María Corina Machado
Foto Omar Ponceleón. Cortesía Prensa Vente Venezuela..

María Corina Machado: “Hace una eternidad que no abrazo a mis hijos”

42 minutos de lectura
Por Katty Salerno

María Corina Machado no habla sino del país. Uno le puede preguntar sobre cualquier tema, y ella siempre terminará hablando del país. Le dijimos que esta era una entrevista de personalidad para conocer un poco más su lado personal, pues su faceta como política es ampliamente conocida por todos: asumió el reto de convertirse en la primera presidenta de Venezuela. Y no es que evada las peguntas. No. Ella empieza a responderlas, pero la lengua se le va solita y termina hablando del país. “Es que Venezuela es mi pasión, es mi amor (…) Yo no me concibo haciendo ninguna otra cosa que no sea lo que hago hoy para merecerme algún día la confianza y el respeto de los venezolanos”, nos dijo en esta conversación telefónica con Curadas. Sin embargo, no desistimos en nuestro empeño y terminamos conociendo una parte muy amena y divertida de ella.

María Corina Machado fue la primera representante del actual liderazgo político de Venezuela que pisó la Oficina Oval de la Casa Blanca. Fue en 2005, cuando la recibió el entonces presidente George W. Bush. “Con él me pasó exactamente lo mismo. El presidente empezó a preguntarme cosas sobre mí, para conocerme un poco más, y le dije que no, que no había ido para hablar de mí, que había demasiadas cosas importantes que hablar de Venezuela…” (Risas).

Nacida el 7 de octubre de 1967 en Caracas, hoy es madre de Ana, Henrique y Ricardo, quienes en este momento tienen 28, 27 y 26 años y viven fuera del país por razones de seguridad. Fue la primera en su promoción al graduarse en Ingeniería Industrial por la Universidad Católica Andrés Bello. Además del máster en Finanzas Públicas que hizo en el IESA, en 2009 obtuvo una beca del Programa World Fellows de la Universidad de Yale y se formó en Políticas Públicas y Liderazgo. Es también la diputada que obtuvo más votos en las elecciones parlamentarias de 2010.

La familia

¿Es cierto que naciste en La Candelaria? ¿Por qué allí?

Sí, es cierto. Es que mi familia vivió toda la vida en El Paraíso. Te voy a echar un cuento que nunca he echado, y es muy cómico. Mi bisabuelo fue quien desarrolló El Paraíso, pero él vivía en el centro de Caracas. Cuando ocurrió el terremoto de 1900, la casa se les cayó y quedaron todos aterrados. Entonces él decidió mudar a su familia a El Paraíso y desde entonces hemos estado allí. Imagínate, eso fue a principios del siglo pasado. Por eso nací en La Candelaria y me bautizaron en San Juan. Esa zona es mi patio. 

El susto no fue para menos. El 29 de octubre de 1900, a las 4:42 de la mañana, se produjo un sismo en Caracas que pasó a conocerse como el Terremoto de San Narciso porque ocurrió el día de su santoral. A pesar de lo fuerte – se estima que fue de magnitud 8 – dejó solo 21 muertos y unos 50 heridos. Las zonas más afectadas fueron, precisamente, las del centro de la capital. Catedral, San Francisco, Santa Capilla, San José, La Pastora, Las Mercedes, Santa Teresa y Santa Rosalía.

Cuando los padres de María Corina se casaron – Henrique Machado Zuloaga y Corina Parisca Pérez – se quedaron viviendo en El Paraíso, en la casa que ya entonces había pasado a ser del abuelo. “Luego mi abuelito murió e igual seguimos viviendo allí. Pero nuestra casa-casa, la que yo llamo mi casa de infancia, es una que tenemos en San Antonio de los Altos, adonde voy siempre. Esa era el lugar donde podíamos estar las hijas con papá y mamá porque en la casa de mis abuelos eso era un gentío siempre. Todo el tiempo entraban y salían tíos y primos, a cada rato y a cualquier hora. En esa casa de San Antonio es donde me pienso retirar. Mi corazón está en San Antonio. Yo me siento sanantoñera.   

El amor

María Corina comparte ahora su vida con el abogado Gerardo Fernández, a quien conoció en Súmate, la ONG que ella fundó en 2002, junto a otras personas, con el objetivo de facilitar procesos de participación ciudadana.

Siempre que hablas de tu marido dices que lo admiras y respetas profundamente y que comparten sueños y convicciones. Son cosas muy valiosas en una relación de pareja, sin duda. Pero jamás te he escuchado decir que lo amas con locura…

¡Si no lo amara profundamente no estaría con él! Y si él no me amara, no te quiero ni contar, porque yo debo reconocer que estar junto a mí, por todo lo que ha pasado, es muy complicado. Yo ya perdí la cuenta de cuánto tiempo llevamos juntos. Nos hemos puesto a sacar la cuenta y ninguno de los dos se acuerda cuándo empezamos. Nunca nos ponemos de acuerdo en qué día fue exactamente.

Pero la verdad es que en esta vida, yo no digo que nos tocó vivir, porque muchas cosas uno las escoge, ¿correcto? Y yo escogí la vida que tengo y lo escogí a él, como él me escogió a mí. Y nadie lo engañó porque yo ya estaba en esto cuando él me conoció. No puede decir ´ay, coye, me la cambiaron´. No, no. Ya yo era como soy y ya estaba dedicada a esto porque nos conocimos en Súmate.

¿Qué te enamoró de él?

Son varias cosas. Primero, para mí es indispensable la integridad. Tiene que haber una identidad de valores. Lo segundo es que yo admiro profundamente su inteligencia. Él es un hombre profundo, culto, preparado. Y tiene un carácter fuerte, pero dentro de eso es una persona de una enorme generosidad. Yo siempre le digo que él es un proveedor de su entorno: con su familia, con sus amigos, con sus compañeros de trabajo, con sus hijos y desde luego conmigo. Él tiene tres hijos de su matrimonio anterior y de verdad es un gran proveedor. Su generosidad, y no me refiero a lo material, sabes, eso se incluye, pero su generosidad va mucho más allá de eso, es algo más de su esencia…

Ahorita que te estoy diciendo esto siento si será que estoy describiendo a mi papá… Porque son tres características que indiscutiblemente están en la figura de mi papá, que es alguien a quien yo también he admirado muchísimo, que son integridad, inteligencia y generosidad.

Ya que hablas de hijos, ¿desde cuándo no abrazas a los tuyos?

¡Ay, no me hagas responder eso, por favor…! Siento que hace una eternidad… una eternidad… Pero cuando hablo con ellos abrazo el teléfono, le caigo a besos al teléfono. ¡Literalmente! Dirás que soy una loca, pero lo hago… (Risas)

La cocina

¿Cómo es un día normal en tu vida?

¡En mi vida no hay días normales! (Risas) Aunque yo creo que hoy en día no hay días normales para nadie en Venezuela. Aquí nos ha cambiado la vida a todos. Yo estoy haciendo cosas que debo reconocer que no hacía antes, pero además sigo haciendo las que antes hacía, en términos de trabajo. Salvo mi movilización por el país, que es lo que más me duele y lo que más falta me hace. Fundamentalmente por la falta de gasolina, porque yo creo que el tema de la cuarentena que nos han impuesto es porque no hay gasolina. Pero, evidentemente, el tema de la pandemia nos ha cambiado la rutina a todos.

Ahora es como más intensa la rutina porque ya nadie tiene horarios ni hay distancias. La gente que está en otros países con otros husos horarios pretende y quiere y logra, de hecho, que uno esté trabajando a toda hora. Mi esposo siempre me dice que cómo es eso de que un día arranco con una reunión a las 5 de la mañana y el otro lo termino con una reunión a las 11 de la noche. Yo creo que son signos de nuestro tiempo que nos obligan creativamente a pensar no solamente cómo vivimos sino cómo luchamos. Cada día es más cruel y más dañino para nuestra sociedad y para todo el mundo. ¿Qué estoy haciendo que no hacía antes? Bueno, cantidad de reuniones por Zoom, por ejemplo. Mientras cocino estoy en una reunión, porque no creas que uno deja de hacer sus cosas…

¡¡¡Y tú cocinas???

¡¡¡Malííísimo!!! ¡Pero no hay más remedio! (Risas)

¿Qué es lo que más te gusta cocinar?

Yo soy muy buena con las ensaladas, te cuento.  Con mis salsas, mis vinagretas, me bandeo muy bien. Ya cuando las cosas son más sofisticadas apelo a mi marido, que cocina divino y además le encanta hacerlo.

¿Nunca te cansas? ¿Cuántas horas al día necesitas para reponerte?

Yo siempre he dormido muy profundo. Pero debo confesarte que todo lo que está pasando en el país me ha afectado. Yo, que siempre dormía como un lirón, por todo lo que está pasando, por las informaciones que llegan en el día, la gente que tengo que contactar, sabes, me ha hecho que, por primera vez en mi vida, me levante a medianoche a pensar, a procesar cosas, porque es mucho el sufrimiento, es mucho dolor. Esta es la primera vez que me está pasando eso. Pero antes con cinco o seis horas era más que suficiente. A menos, claro, que esté de vacaciones, que ya es otra cosa. Pero mi cuerpo, afortunadamente, se acostumbró a dormir poco, pero intenso y profundo.

Cuando María Corina cursaba su carrera de ingeniería tenía pensado seguir el camino de su padre, que siempre estuvo dedicado a la industria del acero. Sus amigas hoy se ríen cuando recuerdan que ella decía que primero sería astronauta antes que política.

En la familia de mi papá – cuenta – había como mucho rechazo hacia la política. Yo crecí, como mucha gente de nuestra generación, diciendo que político era igual a corrupto. Eso era lo que yo pensaba. Hoy me doy cuenta de que era un grave error porque si tú piensas eso, entonces la gente más preparada, la gente más honesta, pues no se dedica a la política. Además de que eso es falso porque cuando tu revisas la historia de este país te das cuenta de que hay gente honorable, muy honorable, que a lo largo de muchas generaciones, aunque uno haya tenido diferencias con sus decisiones, hizo política, incluso gente que murió más pobre de lo que era cuando entró a la política. Claro, no era la mayoría, y muchísimo menos ahora.

La transición a la política

El acercamiento de María Corina a la política fue progresivo. Primero fue activista social. Junto a su madre fundó la ONG Atenea, que durante 8 años brindó ayuda a más de 2000 niños que pasaron por el Instituto Nacional del Menor (INAM). De esa época recuerda lo que le pasó un día que caminaba por el Centro Plaza. “Oigo una voz de alguien que me llama ´seño, seño´. Volteo y veo a un muchacho que me pregunta si no lo reconozco, y le digo que no, que no recordaba de dónde nos conocíamos.

´Soy José Ramón, de Atenea´, dice. Me contó que tenía su familia, con tres hijos y que había montado un negocio. Ese muchacho que había estado en la calle, que consumía drogas, que había pasado no sé cuántas veces por la cárcel, ahora era un hombre con familia, con negocio, contándome de todos sus logros. ´Cambiaron mi vida´, me dijo. Ese solo instante con José Ramón valió esos 8 años de mi vida. Y la verdad es que ellos me dieron a mí mucho más. Yo recibí de ellos mucho más de lo que yo les pude dar.

Ese día que visité por primera vez el INAM fue lo que me hizo cambiar de la María Corina que estaba embalada en que iba a ser empresaria y que iba a montar empresas y a generar empleos, cosa que me sigue pareciendo importantísima porque un país necesita gente que sueñe, que invierta, que genere empleo, que genere riqueza. Ese era el destino que yo iba a seguir. Y de repente todo se puso patas arriba. Atenea terminó en Súmate y Súmate terminó en Vente y aquí estoy. Si ahora me arrepiento de algo, es de no haber asumido una carrera política mucho antes.                         

De Súmate a Vente Venezuela

Sin embargo, cuando María Corina Machado se unió a Súmate, también pensó que sería por poco tiempo. Que después de que recogieran las firmas para el revocatorio presidencial de 2004, habría terminado la labor. “Originalmente lo creamos como una forma de canalizar las tensiones políticas que había en ese momento con el fin de provocar una decisión que permitiera a los venezolanos decir si querían o no que Hugo Chávez siguiera en el poder. Básicamente esa era nuestra propuesta. Mucha gente nos dijo que estábamos locos con eso de recoger tres millones de firmas, que eso era imposible, y fíjate lo que logramos. ¡Cuántas veces me han dicho que es imposible hacer algo, y fíjate todo lo que la fuerza ciudadana logra hacer!

Pensé que después retomaría la vida con mis tres hijos, mi carrera como ingeniera, que regresaría a mis planes originales. Y todos sabemos lo que ocurrió: tuvo lugar el RR y Chávez se lo robó. Pero en la medida en que me iba dando cuenta de cómo era la política en Venezuela, de lo que no me gustaba, me di cuenta de que yo no podía seguir criticando sin actuar. Decir nada más que la política está mal, que los políticos no actúan con transparencia o con responsabilidad, no era suficiente. No puedes estar solo criticando si no estás dispuesto a involucrarte, a mi modo de ver. Quizá fue una de las decisiones más difíciles de mi vida, cuando empecé a darme cuenta de que ya no bastaba con estar en la organización cívica.

Fíjate como fue evolucionando todo: primero estuve en la empresa privada, después al frente de una ONG y un proyecto social, luego en la organización ciudadana y el activismo ciudadano y los derechos humanos. Y después dije, ya va, todo esto está muy bien, pero si nosotros no tenemos una fuerza política capaz de hacer las transformaciones, entonces no va a tener lugar el cambio que nos hemos propuesto. Fue entonces cuando dije que era el momento de echarse al agua y mojarse”. Así nació Vente Venezuela.

Esa esfuerzo de organizar el referéndum para consultar a la ciudadanía si quería revocar el mandato de Chávez, le costó a María Corina y a la gente de Súmate su primer proceso judicial. Fueron acusados de “conspiración y traición a la patria” y se les impuso prohibición de salida del país por tres años. ​

María Corina Machado diputada

En 2009 obtuvo una beca del Programa World Fellows de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, y se formó en Políticas Públicas y Liderazgo. Al regresar decidió participar en las elecciones a la Asamblea Nacional de 2010 y se lanzó como candidata independiente por el Circuito 2 del estado Miranda (Chacao, Baruta, El Hatillo y parte de Sucre). “Y de nuevo la gente me dijo que estaba loca, que no tenía ningún chance, que me iban a dar una pela todos esos partidos que tienen estructura. Y era cierto, yo no tenía nada…”

Pero obtuviste la más alta votación…

Resulta que en cuestión de pocos meses se despertó en la gente un sentimiento de participación y creo que de alguna manera encarné ese sector de la sociedad que quiere las cosas distintas, que es muy crítico, como debe ser, con la política y los políticos. Me decían que no iba a llegar porque era independiente y no tenía partido, que no iba a llegar porque mi familia tiene ciertos bienes y yo era una sifrina que no subía cerros, y lo tercero que me decían es que no iba a llegar porque era mujer. Yo creo que la sociedad venezolana ha sido sistemática y reiteradamente subestimada no solo por los políticos y los medios de comunicación, sino también por la Academia y los intelectuales.

Y la cuarta cosa que me decían es que este es un país acostumbrado a que le regalen, y yo soy liberal. Yo digo que esa no es la sociedad venezolana. Yo encuentro en el sector de la clase trabajadora una dimensión aspiracional enorme. Y fíjate lo que terminó pasando en esas elecciones: donde yo obtuve el mayor número de votos fue en el sector de la clase trabajadora, en la clase media y media baja, no en las clases altas. En los centros de votación de los niveles de mayor ingreso de mi circuito, perdí. ¡Perdí! ¿Qué tal? Nadie podía creer esos resultados, que eran totalmente contrarios a todo lo que me habían dicho.

Yo le tengo un enorme respeto a la sociedad venezolana por la lucha que ha dado. Como decía nuestro querido padre Alejandro Moreno, nuestra sociedad es matricentrada, es decir, la responsabilidad y la dinámica se concentra en la mujer, en las madres, en las abuelas. La mujer venezolana es a… Como yo no digo groserías no puedo decir la palabra que quiero, pero empieza por «a». (Risas)

Nadie la para

En 2014, el régimen la separó de su cargo de diputada por haber aceptado ser «embajadora alterna» de Panamá ante la Organización de Estados Americanos (OEA). Ella aceptó ese ofrecimiento temporal para poder participar en una sesión del Consejo Permanente del organismo y denunciar la situación de Venezuela.

Por segunda vez se abrió un proceso en tu contra y de nuevo estás en una situación en la que te prohíben salir del país. Ya llevas cinco años…

Seis y pico, desde 2014

En qué estado está ese proceso. ¿Hay juicio o no hay…?

¡No hay nada! No hay proceso, no hay nada. Es una arbitrariedad desde el primer día. Están violando todas las leyes y lo hacen porque les da la gana. La realidad – y esto lo sé por personas que han tenido acceso a algunos de ellos y me lo han referido – es que en ese momento ellos querían bloquear al precio que fuera que yo siguiera haciendo el trabajo que estaba haciendo en la comunidad internacional desde hace ya tantos años. Por eso para ellos es crucial tenerme encerrada aquí.

Pero no es solamente eso, no poder salir y hacer mi trabajo afuera. Es que desde hace ya no sé ni cuántos años tampoco dejan que las líneas aéreas domésticas me vendan pasajes. Entonces para moverme en el país solo puedo hacerlo por carretera. Al principio, te confieso, me dolió mucho porque ese es mi trabajo, mi trabajo es recorrer Venezuela. Pero después me di cuenta de que me habían impedido ver mi país desde el cielo, pero me habían hecho vivirlo aún más desde adentro. ¡Entonces, no hay hueco en carretera alguna de este país que yo no me conozca! (Risas)

El tiro les salió por la culata…

¡Totalmente. Totalmente! En las bodeguitas de las carreteras, en las alcabalas, en todas partes hay gente que se ha hecho amiga mía. Hay gente que dice que viajar conmigo por el interior es un problema porque una distancia que se puede hacer en tres horas yo la hago en seis, porque me voy parando en todos lados a saludar y a conocer a la gente. Es una maravilla porque siento que le llevo el pulso a Venezuela. No es solamente hablar con mucha gente, sino estar allí. Los olores, los sabores, los dolores de esa gente yo los vivo, no me lo cuentan.  

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La Dama de Hierro venezolana  

Te has confesado admiradora de la ex primera ministra de Inglaterra, Margaret Thatcher. ¿Qué le admiras?

Ella cambió el mundo y le devolvió a Inglaterra algo fundamental: su orgullo. El orgullo de su gente de ser parte de un país próspero donde se generaba riqueza de todo tipo, intelectual, cultural, científica, artística. Y eso es lo que yo creo que necesitamos los venezolanos en este momento, darnos cuenta del enorme potencial que tenemos en la diversidad cultural, y generar riqueza en todos estos planos. Sentirnos profundamente orgullosos de ser venezolanos en tanto nación próspera y que se respeta. Venezuela es hoy en día una nación ocupada, no tenemos soberanía. Esa es la humillación más grande que puede vivir una nación.

¿Y no te preocuparía que te llamaran la Dama de Hierro venezolana?

Ya me lo han dicho muchas veces y como mi papá se dedicaba al negocio del acero… Como comprenderás, eso no me ofende para nada. Además, el hierro es un metal noble y muy útil (Risas). Pero hablando en serio, creo que el país necesita firmeza y carácter para arreglar las cosas que están mal, para poner orden, para que exista justicia y sobre todo justicia para todo el mundo. No justicia para un color. Todo el que haya cometido un delito, todo el que haya robado, debe enfrentar la justicia.

Yo creo que una de las razones por las que me han atacado como me han atacado de lado y lado y por la que me han bloqueado completamente en los medios de comunicación de lado y lado también, es porque de alguna manera representamos el fin de la impunidad y el fin de los privilegios.

Vivir en libertad

Eres la dirigente política mujer de oposición con más seguidores, al menos en Twitter. ¿Qué te dice eso?

Mi papá nos inculcó que las cosas trascendentes en la vida son las que uno se gana con su esfuerzo y con su trabajo y con honestidad. Todo lo demás, va y viene. El dinero, el poder, la fama… ¡Hasta la salud!  Pero lo que tú te ganas con tu trabajo, lo que tú eres y cómo te comportas, te acompaña toda la vida. Y eso es lo que al final le dejas a tus hijos. Sea mucho o poquito, lo que allí hay es porque los venezolanos tienen bien claro quién es quién y, dentro de eso, quién soy yo y hasta dónde llega mi compromiso con este país.

Yo solo concibo vivir mi vida en libertad. Y yo solo quiero vivir en Venezuela. Yo tengo una sola opción y es dedicar mi vida a la libertad de Venezuela. Y además asumiendo un compromiso contigo que me entrevistas hoy y con cada persona que nos lea y conmigo misma, que es reunificar a nuestra familia aquí en nuestro país. Para que eso ocurra tienen que producirse cambios muy profundos y a eso dedico todos los días de mi vida y mi marido te diría que las noches también.

Cuando enfrentaste el primer proceso judicial y se planteó la posibilidad de que te condenaran a 16 años de prisión, dijiste que por primera vez sabías lo que significaba que a alguien le temblaran las piernas. ¿Nunca antes habías sentido miedo?

Ese miedo físico de no poder levantarte, no, no lo había sentido hasta ese momento. Pero más que todo fue por el hecho de confrontar que una decisión mía iba a hacerle un daño gigantesco a mi familia. Yo recuerdo que la noche anterior al día que debía ir la Fiscalía, en 2005, me senté a hablar con mi hija porque mi abogado y mi gran amigo, Juan Martin Echeverría, Dios lo tenga en su gloria, me dijo que hablara con ella porque las probabilidades de que me dejaran presa eran muy altas.

Ana tenía como 12 años en ese entonces. La senté, le expliqué y le dije que tenía que ser fuerte y prometerme que cuidaría a sus hermanitos. Aunque ella trató de aguantar las lágrimas, una le rodó por el cachete. Te juro que ese ha sido el momento más terrible de mi vida. ¡Me sentí tan culpable de hacerle ese daño a mis hijos! Le pedí a Dios que algún día me pudieran perdonar, que algún día entendieran que eso lo hacía fundamentalmente por ellos y por todos los niños de Venezuela. Pero claro, a quienes les estaba haciendo el daño en ese momento era a los niños míos. Por eso fue el terror que viví en ese momento.

Desde entonces, cada vez que me ha pasado algo, como cuando me fracturaron la cara en la Asamblea Nacional, yo inmediatamente en lo que pienso es en ellos, en lo que ellos puedan sentir al saber que a mí me pasó algo. Por eso, lo primero que he hecho cuando me han pasado esas cosas es mandarles un mensaje o pedirle a alguien que lo haga si yo no puedo, para que ellos sepan que estoy bien o por lo menos viva.

María Corina Machado, ¿la primera presidenta de Venezuela?

¿De dónde te sale tanta fortaleza?

Sabes, yo me pregunto eso muchas veces también. Por qué sigo y por qué no concibo mi vida sino siguiendo. Y te diría tres cosas. Primero, por esto, por este contacto contigo, porque tengo la enorme fortuna de conocer gente increíble, extraordinaria, gente llena de fuerza que me transmite a mí fuerza. Yo descubro cada día más a Venezuela a través de su gente. Entonces, por una parte, tengo este insumo que a mí me llena de fuerza y que me anima.

En segundo lugar, porque tengo una profunda confianza en los venezolanos y estoy absolutamente segura de que nuestro destino es la libertad y es la construcción de un gran país. Y, en tercer lugar, porque Venezuela es mi pasión, es mi amor. Entonces tengo todos los elementos racionales, emocionales, intelectuales y espirituales para asumir esto como la gran causa de mi vida. Yo no me concibo haciendo ninguna otra cosa que no sea lo que hago hoy para merecerme algún día la confianza y el respeto de los venezolanos.

¿Entonces mantienes tu reto de convertirte en la primera presidenta del país?

¿Tú qué crees? (Risas)

¿Pero pensaste que sería más fácil?

Pensé que el camino sería menos largo y menos doloroso, debo decirte, porque he tenido pérdidas muy grandes. He tenido decepciones muy profundas. Hay circunstancias y actitudes que realmente no me las explico de gente en la que yo confié y quise en algún momento. Eso es muy doloroso. Eso ha sido quizá, si me lo preguntas, lo más difícil y lo más doloroso en este camino. He perdido amigos. Y no es que hayan muerto, que los hay; o que hayan tenido que dejar el país, que han sido expulsados del país por el régimen, que también los tengo. Lo más doloroso ha sido los que he perdido porque me he dado cuenta de que no tenían la fortaleza o el carácter moral que yo creía y se han quebrado ante la tiranía. Eso para mí es devastador.

Ahora, sí, todos pensamos y trabajamos para que esto fuera lo más corto posible. Creo que hemos avanzado mucho y que estamos en una etapa final de socavar una estructura criminal que lo primero que había que hacer era asumirla como tal. Pero de verdad debo decir que nos costó mucho, primero a los venezolanos y después a la comunidad internacional, que se entendiera la verdadera naturaleza del régimen. Si fuera solo una dictadura ya habríamos salido de esto hace mucho tiempo. Yo siento que el mundo y los aliados que tenemos ya lo asumieron y eso era muy importante, eso lo logramos. Yo hubiera querido que esto hubiera terminado hace tiempo, por el bien de todos. Pero aquí estamos y no nos vamos a detener. Jamás.

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13 Comments

  1. NECESITAMOS:
    Recuperar la moral, lo que nos llevará a la honestidad, la familia. Cuidar nuestro territorio y mar, fomentar la laboracidad y el respeto al derecho ajeno, no depender del petróleo, desarrollar el turismo (educar cívicamente), todo lo que signifique volver a ser una nación que cumpla las normas jurídicas y de buenas costumbres. Cosas sencillas si hay voluntad política, pues económicamente Venezuela sigue siendo un territorio privilegiado por la naturaleza.

  2. Maravillosa entrevista, llegado el momento sabemos que contaremos con ella, debemos demostrar con hechos que igualmente tendra nuestro apoyo para juntos sacar a Venezuela del foso, …

  3. Es extraordinaria. Debo manifestar que hay que desterrar todo lo que huela a comunismo o socialismo, desde la primaria. Adelante MCM la luz esta cada dia mas cerca.

  4. Adelante Maria Corina, se que eres guerrera y has enfrentado a este régimen y a los falsos opositores como ninguna (o) y se que si tu meta es llegar a la presidencia lo lograrás con mi apoyo y el de la mayoría de los ciudadanos vzlanos.

  5. Hola, de verdad no me imaginaba el universo tan grande del que formas parte, tienes una gran formacion familiar y eso es lo importante, por que hay:Principios; Honestidad, Conviction; Integridad; Formacion personal; etc., adelante MCM, que el pueblo valiente de Vzla. te sigue!!!.

  6. Un buen lider con su conducta guía a sus seguidores y una persona con la preparación, fortaleza y principios que tiene esta lider, seguro que lograra sacar a Venezuela de la crisis en la que se encuentra, para dar el cambio que tanto anhelamos, facultades le sobran!

  7. María Corina, eres una persona con grandes valores en todos los aspectos de la vida, y eso, en el ámbito político, no es nada común. Pero lo más admirable de tí es tu valentía a toda prueba. Eres un verdadero orgullo para todos los venezolanos de bien!!!

  8. María Corina eres una mujer admirable, te apoyo en tus ideales, y estoy segura que pronto, cuando estos narcos caigan tu liderando un gran equipo llamado Venezuela, la honesta y trabajadora Venezuela, sacaremos adelante al país, y se complicará la promesa de darle a nuestros hijos la oportunidad de ser libres y que conozcan y se sientan muy orgullosos de cada centímetro de tierra. Que el universo te bendiga.

  9. En mi opinión MCM es una heroína en ésta Epica lucha por la Libertad de Venezuela , ha demostrado Valentía, Coraje , Determinación, Coherencia , Constancia y Perseverancia, pero sobre todo un Inmenso Amor por Venezuela y los Venezolanos, ella merece contar con el apoyo y confianza de los venezolanos para dirigir éste país .
    La integridad de las personas es una condición indispensable para alcanzar el verdadero éxito . No tengo dudas que Dios en sus propósitos para Venezuela tiene a MCM, para darle la Libertad , Prosperidad y grandeza que éste país y los venezolanos merecemos .

    • Es la única que le ha hablado claro al pais desde un principio. Sigue adelante María , que va a llegar el momento de llamar a María !

  10. Con esa istoria ya me convenciste María Corina de verdad es la persona que necesitamos el la presidencia gente onesta inteligente y fuerte y tú tienes esas cualidades dama de hierro mi votos será para ti en unas verdaderas elecciones

  11. MCM gracias por luchar con ahínco por recuperar la Democracia en Venezuela . En estos momentos la unidad con los que luchan por liberar a nuestro hermoso País es primordial, luego que seamos LIBRES eres la primera en la lista para que Venezuela salga del túnel como el Ave Fénix

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