos cercanos.

Investigaciones anteriores sugerían que era probable que otro pariente arborícola del mismo género, el lirón pigmeo vietnamita, también empleara la ecolocalización. Pero este es el primer estudio que une varias líneas de pruebas y demuestra más allá de toda duda que la capacidad está presente en las cuatro especies del género Typhlomys.

«La ecolocalización en todas las especies del género nos sorprende», afirma Peng Shi, autor principal del especies e investigador del Instituto Kunming de Zoología en la Academia China de las Ciencias.

Hasta la fecha, hay solo dos grupos bien estudiados de mamíferos que emplean la ecolocalización: los murciélagos y los cetáceos, que incluyen delfines, ballenas y marsopas. Existen algunas evidencias de que las musarañas y los tenrecs —un grupo diverso de pequeños mamíferos endémico de Madagascar— pueden emplear la ecolocalización, aunque es probable que no sean tan eficaces como los murciélagos y los cetáceos. Shi afirma que esta capacidad probablemente evolucionó de forma independiente en cinco linajes de mamíferos diferentes.

Varios tipos de aves, entre ellas los guácharos y los vencejos de cueva, utilizan una forma más rudimentaria de ecolocalización.

Pistas anteriores de ecolocalización

En 2016, Aleksandra Panyutina, bióloga del Instituto Severtsov de Ecología y Evolución, en Moscú, halló pruebas de que los lirones vietnamitas podían esquivar obstáculos dentro del laboratorio en total oscuridad. Grabó algunas de sus vocalizaciones, cuya frecuencia y cadencia eran similares a las de los murciélagos cuando emplean la ecolocalización: eran muy agudas y las repetían, en algunos casos, decenas de veces por segundo.

Pero grabarlos no fue fácil. «No contábamos con el equipo necesario para grabar las señales de ecolocalización, ya que mi detector de murciélagos era demasiado insensible al roedor de voz más suave».

Se asoció con Ilya Volodin, biólogo de la Universidad Estatal M.V. Lomonósov de Moscú, y otros colegas. Juntos aprendieron más sobre las vocalizaciones de los lirones y estudiaron sus ojos. «No solo son muy pequeños, sino que también tienen muy pocas células fotorreceptoras», dice Volodin.

Reuniendo resultados

Para el estudio actual, Shi y sus colegas capturaron cuatro especies de lirones pigmeos de montañas de toda China; cada especie mide solo unos pocos centímetros de largo y está cubierta de pelaje marrón grisáceo. En el laboratorio, realizaron varios experimentos en total oscuridad para probar la capacidad de ecolocalización de los sujetos.

Continúa leyendo en NATIONAL GEOGRAPHIC

CURADAS |Tu compañía en información

🗣️ Únete a la conversación

Inicia sesión con tu cuenta de Telegram en un clic para debatir esta noticia con la comunidad de Curadas, libre de spam.

Telegram
WhatsApp