Carlos Márquez en las Vivencias de Milagros S. Castro

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Cuando cursaba el tercer año de mi carrera de Comunicación Social, en la Universidad Central de Venezuela, tuve el privilegio de conocer y mantener una bonita amistad con el primer actor Carlos Márquez. Uno de los artistas más queridos y respetados de Radio Caracas Televisión.

Para mí fue una satisfacción especial compartir con él, porque lo apoyé en un importante momento de su vida.

Comienzo la historia por el comienzo

Todo comenzó en mis clases matutinas de Televisión II, materia que estaba a cargo del recordado periodista Luis García, quien en ese momento también trabajaba en El Observador, en Radio Caracas Televisión.

Un día, el profesor García explicó la teoría sobre los aspectos más relevantes de la producción de un programa de entrevistas, bien sea a una o varias personalidades. Por supuesto, esa unidad debía ser evaluada, no individualmente, sino en equipo.

Por lo tanto, el compromiso académico era producir y grabar un programa de entrevistas con un personaje conocido. Para ello, se debía realizar la grabación de un espacio de treinta minutos en el estudio de televisión, del área audiovisual de nuestra Escuela de Comunicación Social.

La Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela.

Comienzo de un agradable estrés

Recuerdo que lo primero que debíamos hacer era la conformación de los equipos de trabajo. Para esa responsabilidad televisiva, se contaría con dos equipos de estudiantes.

Mi equipo contaba con algunos compañeros que ya tenían experiencia en televisión. Aunque eso no le restaba estrés al enorme compromiso. El U-matic con la entrevista debía estar listo y entregado al profesor en un mes. (El U-matic fue el primer formato de videocasete que se puso a la venta antes de los años 80).

Definitivamente, no estaba fácil. El primer punto de estrés era encontrar a un entrevistado interesante, que tuviera muchas historias que contar y compartir. En nuestra mesa de trabajo se barajaron varios nombres.

Pero alguien, que no recuerdo ahora, comentó que en la Escuela de Artes, que quedaba al lado de nuestra escuela, estudiaban dos actores de primera: Doris Wells y Carlos Márquez. Una de las muchachas comentó que una vez trató de contactar a esa recordada actriz, pero le comentó que estaba muy ocupada con las clases, el trabajo y su hogar.

Ante esa realidad, dos compañeros se ofrecieron para hablar con el señor Carlos Márquez,  para invitarlo a nuestro espacio de entrevistas.

El primer actor Carlos Márquez.

La movida preproducción

Mientras ese par se dedicaba a perseguir por toda la universidad al recodado Eleazar Meléndez de La Fiera, otro grupo estaba diseñando la escenografía. Y un tercero se dedicaba a realizar las investigaciones sobre la vida y obra del entrevistado.

En el fondo de nuestras almas teníamos la esperanza que Carlos Márquez iba a aceptar con mucho cariño. Él era así, por lo menos fue una de las primeras cosas que conocí de él… Su solidaridad.

Y realmente fue así. El primer actor respondió positivamente a nuestra invitación. Y lo hizo con la enorme sonrisa que lo caracterizaba. Eso dijeron nuestros amigos.

Entonces, con esa aprobación… Partida… Comenzó el estrés de la etapa de la preproducción del programa de entrevistas.

Los dinámicos moderadores

Yo, que siempre amé la producción, me quedé coordinando todo lo relativo a la preproducción y, de verdad, fue una experiencia fascinante. Era mi primera vez. Y era como la había soñado.

Con todo el equipo, elegimos a los moderadores, los encargados de conducir el espacio y hacer las preguntas al invitado. La responsabilidad quedó en manos de nuestros compañeros de clase: Atilio Romero, que a la vez daba clases en nuestra escuela de diagramación; Carolina Navas, con amplio conocimientos en cine; y María Lilian (La Nena) Robletto, experta en periodismo deportivo y relaciones públicas.

Los tres se prepararon profundamente, para ser los mejores moderadores y sorprender a Carlos Márquez con sus preguntas.

Los moderadores Carolina Navas, Marían Lilian «La Nena» Robletto y Atilio Romero durante la entrevista al actor Carlos Márquez.

Al llegar el día de la grabación…

El estrés vibraba en nuestros corazones en su máxima expresión. Mientras que el profesor García reía sin cesar y decía que ese estrés era el de la pasión. Y así se sentía él cuando estaba antes las cámaras.

Desde temprano, todos los integrantes de nuestro equipo ultimaban los detalles en cuanto a escenografía, cámaras, luces, sonido, equipos de grabación y pare de contar.

En eso, a golpe de las nueve de la mañana, llegó Carlos al estudio. Le tocó hablar con el profesor, mientras nosotros seguíamos con los preparativos.

Hasta que el director en cabina dijo: “Estamos listos”.

Ahora recuerdo con simpatía, pero en ese momento sentía decepción, por el sorprendente hecho que en el estudio contábamos con dos cámaras, una en blanco y negro y la otra en color. Se podrá imaginar cómo se grabó esa entrevista, cada plano con tonos distintos. Pero, aun así, salimos airosos.

El colega y amigo Luis Carlos Villarroel con los moderadores Carolina Navas, la Nena Robletto y Atilio Romero.

Excelentes resultados

La entrevista con el primer actor Carlos Márquez, conducida por nuestros compañeros Atilio, Carolina y María Lilian fue excelente. Amena, simpática y con muchas historias interesantes. Todo quedó A-1.

Al finalizar, compartimos un refrigerio con el importante invitado y luego las fotografías de rigor. Para mí eso era una ley. Y esta es la foto que aún conservo de ese día tan especial.

Carolina Navas, Carlos Márquez, Milagros S. Castro y María Lilian «La Nena» Robletto.

Al finalizar esa mañana, nuestra satisfacción fue enorme. Y esos momentos inolvidables.

Luego, se editó el programa, con su respectiva presentación y despedida.

En fin, un 20 seguro para todo el equipo. Y todos a celebrar.

Contacto diario en los pasillos de la UCV

Después de ese día tan especial, frecuentemente me encontraba a Don Carlos por los pasillos de la Universidad Central de Venezuela. Siempre sonriente, dispuesto a conversar unos minutos sobre las clases, el trabajo y mil cosas más.

Así compartí los momentos con él, hasta que una mañana me comentó con mucha satisfacción que su trabajo de grado estaría dedicado a su primera esposa, la talentosa actriz argentina Juana Sujo.

Entre cuento y cuento me comentó que en la década de los cuarenta se casó con ella. Y en esa aventura teatral que compartieron, tuvieron la dicha de crear la Sociedad Venezolana de Teatro en 1955. Y creo que el Teatro Los Caobos.

Cada vez que Carlos me comentaba esas historias, me alegraba mucho. Y aunque nunca la vi en escena, porque murió en el año 1961, ya sabía quién era, porque en la historia del teatro venezolano figura su nombre. Eso lo destacaba con orgullo y admiración.

Además, para reforzar esa historia, leí aspectos de la biografía de esa talentosa actriz se señala que en 1950 fundó el Estudio Dramático Juana Sujo, en el Museo de Bellas Artes, que en 1952 se convirtió en la Escuela Nacional de Arte Escénico.

Dentro de su labor pedagógica formó una importante generación de alumnos: Maritza Caballero, Esteban Herrera, Orangel Delfín y América Alonso, a quien sí conocí (esa es otra agradable vivencia que ya fue publicada).

Respaldo en la investigación

En una de esas conversaciones, me pidió que lo ayudara en la etapa de investigación. En ese momento tenía mucho trabajo. Estaba terminando de cursar unas materias en su Escuela de Artes y grabando una telenovela en Radio Caracas Televisión.

La idea era visitar la Hemeroteca Nacional, que estaba ubicada en la zona del Nuevo Circo, cerca de la desaparecida Pista de Patinaje. Creo que eso fue a medidos del año 1983.

Yo, con mucho gusto, le dije que sí. Claro que podría contar con mi respaldo en esa investigación. Y durante dos meses, una vez a la semana, visité la hemeroteca, buscando en los diarios de la época de los cuarenta y cincuenta todo lo relacionado al mundo teatral caraqueño. Así como todas las entrevistas que le hacían a la famosa Juana Sujo.

Logramos obtener un amplio material periodístico y Carlos pudo realizar su trabajo de grado con las mejores calificaciones. Posteriormente, obtuvo su título de Licenciado en Artes, egresado de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela.

El libro

Tiempo después, presentó al país su trabajo en un libro publicado por la Editorial Fundarte, de la Alcaldía de Caracas en 1996, titulado Juana Sujo: impulsora del teatro contemporáneo venezolano.

Carlos Márquez y Juana Sujo.

Y aunque en ese año yo ya vivía en Barquisimeto, me alegró mucho ese acierto de mi amigo Carlos Márquez, quien logró su cometido con total cariño.

Posteriormente, lamenté mucho su partida aquel 26 de marzo de 2016. Un caballero, agradable, inteligente, solidario y que le dio su talento histriónico a la televisión, al cine y al teatro de nuestro país.

Al final, me quedó este hermoso recuerdo. Un personaje que conocí en mi etapa estudiantil y que me encantó. Carlos Márquez forma parte de mis valiosas Vivencias.

Hasta la próxima.

Saludos y bendiciones.

Milagros S. Castro

@milicas33

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