Operación Weistprung: Conozca los detalles del macabro plan de Hitler
Operación Weistprung: Conozca los detalles del macabro plan de Hitler

Operación Weistprung: Conozca los detalles del macabro plan de Hitler

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«Operación Weistprung», el complot aprobado por Adolf Hitler y planificado por Ernst Kaltenbrunner.

Adolf Hitler pretendía acabar con la vida de los tres principales líderes aliados, a saber: Josef Stalin, Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt, durante la conferencia que se llevó a cabo en la ciudad iraní de Teherán. «Operación Weistprung» fue el nombre en clave que recibió el plan que debía llevar a cabo el ejército alemán el 28 de noviembre de 1943.

Los encargados del complot

La persona encargada de organizar el complot aprobado por Adolf Hitler, era el jefe de la Gestapo y de la Oficina Central de Seguridad del Reich, Ernst Kaltenbrunner. Para llevar a cabo el complicado operativo, Kaltenbrunner confió el mando de la misión al coronel de origen austríaco, Otto Skorzeny, quien formaba parte de la unidad Friedentahler, encargada de las operaciones especiales.

Un mes antes, Skorceny liberó al líder fascista Benito Mussolini de su cautiverio en la fortaleza-prisión del Hotel Campo Imperatore, en el Gran Sasso, el pico más alto de los montes Apeninos. El objetivo de la Conferencia de Teherán, era asegurar la plena cooperación de la Unión Soviética en todas las políticas de Estado que se realizarían tras la guerra, la cual se encontraba en su última fase.

El apoyo ofrecido por la Unión Soviética no iba a resultar gratis. Roosevelt y Churchill deberían colaborar con los partisanos en Yugoslavia y permitir la modificación de la frontera entre Polonia y la URSS.

Espionaje y contraespionaje

La «Operación Weistprung» contó con la colaboración de un agente alemán, el espía albanés Elyesa Bazna, más conocido por el nombre en clave de «Cicerón». Su misión, consistió en transmitir datos de interés acerca de la reunión que se iba a celebrar en Teherán, desde la capital turca, Ankara.

La primera información relevante del operativo, llegó de parte del agente soviético Nikolai Kuznetsov, quien, haciéndose pasar por el oficial de la Wehrmatch, Paul Siebert, logró sonsacar información a un oficial de las SS llamado Ulrich Von Ortel, quien tenía fama de «charlatán» y «bebedor», al cual emborrachó para lograr su objetivo.

Un espía de origen armenio, llamado Guevork Vartanian, desbarató el plan nazi. Para ello, creó una célula de agentes a la que llamó «Brigada Ligera» por ir montados en bicicleta.

Teherán, era el refugio de numerosos hombres de negocios que habían huido de Alemania tras el ascenso de Hitler al poder. Los servicios de inteligencia temían que los comandos alemanes se pudieran camuflar entre la población. Por tal motivo, Vartanian y sus hombres recorrieron la ciudad en bicicleta para vigilar todos los sectores sospechosos de ser puntos de comunicación entre Teherán y Berlín.

Un complot desarticulado

Tras un arduo trabajo de investigación, el equipo de Vartanian interceptó una señal radiofónica enviada por una avanzadilla de seis paracaidistas alemanes cerca de Qum, una localidad a 60 kilometros de Teherán.

Al descodificar las transmisiones, estas revelaron que se había planificado la llegada de un segundo grupo de operaciones, liderado por Otto Skorzeny, con la finalidad de acabar con la vida de los tres líderes aliados. Lo que tampoco sabía Skorzeny, quien ya había visitado Teherán en otras misiones de reconocimiento, era que también había sido seguido por el grupo de Vartanian.

 

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