Conozca las razones por las cuales los árboles renuevan su valioso follaje
Conozca las razones por las cuales los árboles renuevan su valioso follaje

Conozca las razones por las cuales los árboles renuevan su valioso follaje

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Un nuevo estudio explica de qué dependen las variaciones que hacen a los árboles cambiar sus hojas en diferentes momentos del año.

Con la llegada del otoño, el suelo de ciudades y montes se tiñe de la preciosa estampa que forman las alfombras de miles de hojas que se desprenden de las copas de los árboles. Sin embargo, ¿ocurre siempre este fenómeno en el mismo momento?

Una misma especie de árbol es capaz de perder y volver a hacer brotar sus hojas en momentos muy diferentes en función del momento y el lugar en el que se encuentre. ¿De qué dependen estas variaciones? ¿Cómo saben los árboles cuándo volver a brotar?

El despliegue de las hojas en los árboles de los bosques templados está determinado por la temperatura de primavera, pero aún se sabe poco sobre la variación espacial en esa dependencia de la temperatura. Hoy, un estudio publicado en Nature Communications ha demostrado que la adaptación de los árboles caducifolios a su clima local es algo clave para determinar este momento en cada lugar.

Más allá de los ciclos fenológicos de los árboles

“Factores climáticos como la luz que reciben, la temperatura y la aridez juegan un papel importante en el momento del inicio de estación”, afirma en un comunicado el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF). “En otras palabras, el clima de cada zona hace que haya el brote en un momento o en otro, como si fuera un director de orquesta independiente en cada lugar”.

En Noruega, por ejemplo, un abedul saca las hojas en cuanto llega el buen tiempo, a sabiendas de que el margen de esta temperatura durante el verano es muy corta; debe ir al grano. En el Mediterráneo, sin embargo, los abedules demoran más la salida de sus hojas aunque el tiempo sea el mismo, porque el margen de buen tiempo es mucho mayor y así evitan que las heladas tardías del inicio de la primavera puedan matar los brotes.

«Con este estudio hemos comprobado que si en lugar de mirar los cambios en los años miramos los cambios en el espacio, observamos que el clima es uno de los promotores principales de la variación espacial de la fenología», comenta Adrià Descals, investigador pre-doctoral del CREAF. «Una misma especie brota en momentos diferentes en un lugar o en otro, en parte porque se ha adaptado a las características climáticas del lugar donde vive».

 

Continúe leyendo sobre este interesante estudio en  NATIONAL GEOGRAPHIC

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