El silencio del ecologismo global ante la devastación del Arco Minero
Arco Minero

El silencio del ecologismo global ante la devastación del Arco Minero

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El régimen venezolano, bajo un esquema de presuntas asociaciones estratégicas, otorgó concesiones de explotación minera a diversas empresas chinas, rusas, canadienses, surafricanas, australianas y de otros países.


El régimen de Nicolás Maduro puso en marcha, en 2016, el llamado Arco Minero del Orinoco. Desde entonces, esta vasta extensión de 111 mil 846 kilómetros cuadrados se ha convertido en una tragedia ecológica debido a la explotación de recursos mineros.

Este territorio virgen venezolano atraviesa selvas del sur como la sierra de Imataca, La Paragua y El Caura, así como las cuencas de los ríos Orinoco y Caroní. Todos sistemas ecológicos frágiles, habitados por comunidades indígenas.

El Arco cuenta con grandes reservas de coltán, bauxita, diamantes y oro que algunos cálculos valoran en unos 2 trillones de dólares.

Una trabajo realizado por Letras Libres explica que una de las empresas concesionarias, llamada Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas, resulta ser el principal soporte económico del régimen de Maduro.

Las comunidades de pueblos indígenas han sido una de las principales víctimas de la participación militar en las regiones mineras. Esto ha resultado en enfrentamientos con fuerzas militares y en crímenes contra representantes de esos pueblos, que se mantienen impunes.

Denuncias ante la devastación minera

La Asamblea Nacional y antiguos funcionarios del gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez han denunciado la devastación del Arco Minero del Orinoco. El Mayor General Clíver Alcalá Cordones, introdujo un recurso de amparo ante el Tribunal Supremo de Justicia venezolano para detener la explotación minera en esa zona. Pero la máxima instancia judicial la declaró improcedente…

 

 

 

Si deseas continuar leyendo Vía EL NACIONAL.

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