Jorge Landaeta

Jorge Landaeta: “Bitoqueao me ayudó a saber que el ser humano es mucho más que cuerpo”

21 minutos de lectura
Por Katty Salerno

Jorge Landaeta (Caracas, 1962) encontró en la medicina y la música lo que más le apasiona en la vida: conectarse con la gente. Un camino que empezó a recorrer siendo solo un niño, porque la primera vez que se paró a cantar frente a un público – su familia – estaba en kínder. Lo hizo imitando a Raphael, el cantante español que por entonces descollaba en toda Hispanoamérica. Pero también pasaba tardes enteras jugando a ser médico.

En el momento de tomar la gran decisión de vida no se le planteó un conflicto por esta dualidad de intereses. Al terminar el bachillerato en el liceo Gustavo Herrera, en Chacao, donde creció, ingresó a la Universidad Central de Venezuela (UCV) y se recibió de médico. Especialista en gastroenterología y endoscopía, lleva más de 30 años ejerciendo en hospitales públicos como el Vargas y el Domingo Luciani y en la Policlínica Metropolitana.

Pero la música siguió latiendo dentro de él tan fuerte como su corazón. Para pagarse esa deuda consigo mismo creó el grupo Bitoqueao, en el que lo acompañó hasta el año pasado su colega y amigo, el también médico cirujano Juan Pirela. “Bitoqueao me dio la herramienta para saber que el ser humano es mucho más que cuerpo”, dijo en esta conversación con Curadas.com el médico y músico, conocido como Jolan en el ambiente musical.

A casi una década de haber sido creado, Bitoqueao saborea el éxito. La semana anterior alcanzó el sitial de honor de la cartelera musical venezolana con No me dejes en visto, sencillo que forma parte de su próximo disco, y que a la fecha lleva más de un millón de visitas en su canal Bitoqueao Live en YouTube. La agrupación también acaba de lanzar en las plataformas digitales y emisoras de radio su más reciente tema, Te busqué, que habla de cómo la devoción del pueblo venezolano por el doctor José Gregorio Hernández convirtió a Jorge Landaeta en devoto del Médico de los Pobres.

Escrito y producido por Enghel, el tema fue lanzado a pocos días de la ceremonia de beatificación del eminente médico y científico nacido en 1864 en Isnotú, estado Trujillo, la cual se realizará este 30 de abril. Finalmente los venezolanos verán hecho realidad un clamor por el que tuvieron que esperar más de 70 años.

Naciste con el talento para la música. ¿Por qué no seguiste este camino como primera opción?

Sí, nací con el talento, está en las venas. Mi familia es netamente musical, parranda y música todo el tiempo. No lo escogí porque no lo vi como primera opción, siendo tan chico. Tampoco hubo una orientación como para ir a una institución a estudiar música. Pero creo que eso siempre quedó allí y estoy aquí, pagándome mi deuda.

¿Por qué te gustó Medicina y por qué las especialidades de gastroenterología y endoscopía?

Eso también estaba dentro de mí. Desde chico jugaba a ser médico. Aprendí a que había un contacto muy social con la medicina y además me gustaba la parte de la investigación. Me decidí por ser gastroenterólogo y endoscopista porque mezcla lo clínico con lo quirúrgico. Siento que fue muy acertado lo que escogí.  

¿Y en música has hecho estudios? ¿También compones o tocas algún instrumento?

La música fue muy empírica para mí. Tuve iniciación musical en algunas instituciones, en el colegio, en el liceo, allí empecé a hacer mis pininos. Toco cuatro y guitarra y algo de percusión. Empecé a componer desde pequeño. Hay una canción que viene de los 12 años. Me gustaba poner música a los poemas. De hecho, en el próximo disco voy a incluir uno de estos poemas musicalizados. Sentía mucho amor en lo que hacía y creo también que mi oído era bueno, y eso me permitió tomar esos instrumentos.

¿Recuerdas cuando fue la primera vez que te paraste frente a un público a cantar?

La primera vez fue cuando estaba en kínder y fue en mi casa, frente a mi familia, imitando a Raphael, el cantante español. Luego en primaria y secundaria participé en muchos actos culturales. Y después en La Voz Universitaria, grupos de gaitas, de música tropical, de boleros.

¿Cómo ha sido tu vida en este último año de pandemia? Me imagino que aumentó enormemente la responsabilidad como médico y se redujo la actividad como músico…

Sí, yo creo que esto cambió la vida de todo el mundo, no estábamos preparados para esto. Me fui a la primera línea por esa vocación que siempre tenemos los médicos, tanto en el hospital como en la clínica privada, y se redujo la parte musical. Aunque, a través de algunas alcaldías, pudimos ir a cantarle a la gente, a tocarle esa parte emocional y mental porque la gente necesita ese amortiguador y necesita tener un poquito de distracción.

Pero ha sido bastante duro porque estar separados por esta cuarentena obligada, no ver a tu familia, creo que es lo más duro. Y luego ver enfermar y morir a tanta gente amiga. Todo eso ha sido muy fuerte para nosotros. Así como cuidarnos y usar toda esta ropa que ahora debemos usar. Pero aparte de todo eso, la vía digital nos permitió crear y transmitir música. Eso fue un aliciente que también pudimos llevar a la gente.

Cuéntame cuándo y cómo nació Bitoqueao.

Hace casi 10 años nos vino la idea de crear el grupo Bitoqueao. Habíamos hecho muchas cosas como músicos, pero de manera informal. Entonces quisimos hacerlo de manera formal y cumplir un sueño que no habíamos realizado. Porque, además, como médicos, habíamos visto a gente en su última morada decir “no hice esto, no hice lo que yo soñaba”. Entonces me dije que había que hacer lo que uno sueña, hay que llevarlo a la realidad.

Y eso hicimos. Revisamos toda nuestra biblioteca, todo lo que habíamos hecho, todo lo que sabíamos de música. Quisimos expresar todo lo vivido, aunque no somos ni tan jóvenes, ni tan urbanos ni tan guapos, y lo pusimos sobre la mesa. Así creamos Bitoqueao y hoy nos da una satisfacción que nunca pensamos que lograríamos, en especial por la increíble recepción que nos ha dado el público. Por las personas, por la audiencia, por los pacientes, por los amigos, por la familia, por la gente que apoya eso de atreverse sin miedo, sin pena.

El Diccionario de venezolanismos recoge la palabra “bitoqueado/vitoqueado” con el significado de “envanecerse, engreírse” ¿Por qué escogieron ese nombre?

El nombre lo sugirió una tía un día que veníamos de Barlovento. Es un poco eso, el envanecerse, pero es también buscar lo bello, ponerse la pinta. Queríamos que parte de esta recta final, de este sueño que queríamos cumplir, de esta ilusión que queríamos hacer realidad, llevarla con buena pinta, sin ver hacia atrás, sino simplemente creyendo en ti y en lo que haces. Creértela, pues.  

Bitoqueao grabó Llegamos, lanzado en 2018. ¿Por qué solamente un disco hasta ahora?

Son dos plataformas discográficas. Una que ya salió, Llegamos; y la segunda, que está por salir, Que hablen, donde están incluidos los temas No me dejes en visto y Delivery de besos que han sido un éxito total. Al principio nos dedicamos a buscar la identidad que queríamos, la fusión que queríamos, por eso nos dedicamos a hacer versiones de piezas de Fito Páez, de Simón Díaz, entre otros autores. Estábamos buscando para ver qué plasmábamos. Queríamos lograr una mezcla en la que sumáramos lo vivido con lo urbano y manteniendo el cuatro como instrumento. Eso nos dio el punto lineal para nuestras almas, para lo que sentíamos que queríamos expresar. Cuando le añadimos el acordeón, logramos la configuración definitiva.  Por eso pasó tanto tiempo desde que empezamos hasta que salió nuestro primer disco.

Teníamos primero que transitar este mundo porque no se trataba solo de convertirnos en artistas para crear fama, no, no. Lo importante para nosotros era que nos sintiéramos bien y que esa gozadera que llevábamos por dentro nos conectara con la gente. Eso es lo que queremos. Conectar nuestros sueños con la gente. Dejar historia, sin importar la edad, sino atreverse a hacer lo que soñaste y hacerlo bien.

Lograrlo no ha sido tan fácil, particularmente por los prejuicios de personas no acostumbradas a ver surgir a artistas no tan jóvenes o que consideran “poco serio” que dos profesionales de la medicina se atrevan a incursionar en el mundo de la música.  “Sí, al principio hubo muchas críticas. Que si un médico con una carrera, tan académico, cómo era posible que a estas alturas se iba a poner a hacer eso, que eso no era compatible. Pero no era nada más allí. En el ambiente musical, aunque estamos dispuestos a hacer las cosas bien y con todos los parámetros para crecer como artista, no era común ver a una persona no tan chama hacer el mismo tránsito que hace una persona joven.

Sin darle importancia a eso, seguí adelante. Se siguió haciendo el proyecto, formándose, haciendo lo que uno creía a pesar de que grandes empresas, no las voy a mencionar, nos rechazaron. Pero todo eso nos llevó a que tuviésemos más fuerza. Tengo que reconocer que los dos últimos años antes de la pandemia me bajé del avión, dejé de ser el conferencista internacional (por su especialidad médica) para dedicarme más a esto. Creo que, al final, el haber sido juzgados nos ha dado mucha más fuerza para seguir adelante.   

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Ahora hablemos de Te busqué. ¿Qué representa este tema en tu vida y en tu carrera profesional, tanto como médico como músico?

Te busqué significa todo lo buscado a través de mi tránsito por el hospital Vargas durante casi 30 años, donde tú, sin darte cuenta, tienes la vivencia de algo mágico y místico que en vez de restar tuviste que sumar. En ese hurgar sobre dónde estaba la verdad, la verdad que la ciencia no te explicaba, veías a los pacientes con una imagen de José Gregorio Hernández en su mano. Y cuando tú curabas a alguien, la gente lo agradecía a José Gregorio Hernández y te decía que tú eras el medio para él actuar.

De una u otra forma significó lo enigmático de la espiritualidad del ser humano. Sin verlo, sin tocarlo, pero conociéndolo y estudiándolo en su parte de hombre de ciencia importante que fue, lo encontré en el corazón de la gente. Eso fue para mí una conexión importante, el poder resaltar que el ser humano no es solamente cuerpo, sino que también es espíritu. Esta parte no se mide en el laboratorio, pero es muy importante. Eso que ayuda a que el ser humano sea un ente tan integral, que uno lo estudia como una unidad psicosocial. Fueron muchas noches de guardia en el hospital, años, para darme cuenta de que él estaba allí, en la gente que tiene fe.    

¿Vienes de una familia religiosa?

Vengo de una familia muy religiosa, pero cuando uno es muy joven y entra en la carrera es muy irreverente. Uno respeta los cultos, las religiones de cada quien. Yo, en ese buscar que comenté anteriormente, entendía que había algo más, algo superior. Y es verdad que mi familia es muy religiosa, y yo soy parte de esa familia, pero aun así siempre trataba de buscar una explicación para eso que llaman milagro. Y con José Gregorio en particular entendí que el ser humano tiene una espiritualidad que vale la pena hurgar, meterla en el momento del diagnóstico, incluirla en el momento de la sanación. Hasta para la partida final, él estaba allí. Por lo tanto, descubrí en esa parte espiritual del ser humano, que él estaba allí, que estaba esa fe hacia él.  

¿Eres devoto del Dr. José Gregorio Hernández?

Encontré la fe a través de los pacientes y hoy soy devoto de José Gregorio.

¿Cómo combina Bitoqueao la música con la filantropía?

La medicina es, de entrada, filantrópica. Y la música también tiene eso. Esa conexión me permitió mezclar estas dos actividades tan importantes. Bitoqueao desde su inicio ha ayudado a casas hogar y centros hospitalarios con conciertos benéficos en Venezuela; pero también en Colombia, donde hemos ido a refugios que albergan a personas sin hogar. Eso permite un contacto con la gente sin esperar nada a cambio.

En este momento de pandemia seguiremos en la calle, entendiendo que el ser humano necesita de una distracción para la homeostasis, que es el equilibrio esencial de la salud.  Creo que la música nos permite ser un vehículo para eso. En esencia, Bitoqueao me dio la herramienta para saber que el ser humano es mucho más que cuerpo. Por lo tanto, seguiremos ayudando a la casa hogar Al fin y a todo el que podamos ayudar. Ahorita estamos preparando un gran concierto para las enfermeras, que se lo merecen. 

¿Qué nuevos proyectos tienes en tu vida?

El gran proyecto que tengo en la vida es seguir en la vida.  Seguir soñando, seguir siendo padre de mis hijos, seguir siendo hijo. Seguir siendo el médico que tiende la mano hasta que las fuerzas me lo permitan en la parte pública, porque es un deber que tengo para devolver lo que me dieron. Cumplir mis sueños hasta donde pueda. Seguir haciendo música hasta donde pueda. Seguir creciendo como país, como sociedad. Entender que hay nuevos retos, como vivir con sueños.         

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