Despidos por IA: Entrenaron a tu propio reemplazo sin saberlo

Por Marc Tecnólogo

El 22 de febrero de 2026, James van Geelen publicó desde Citrini Research el ensayo «The 2028 Global Intelligence Crisis».

No era un forecast convencional. Estaba redactado en primera persona desde una fecha ficticia —el 30 de junio de 1928— y construía su tesis mediante un premortem: narrar el colapso desde adentro para revelar sus mecanismos.

El escenario proyectaba un S&P 500 con caída acumulada del 38% y desempleo del 10,2% para 2028. Michael Burry lo leyó y comentó en X: «And you think I’m bearish.»

La reacción no se hizo esperar. IBM cayó 13% en una jornada. El ETF iShares de software tecnológico (IGV) cedió 4,8%. El documento acumuló 16 millones de visualizaciones en pocas horas.

Cinco semanas después, el 31 de marzo de 2026, Oracle Corporation ejecutó una masiva ola de despidos por IA, marcando el mayor recorte laboral en sus 47 años de historia.

Hasta 30.000 empleados fueron eliminados, aproximadamente el 18,5% de su fuerza laboral global. No hubo reuniones previas con gerentes ni procesos de transición.

A las 6:00 a.m., hora local, miles de trabajadores recibieron un correo firmado por «Oracle Leadership». Les informaba que ese era su último día laborable. Sus accesos a VPN, Slack y Zoom fueron revocados de inmediato.

La coincidencia de ambos eventos no es casual. Es la misma lógica operando en dos registros distintos: uno especulativo, el otro contable.

Lee también: Inteligencia artificial y desplazamiento laboral.

La ingeniería financiera detrás del correo de las 6 a.m.

El recorte de Oracle no fue una respuesta a pérdidas. Fue la consecuencia directa de una rentabilidad récord combinada con una necesidad urgente de capital.

En su tercer trimestre fiscal 2025, Oracle reportó ingresos de 17.200 millones de dólares (+22% interanual). Sus obligaciones de desempeño remanentes (RPO) alcanzaron 553.000 millones de dólares, un incremento del 325% respecto al año anterior. La empresa firmó 29.000 millones en nuevos contratos en un solo trimestre.

El problema no era el mercado, sino el capital físico que ese mercado exigía.

Oracle necesita aproximadamente 156.000 millones de dólares en gastos de capital para cumplir sus compromisos de infraestructura tecnológica, incluyendo la adquisición de tres millones de GPUs.

En apenas dos meses, asumió casi 58.000 millones en nueva deuda corporativa. Con tasas de interés elevadas, el flujo de caja libre operativo entró en terreno negativo.

La solución fue estrictamente aritmética. La banca de inversión TD Cowen calculó que estos despidos por IA liberarían entre 8.000 y 10.000 millones de dólares anuales en flujo de caja.

El gasto operativo (OPEX) recurrente se convirtió en gasto de capital (CAPEX) singular. Las nóminas se transformaron en servidores. La bolsa lo celebró al instante: las acciones de Oracle subieron más de un 4% el mismo día.

Esto es precisamente el bucle que Citrini describió semanas antes. Las empresas despiden trabajadores cognitivos para reinvertir en más cómputo, lo que permite la siguiente ronda de recortes a mayor escala.

Por qué estos trabajadores específicos se volvieron prescindibles

La clave técnica de este movimiento está en lo que Oracle lanzó siete días antes de los recortes.

El 24 de marzo de 2026, la empresa presentó sus «Fusion Agentic Applications». Son sistemas diseñados no para asistir a humanos, sino para razonar, decidir y actuar de forma autónoma dentro de los flujos de trabajo empresariales.

Un «Agente de Planificación» reequilibra inventarios sin intervención humana. Un «Agente de Análisis» segmenta datos en tiempo real.

Paralelamente, Oracle lanzó «AI Database 26ai». Esto permite a analistas de negocios crear agentes mediante interfaces visuales sin código. La necesidad de ingenieros de datos altamente remunerados desaparece cuando la arquitectura hace ese trabajo por sí sola.

Los perfiles eliminados coinciden con exactitud con las tareas que estos productos asumen. No fue una reducción perimetral, sino un ataque directo al núcleo operativo de su modelo anterior. Ese modelo terminó.

Larry Ellison fue directo al respecto: Oracle ya no escribe código; sus modelos de lenguaje lo hacen.

La controversia H-1B: arbitraje, no transición

Mientras se efectuaban los recortes, los datos del USCIS mostraban que Oracle había presentado más de 3.100 peticiones de visas H-1B entre 2025 y 2026.

La tensión narrativa es real: la empresa eliminaba puestos mientras solicitaba trabajadores extranjeros especializados.

La interpretación más respaldada por los hechos es la del arbitraje laboral. El propio informe documenta que miles de trabajadores H-1B de Oracle también fueron afectados por estos despidos por IA.

Para los ingenieros indios en campus de EE.UU., la automatización no representó solo una transición laboral. Representó una amenaza directa a su permanencia legal en el país debido al plazo de 60 días para conseguir un nuevo patrocinador.

El programa H-1B fue diseñado para cubrir escasez de talento local. Usarlo durante despidos masivos genera acusaciones de que se utiliza como cobertura para reemplazar empleados costosos por mano de obra más barata.

El «Ghost GDP» y el riesgo para el mercado

La conclusión que el mercado tasó en febrero es lo que Citrini Research llama «Ghost GDP».

Las corporaciones reportan ganancias récord a corto plazo mientras destruyen la capacidad adquisitiva de sus propios consumidores.

La eficiencia extrema genera una espiral deflacionaria. Los ahorros en nómina se reinvierten en chips y centros de datos que no solicitan créditos hipotecarios ni consumen servicios financieros minoristas (Sugerencia de Yoast: añade aquí un enlace interno hacia otro artículo de tu blog usando un ancla como [el futuro de la economía digital]).

El riesgo central de esta dinámica no es tecnológico, sino estrictamente financiero.

El mercado hipotecario estadounidense tiene 13 billones de dólares en deuda emitida sobre el supuesto de la perpetuidad de ingresos profesionales altos. Si ese supuesto se erosiona, los impagos en cascada afectarán la liquidez bancaria global.

La «Pausa de Engels» operando en tiempo real

El contrapeso institucional proviene de Citadel Securities. Argumentan que Citrini subestima la elasticidad de los deseos humanos y la capacidad de la economía para generar nuevas industrias.

El argumento es sólido, pero conveniente: Citadel tiene posiciones activas en los mercados que el informe Citrini amenazaba desestabilizar.

El diagnóstico más robusto proviene de la «Pausa de Engels», documentada por el economista Robert Allen.

Durante la revolución industrial, el PIB per cápita crecía mientras los salarios reales se estancaban. Las ganancias de productividad se acumulaban como beneficios del capital, no como ingreso laboral. Es un proceso documentado y en curso.

Conclusión: La verificación empírica llegó antes de 2028

La tasa de desempleo estadounidense se sitúa actualmente en 4,28%. Los datos agregados no muestran aún la catástrofe de Citrini.

Pero esos mismos datos no muestran qué pasa cuando una sola empresa elimina el 18,5% de su fuerza laboral en un día, mediante un correo a las 6 de la mañana, mientras reporta su mejor trimestre en 15 años.

Oracle no despidió a 30.000 personas porque perdía dinero. Ejecutó estos despidos por IA porque necesitaba ese capital para comprar la infraestructura que hará que el siguiente recorte, en su empresa y en la competencia, sea más barato y letal.

¿Puede sostenerse un ecosistema financiero globalmente eficiente cuando el motor de esa eficiencia es la eliminación de los consumidores que le dan sentido al mercado? La respuesta aún está pendiente.

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