«La autoestima es la relación que tenemos con nosotros mismos y lo idóneo es que sea sana no solo con nosotros mismos, sino también con los demás y con la vida»
Escudriñando la autoestima. A continuación conocerás el análisis realizado por una especialista.
«Hay muchas personas que creen que tener autoestima es mirarse al espejo y verse bien. Pero realmente tener una autoestima sana va mucho más allá de eso».
«Se trata de aceptarte tal y como eres, de cuidarte, de protegerte, de valorarte».
El concepto de nosotros mismos
Quien así se manifiesta en torno al debatido tema es la conocida psicólogo española Ana Belén Medialdea.
La autoestima es definida como «ese concepto que tenemos de nosotros mismos», según palabras de la también psicoterapeuta, autora del libro «Amargarte la vida».
«La autoestima es la relación que tenemos con nosotros mismos y lo idóneo es que sea sana no solo con nosotros mismos, sino también con los demás y con la vida.

«Si no nos sentimos bien con nosotros mismos difícilmente nos vamos a sentir bien con los demás y con nuestro mundo», dice la experta en terapia breve estratégica.
«Si estamos muy pendientes de que los demás nos den una aprobación, una valoración, es una señal de que no tenemos una buena autoestima».
Escudriñando la autoestima: Presente y futuro
«Cuando no somos capaces de decir ‘no’ a algo y nos vemos haciendo muchas cosas sin tener ganas solo por el miedo de que otros se pueden molestar, enfadar».
«Cuando renunciamos a hacer cosas que nos pueden hacer felices por el miedo a no estar a la altura, por el miedo a fallar», manifiesta la profesional de la salud.
Afirma que cuando una persona se somete a consulta se busca que tenga claro vivir un presente y un futuro mejor, y que lo que le haya podido ocurrir en el pasado no tiene por qué condicionarla.
«Tenemos que aprender a ser responsables de nosotros mismos, el individuo debe aprender a cuidarse y a valorarse, a hacerse cargo de sí mismo para no depender de los demás».
Escudriñando la autoestima: Mandato interno y externo
Esta afiliada al Colegio de Psicólogos de Madrid habla de lo que llama el mandato interno y el mandato externo, de que tiene que estar equilibrados.
«El mandato interno es aquello que hago por mí, que siento que necesito, que deseo;: y el externo es aquello que siento que tengo que hacer en base a los demás».

«Tenemos que ajustarnos a una serie de normas para estar en convivencia, pero no podemos olvidarnos de aquello que nos cita el mandato interno».
«Cuando buscamos la valoración en el otro nos olvidamos de que es lo que nosotros queremos, lo que necesitamos».
«Por ejemplo, en un trabajo, si para cumplir con mi jefe tengo que sacrificar mi tiempo libre pues me estoy abandonando, me estoy convirtiendo en vagabundo de mi propia vida».
Escudriñando la autoestima: No se hereda, se construye
«Hay una frase que reza ‘la autoestima no se hereda, se construye’. A veces no se trata de lo que tengo que hacer sino de lo que no tengo que hacer». señala Medialdea.
«Cada día tenemos la oportunidad de construir o destruir una autoestima sana».
«Una de las cosas que debemos evitar es desprotegernos: no poner límites a los demás, entrar en las comparaciones. Debemos preguntarnos qué es lo que necesitamos».
«Todo lo que tiene que ver con la desprotección es aquello que yo hago y que me puede generar ansiedad».
«Descuidarme es otra de las cosas que puede destruir mi autoestima – el no tener tiempo para descansar, no tener tiempo para cuidarme, el evitar aquellas cosas o hobbies que me hacen sentir bien -«, acota.
«El aislarme tampoco me ayuda a tener una autoestima sana y un equilibrio emocional. El no hacernos cargos de nosotros mismos y delegar esa responsabilidad en otros».
Alega que enfrentarnos a aquellos que creemos que somos incapaces ayuda a sentirse más seguro de sí mismo.
Poner límites
Igualmente, subraya lo de poner límites.
«Es protegerse, es evitar situaciones que me puedan causar ansiedad que dependen de mí. Hemos sido educados en ese ‘tienes que quedar bien con el otro’, No nos han enseñado que decir ‘no’ a lo que no nos gusta es decirnos un ‘sí’ «.
«Decirnos un ‘sí’ a nosotros mismos no es ser egoístas, es ser generosos con nosotros mismos. Si yo soy ‘egoísta por no hacer lo que tú quieres estoy quedando mal conmigo».
«A veces decimos que ‘sí’ por el sentimiento de culpa de haberle dicho que ‘no’ a esa persona, Yo puedo hacerlo siempre y cuando no me suponga un gasto de energía. Me tiene que quedar energía para aquello que necesito».

Ser generosos con nosotros mismos
Sostiene que cuando damos todo quedándonos con nada, no siendo generosos con nosotros mismos, al final terminamos convertidos en unos desconocidos.
«Llegamos a un punto en que estamos tan pendientes de lo que el otro necesita, y sabemos todo sobre eso, que ignoramos que es lo que requerimos para nosotros».
«No puede ser que estemos más conectados con lo que a la otra persona le gusta y necesita que lo que necesito yo y me gusta a mí».
«Si no cuidamos día a día la relación con nosotros mismos, se va marchitando. Incluyendo el habla con nosotros mismos porque las palabras son como balas».
«Son muy importantes las cosas que nos decimos, que nos hablamos. A las personas que queremos jamás les hablamos cómo nos hablamos cuando fallamos».
Consultada sobre si existen sujetos que nos minan la autoestima, Ana Belén Medialdea subraya que debemos conocer que tipo de personas nos están ayudando en la vida y qué tipo nos están restando.
«Que me aportan ansiedad, que me aportan inseguridad, culpa. Este tipo de personas – una madre, pareja, jefe – nos pueden hacer mucho daño.»
«Hay que identificar esas relaciones tóxicas para protegernos, tomar el control de nuestro poder emocional. Hay que poner límites».
«Tomar las riendas y separarte de lo que es la opinión de esa persona de tu realidad».
«Tu realidad es muy diferente a la opinión que pueda tener esa persona de ti», concluye la especialista.
Tomado de ABC, Conecta y Observa.
También puede interesarte: Hábitos que crea la ansiedad. A lo mejor no lo sabes +Video.