Déjate llevar por el espíritu: Para vivir más hay que tener fe.
Déjate llevar por el espíritu: Para vivir más hay que tener fe.

Déjate llevar por el espíritu: Para vivir más hay que tener fe.

2 minutos de lectura

Si eres una buena persona no tendrás que esperar a la otra vida para recibir tu recompensa y vivir más. Vivirás una vida más sana y más larga, hasta unos siete años más, en esta dimensión.

Multitud de estudios han demostrado que la gente que reza con regularidad puede vivir más que los que no lo hacen. Suelen tener una presión arterial más baja, se producen menos muertes a causa de una enfermedad cardiovascular, sufren menos de depresión y en general tienen una esperanza de vida superior.

A los científicos, gente práctica en el fondo, les llama la atención que sentarse en un edificio de piedra helado y cantar al compás de la música de órgano una vez a la semana puede tener tal efecto sobre la salud. Han intentado explicarlo en base al estilo de vida más saludable de los fieles. No fuman, hacen ejercicio con regularidad, mantienen sus contactos sociales y disfrutan de matrimonios duraderos. Precisamente son estas cosas las que les mantienen con vida durante más tiempo. Pero parece que no es así de simple. Lo que los científicos están descubriendo es que tener fe, sea del tipo que sea, tiene un gran efecto protector en sí mismo.

Creer en una instancia superior y reflexionar sobre el sentido de las cosas fortalece el sistema inmunológico. Acudir a una iglesia (templo, sinagoga o lo que sea) es una manera de hacerlo, pero como la religión organizada no es del gusto de todos, desarrollar una vida espiritual que te funcione tendrá el mismo efecto.

Una Buena Idea…

¿No te sientes cómodo rezando? Entonces intenta enumerar tus bendiciones. Escribe cada día tres cosas buenas (pequeñas o grandes) que te hayan ocurrido y pregúntate «¿Por qué ha ocurrido?». Existen investigaciones que demuestran que las personas que hacen esto durante una semana son llamativamente más felices tres meses más tarde.

Tomemos la oración como ejemplo. Quizá no hayas vuelto a rezar desde que le pediste a Dios que bendijese a papá, a mamá y a tu osito de peluche. O quizá lo asocies con repetir simplemente fórmulas rituales que no tienen mucho sentido. Pero la oración es esencialmente una forma de meditación, un tiempo de quietud, que puede tener efectos increíbles para tu bienestar. No tienes que arrodillarte, si no quieres. La clave está en reservar algo de tiempo para focalizar tu mente.

En los últimos treinta años, el Dr. Herbert Benson, científico de Harvard, ha realizado multitud de estudios sobre la oración. Se centra específicamente en la meditación, la forma de oración budista por antonomasia, para comprender cómo afecta la mente al cuerpo. Todas las formas de oración, dice, evocan una respuesta de relajación que combate el estrés, calma el cuerpo y ayuda a la curación. Las imágenes del cerebro de alguien que está orando muestran que el sistema límbico que regula la relajación, las pulsaciones, la tensión arterial y el metabolismo está activo.

La Frase:

«El escepticismo es el principio de la fe».

Oscar Wilde

Otros científicos creen que la fe o un sentido de la espiritualidad pueden darte una visión del mundo, una perspectiva sobre los problemas que puede ayudarte a asumir mejor los cambios vitales difíciles y a liberar el estrés que conllevan.

Otra Idea Más…

¿Buscas un tipo de práctica espiritual que te vaya?

Algunas personas encuentran que el yoga les ayuda.

El psicoterapeuta Robert Holden lo explica de otra manera. Cree que hay un nivel de tu mente que se refiere sólo a Dios, seas religioso o no. Para experimentarlo sugiere pedirle a tu Ser Supremo o Dios, si lo prefieres, algo de luz. Después debes imaginarte una luz que brilla en tu mente. Poco a poco relájate y disfruta de la sensación.

La Frase:

«La fe es el arte de aferrarse a cosas que tu razón ha aceptado a pesar de tus cambios de humor».

C.S. Lewis

 

 

Tomado de: Sally Brown. Vive más y Mejor. Técnicas anti-ageing para conservar la salud y la juventud, de la colección 52 Ideas Brillantes de la Editorial Nowtilus, Madrid 2005.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Recientes de Blog