El nuevo episodio de la relación Real Madrid-Bale ha acabado por dinamitar la convivencia entre el jugador galés, el club, su entrenador y la afición. No parece haber salida al conflicto y ambos deberán seguir entendiéndose de un modo u otro. ¿Qué debe hacer el Real Madrid con Bale? ¿No contar con él? ¿Venderlo cuánto antes aunque sea gratis? ¿Sacarle jugo a sus capacidades futbolísticas?

«No convocado nunca más»

«Es difícil que la presencia de Bale en el campo ayude ya al Real Madrid. Su actitud mofándose del club, y también de la afición, ha provocado un divorcio que sólo puede ser perjudicial si el futbolista aparece por el césped.

Venderle es complicado y el jugador está obligado a entrenarse con el equipo que le paga, y muy bien, y también a cumplir con las decisiones de Zidane. Si yo fuera Zizou no volvería a convocarle en lo que resta de temporada. Que se quede en la grada y así tiene tiempo suficiente para pensar en el golf y en la Eurocopa, a la que llegaría fresquísimo«.

«Se acabó, que salga en el mercado de invierno»

«Esta historia se acabó. Tuvo que ser mucho antes, el pasado mes de verano para ser exactos. Pero después de la mofa de la bandera, no puede seguir vistiendo la camiseta del Real Madrid ni un minuto más. La afición, ya desde hace algún tiempo cansada del galés, no se lo va a perdonar. Y en una temporada que el Madrid está levando medianamente bien, sobre todo ahora, no es el momento de avivar incendios.

Por eso es el momento de que salga del club. Que lo haga en el mercado invernal. Por su propio bien y el del Madrid. Si no está feliz, que se largue a otro sitio donde lo vaya a ser más. Un «muchas gracias por todo, Gareth» y a correr. Y él debería irse agradecido por haber pertenecido a un club que siempre lo protegió, encubriendo lesiones y no yendo nunca a la guerra con sus inoportunas salidas de tono».

Bale le ha dado mucho al Madrid, eso es indudable. Pero no olvidemos que también el Madrid le ha dado mucho al de Cardiff. Entre otras la oportunidad de tener cuatro Champions o una mayor proyección internacional. Ah, y un salario al alcance de pocos cubes. Lo dicho: gracias, pero que se vaya cuanto antes.

 

Vía MARCA