Los Melódicos vuelan al carnaval de Bolívar… / Un cuento de Pedrito López

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Un tópico que siempre ha salido en innumerables conversaciones entre músicos es que, a pesar de que existen muchísimas anécdotas, jamás se ha hecho una recopilación escrita. Solo han sido compartidas oralmente, con el riesgo de que se vayan olvidando. En Curadas dejaremos un registro para el disfrute de todos.

Hoy te traemos una nueva anécdota de músicos…

La siguiente historia me la contó, hace muchos años, el gran pianista y arreglista Estelio Bosch Cabruja, quien era un muy querido primo hermano de mi papá.

Estelio fue arreglista y pianista de la orquesta Los Melódicos. Dicho sea de paso, esta anécdota me la corroboraron otros dos integrantes de la orquesta de esa época.

Estelio Bosch Cabruja

Resulta ser que a mediados de los años 60 contrataron a Los Melódicos para un evento de carnaval organizado por la Gobernación del Estado Bolívar que se realizaría en Ciudad Bolívar. Para trasladar a la orquesta (y creo que a otra agrupación musical), los montaron en un avión militar de transporte de tropas y carga, (posiblemente un Fairchild C-123).

Esos aviones son suuuuuuumamente lentos, por lo que el viaje desde Maiquetía a Ciudad Bolívar fácilmente debe haber superado las tres horas y pico. Además, por ser este un avión de carga, lo habilitaban para llevar soldados sentándolos en unas incomodísimos asientos de lona, y de ñapa estos aviones no cuentan con calefacción ni aislamiento acústico, por lo que los viajes son muy incómodos por el frío y el ruido.

Resulta ser que después de estar volando por un rato, a alguno de los músicos entraron ganas de hacer pipí, peeeero esos aviones no tienen baño. El maestro técnico de la aviación que estaba a cargo del espacio de carga del avión le dijo al urgido músico “amigo, como en esta vaina no hay baño, nosotros hacemos pipí en un tobito que tenemos aquí, así que dele ahí”.

En vista de eso, el músico hizo lo propio y santo remedio. Al rato, otros músicos tuvieron la misma urgencia, solucionando su problema con el tobito. El rollo vino cuando a uno de los integrantes de la orquesta (no voy a decir su nombre para no rayarlo) le dieron unas repentinas ganas de hacer lo otro…

¡Ay papá! El hombre estaba tratando de aguantar lo más posible, hasta un punto que no pudo más, y resolvió dejar su depósito en el tobito, cosa que evidentemente tuvo que hacer en la grata presencia de unas 40 personas.

Una vez solucionada su urgencia, el problema surgió cuando los demás músicos comenzaron a quejarse del mal olor del bendito tobito. Aparentemente la vaina era tan horrible que al maestro técnico no se le ocurrió sino la genial idea de abrir una de las portezuelas laterales del avión para lanzar el tobito al vacío.

Lo que no contaba el aviador fue que cuando lanzó el tobito, el flujo de aire lo devolvió para dentro del avión, llenando a toooooodos los pasajeros de infinidad de bellas gotículas del material que contenía el tobito.

Parecían perros dálmatas, pero con pintas marrones…Buena forma de llegar a Ciudad Bolívar.

Curadas Pedrito López

Pedrito López empezó desde muy pequeño en la música y no se ha detenido por más de cuatro décadas. Ha desarrollado una dilatada carrera como pianista, orquestador, productor y director. Sus arreglos musicales han sido interpretados por la orquestas nacionales e internacionales y siendo acompañante de decenas de artistas de gran renombre mundial.

Curadas

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