(Continuación)
A propósito de la actual participación de la Corte Internacional de Justicia en el caso de la controversia territorial entre Venezuela y Guyana sobre el espacio geográfico integral del Estado Esequibo, cuya solicitud fue realizada por el Gobierno de la República Cooperativa de Guyana por sugerencia del Secretario General de la ONU, aunado a que la empresa Exon Mobil manifestó públicamente que sufragaría los gastos correspondientes a Guyana ante el organismo jurídico internacional, lo cual fue aceptado abiertamente, nos encontramos hoy en día ante una circunstancia totalmente absurda, dado que dicho país ubicado por Derecho en la margen Este del Río Esequibo y no Oeste como lo ha pretendido afectando los intereses de Venezuela en cuanto a soberanía e integridad territorial, necesita desesperadamente garantizar sus ansiados derechos jurídicos sobre el Estado Esequibo.
Habíamos iniciado el artículo anterior enmarcando la actuación de la República Bolivariana de Venezuela en un manejo bilateral sobre el caso y no a través de la Corte Internacional de Justicia tal como lo ha querido manipular Guyana, basando el Estado venezolano dicha actuación en los diferentes hechos históricos que se han mencionado sustentadamente, pero también, fueron señalados parcialmente otros acontecimientos que marcaron la actuación venezolana durante los últimos años del siglo XX e inicio del siglo XXI sobre la controversia territorial existente sobre el Estado Esequibo, cuyos resultados afectaron sensiblemente el proceso de entendimiento y acercamiento entre ambas Naciones, siendo estos el intento de Venezuela para ingresar como Miembro de los Países No Alineados, en el que Guyana había manifestado en 1982 su rotunda negativa en apoyar a esta Nación al ingreso de dicho Movimiento, lo cual fue correspondido con una actitud engañosa del Gobierno de Guyana al buscar manipular a la comunidad internacional en contra de Venezuela, aunado al chantaje abierto de Guyana como condición para dar su apoyo a la petición efectuada si Venezuela renunciaba a la reclamación territorial.
Venezuela manifestó que en ningún momento estaría dispuesta a ceder el Esequibo a cambio del ingreso en un Movimiento que se desdice de sus objetivos, surgiendo la necesidad de un cambio de políticas encaminadas hacia una integración, mediante políticas de atracción comprendidas en una agenda competitiva y posterior conexión que fortaleciese los niveles de acercamiento de Guyana y de los micro Estados del Caribe Oriental, por lo que la primera acción importante tomada por Venezuela sobre dicho contexto, fue la de no insistir en oponerse a la construcción de la represa hidroeléctrica del Esequibo y de no presentar reservas correspondientes hacia alguna corporación haría trabajos de exploración o explotación en el espacio geográfico integral reclamado.
Por otra parte, el 01 de febrero de 1983, Venezuela presentó trece (13) puntos a los integrantes del Buró, para que formasen un juicio sobre las razones que exponía Venezuela, y del por qué de la posición asumida con respecto a Guyana, los cuales se exponen a continuación:
- La reclamación existe desde antes que Gran Bretaña le cediere la independencia de Guyana.
- Venezuela ha sido quien la propició, además de haber sido quien primero reconoció su independencia:
NOTA OFICIAL DE RECONOCIMIENTO DEL GOBIERNO DE LA REPÚBLICA DE VENEZUELA AL NUEVO ESTADO DE GUYANA, 26MAY1966
Excelencia:
Tengo a honra informar a Vuestra Excelencia que el Gobierno de la República de Venezuela, tomando en consideración que hoy 26 de mayo de 1966 se proclama la independencia del Estado de Guyana, ha decidido, con especial agrado, otorgarle su reconocimiento, con la debida reserva que en esta nota se explica.
Encárgame el Gobierno de la República transmitir, en ocasión de este importante acontecimiento, por el digno órgano de Vuestra Excelencia, sus cordiales salutaciones a Su Majestad Isabel II, y al Excelentísimo Señor Forbes L. Burnham, Primer Ministro de esa nación amiga.
En estas circunstancias, el Gobierno de la República de Venezuela se encuentra deseoso de establecer relaciones con el Estado de Guyana sobre una base de común interés y respeto mutuo, y está dispuesto a intercambiar representantes diplomáticos con el Gobierno de Vuestra Excelencia en la oportunidad en que ambos países lo juzguen conveniente.
El Gobierno de Venezuela, al reconocer al nuevo Estado independiente de Guyana, desea manifestar el júbilo que embarga a toda la colectividad Nacional al ver nacer en suelo americano y sobre viejos restos de colonialismo, un nuevo país, cuyos recios y laboriosos habitantes, se incorporan de esta manera al seno de la colectividad de naciones libres del mundo.
De conformidad con el Acuerdo suscrito en Ginebra el 17 de febrero de 1966, entre los Gobiernos de la República de Venezuela y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, este último en consulta con el Gobierno de la Guayana Británica, y en virtud del artículo 8º del precitado Convenio, a partir de hoy 26 de mayo de 1966, el Gobierno de Vuestra Excelencia pasa a formar parte del Acuerdo en referencia.
En consecuencia, y atendiendo a lo pautado en el artículo 5º del mismo Convenio, el reconocimiento que Venezuela hace del nuevo Estado de Guyana no implica por parte de nuestro país renuncia o disminución de los derechos territoriales reclamados, ni de ninguna manera afecta los derechos de soberanía que se desprenden de la reclamación surgida de la contención venezolana de que el llamado Laudo Arbitral de París de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y la Guayana Británica es nulo e írrito.
Por lo tanto, Venezuela reconoce como territorio del nuevo Estado el que se sitúa al Este de la márgen derecha del Río Esequibo y reitera ante el nuevo país y ante la Comunidad Internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre toda la zona que se encuentra a la márgen izquierda del precitado río; en consecuencia el territorio de la Guayana Esequiba sobre el cual Venezuela se reserva expresamente su derecho soberano, limita al Este con el nuevo Estado de Guyana, a través de la línea del Río Esequibo, tomando éste desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Océano Atlántico.
El Gobierno de Venezuela formula votos porque el ejercicio de las actividades del Gobierno de Vuestra Excelencia se traduzcan en fuentes de bienes para el pueblo hermano.
Válgome de esta oportunidad para renovar a Vuestra Excelencia
el testimonio de mi más alta y distinguida consideración.
Ignacio Iribarren Borges
Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Venezuela
Al Excelentísimo Señor
Ministro de Relaciones Exteriores de Guyana
Georgetown.
- El acuerdo de Ginebra, contribuyó a facilitar el proceso de la independencia.
- El acuerdo referido fijó tres (03) etapas: una Comisión Mixta de cuatro (04) años; la selección directa del medio pacífico en tres (03) meses y el envío de la escogencia al Secretario General de la O.N.U.
- Se suspendió la reclamación en el año de 1.970 con el Protocolo de Puerto España, para lograr posteriormente un ambiente propicio para la negociación.
- Se dio inicio a lo establecido en el Acuerdo de Ginebra, a partir de 1982.
- La selección quedó en manos del Secretario General de las Naciones Unidas.
- Venezuela ha sido cumplidora de lo establecido en el acuerdo de Ginebra.
- En 1982, solicitó su ingreso pleno, teniendo como aval su conducta internacional en los últimos veinticinco (25) años, al Movimiento de los Países No Alineados, siendo objetado su ingreso por parte de Guyana.
- Venezuela mostró la disposición de atender cualquier observación razonable, pero la actitud de Guyana fue un claro chantaje a cambio del ingreso.
- La objeción de Guyana, conducía a una especie de veto negociable, sin tomar en cuenta la conducta observada en la actuación internacional por parte de la Nación venezolana.
- La actitud de Guyana ponía de manifiesto, que no se podía tener ningún tipo de contacto diplomático con otros miembros del Movimiento, sin haber llegado a negociar con ella el retiro de la objeción que había presentado en cuanto al ingreso de Venezuela al Movimiento.
- El ingreso de Guyana a la O.E.A. no provenía de Venezuela, sino de la Carta de la Organización y, tal obstáculo, podría arreglarse con la solución de la controversia territorial existente entre ambas Naciones.
La realidad geopolítica de Venezuela ante la comunidad internacional,
traduce las posiciones rígidas y manipuladas que Guyana utilizó durante años en un intento de ablandamiento sostenido sobre la razón que conforma el pensamiento de este siglo, con caminos que han ido cambiando los criterios de racionalidad convencional que prevaleció atendiendo a intereses aislados del entorno, tanto del Caribe como la América Meridional.
Ese pensamiento obediente a los intereses imperialistas como tradición
racional, hoy en día ha sufrido cambios en lo que concierne su influencia y ámbito de actuación, por lo que Guyana debe forzosamente utilizar su razón analítica con una retórica fundamentada en otras lógicas, la cual se sustenta de manera desesperada en un pronunciamiento a favor de ella a través de la Corte Internacional de Justicia, en el que esperó que Venezuela aceptase. El dinamismo que ajusta la dimensión cognitiva a la realidad de quienes son Guyana y Venezuela, señala que el tiempo afronta la controversia territorial con un pensamiento ajustado a las condiciones actuales, sin tratarse de una simple querella filosófica e inadaptada a la realidad. El rol diplomático y defensivo de Guyana se ha fortalecido en apariencia exponencialmente con el apoyo de la comunidad internacional, pero ello en definitiva No es suficiente, porque de lo contrario, la actuación desesperada que asumió no se corresponde con dicha potencialidad, caso contrario con Venezuela, en el que ha mantenido la cordura y la firmeza necesaria para seguir manteniendo una actuación acorde con lo establecido en el Acuerdo de Ginebra de 1966.
La eclosión actual sobre espacios donde las relaciones del poder estructural hacen retroceder las retóricas dominantes, ha conducido en definitiva a una racionalidad más bien débil de Guyana que pone en tensión los núcleos del poder abriendo cursos para el desarrollo de otras formas de actuación que originen condiciones aptas entre las partes, de manera que las formas de consciencia sobre los contenidos anteriores esgrimidos por Guyana, quedan definitivamente desplazados y constituyen otro aval más, que de ser utilizados adecuadamente por la Corte Internacional de Justicia, más bien deberían favorecer a Venezuela.
José Chachati Ata
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Siempre se ha discutido y ya en los tiempos históricos, se demostraba con los Tratados de Pombo Michelena y otras posiciones, enhorabuena,. las propiedades son como los ríos, siempre regresan buscando su cauce…