Esto pasó con la enfermera que «vio» a Nuestra Señora Rosa Mística

¿Qué ocurrió realmente aquel mediodía en que tres enfermos, uno de ellos a kilómetros de distancia en su propia casa, habrían sanado de golpe mientras 1000 personas asistían a misa?

Como una enfermera pobre, enferma y a quien ya le habían dado la extrema unción. Terminó dando origen a una de las devociones marianas más extendidas del mundo y también a una de las más vigiladas por la Iglesia. ¿Por qué la misma Iglesia que hoy reconoce esta devoción la condenó, la desaprobó y la mantuvo bajo sospecha durante casi cuatro décadas? Nuestra Señora Rosa Mística.

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Nuestra Señora Rosa Mística

En una pequeña localidad del norte de Italia, una mujer sin fama, sin poder y sin lugar dentro de la iglesia empezó a contar algo que casi nadie le creyó al principio. Se llamaba Pierina Gilly. Era una enfermera marcada por la pobreza, la enfermedad y una vocación religiosa que nunca llegó a completarse. Y aún así, según su relato, fue precisamente a ella quien la Virgen María se presentó bajo un nombre cargado de misterio, Rosa Mística. Lo que vino después no fue sencillo.

Nuestra Señora Rosa Mística

Visiones, mensajes, curaciones repentinas, una fuente de agua, estatuas que parecían cobrar vida y también décadas de silencio, sospecha y prohibisiones impuestas por las mismas autoridades que hoy la veneran. Durante años, la Rosa Mística fue amada por miles de fieles y observada con recelo por la Iglesia, que tardó más de medio siglo en dar su veredicto.

¿Quién fue Pierina Gilly y cómo fue su trágica infancia?

Nacida el 3 de agosto de 1911 en San Giorgio, una zona de Montichiari, en la provincia italiana de Brecia, Pierina Gilly fue la hija mayor de Pancracio Gilly y Rosa Bartoli, una familia humilde que vivía con muchas dificultades.

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