Crisis de la mediana edad consejos

Qué es la crisis de la edad adulta y 7 consejos para superarla

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La crisis de la mediana edad, de la adultez, de la edad adulta, o de los 40, es una segunda adolescencia por la que muchos pasamos.

Ente los 40 y 50 años de edad algunas personas experimentan la crisis de la madurez o crisis de la adultez que produce cambios afectivos y giros en la trayectoria profesional.

Algunos rasgos comunes de esta etapa son un sentimiento de aislamiento, miedo a la incapacidad, desvanecimiento de las ilusiones, sensación de finitud y cierta rebeldía a destiempo que llevan a la persona a cuestionar duramente sus decisiones pasadas y su vida actual.

La incidencia de este período depende de cada persona pues no todos experimentamos una crisis de mediana edad de manera radical.

Algunos definen la crisis de la edad madura como un lapso en el cual hacemos un balance de la vida, tomamos conciencia del envejecimiento y nos sentimos más cerca de la muerte.

El transcurrir del tiempo ya no es discrecional, sino que se percibe como algo que tiene final. Y aunque siempre lo tuvo, durante la crisis el futuro se verá limitado y el final cerca, así no lo esté.

Suele suceder cuando comienzan a a aparecer señales de envejecimiento: arrugas, calvicie, canas, aumento de peso, flacidez muscular, disminución del apetito sexual, la menopausia o la andropausia y cambios similares.

Otros factores pueden agravar la crisis: un cambio en el trabajo o el aburrimiento y cansancio respecto a la rutina laboral, la jubilación, la madurez de los hijos, problemas de pareja y la vejez o muerte de los padres.

Quedar sin empleo o aburrirse del trabajo

El ámbito laboral se convierte en objeto de cuestionamiento pues la persona se siente presa de la rutina, sin motivación, y cree que ha desperdiciado el tiempo en un trabajo que no merece la pena, algo que al principio de la carrera profesional no percibía.

Quienes son adictos al trabajo consideran que no tienen vida más allá del oficio que desempeñan, con las consecuencias negativas de tal concepción.

Y si no tiene empleo, la persona se autocalifica como excluida, sin expectativa de futuro alguna, dado que por la edad resulta más compleja su inserción laboral.

La crisis de la edad madura se puede presentarse de forma leve cuando no afecta la vida social o laboral, pasando desapercibida, salvo para el entorno más cercano.

En los casos graves puede convertirse en un trastorno psicológico.

Los distanciamientos afectivos y problemas en el trabajo pueden requerir reajustes en la vida

La depresión puede aparecer con intensidad variable, desde la tristeza que ocasiona malestar existencial, nostalgia y melancolía por tiempos que se ya se fueron, conductas de abandono y desmotivación por las relaciones sociales, hasta casos más graves en los que se experimentan pensamientos suicidas.

Hay personas que se deciden por un cambio radical en sus vidas y reniegan del pasado, pero si esta alternativa no se ejecuta bien empeorará la situación agregando problemas a los ya existentes. Por eso hay que encontrar una solución equilibrada que no signifique una ruptura con lo pretérito, sino que simplemente modifique algunos aspectos de la vida.

Para adoptar una estrategia idónea, mientras se reflexiona sobre la trayectoria laboral o profesional, se debe pensar en las decisiones que se adoptaron en el pasado, en las causas que las motivaron y así tener un mejor juicio.

Menopausia y andropausia

Las mujeres que atraviesan una menopausia natural a veces sienten pena por la pérdida de su juventud, los síntomas incómodos y disruptivos, la incertidumbre que trae el envejecimiento y las otras transiciones que suelen ocurrir en ese momento. Se pueden experimentar sensaciones incapacitantes de ansiedad, inutilidad o incluso desesperanza.

En lo que se refiere a la andropausia, la crisis de la mediana edad lleva al hombre a «enfrentarse con la mitad oscura de sí mismo», como decía el médico psiquiatra y psicólogo sueco Carl Gustav Jung. Es decir, es el momento de discutir con las «propias sombras personales y colectivas».

Un bajón en la libido

Aún cuando el tema sexual es central, muchos hombres sienten que han perdido fuerzas y capacidades, lo cual los hace dudar de ellos mismos, provocando una sensación de amenaza que les cuesta controlar.

Cuestión de cultura

​El factor cultural también incide en esta crisis de la adultez si advertimos que las sociedades occidentales han contribuido con la hipótesis del culto a la juventud, a diferencia de culturas como la japonesa o la india donde existen pocas pruebas de que las personas hayan sufrido de tal período en la vida.

Cómo superar la crisis de la edad adulta

Mejor tus relaciones con los demás. No es momento de aislarse, no es época de orgullo. Necesitas acercarte a propios y extraños. A la familia, a los amigos, incluso la cordialidad con los desconocidos será tu gran aliada. La crisis de los 40 o 50 es el mejor momento para recordar la frase «ríe y el mundo reirá contigo, llora y llorarás solo».

Toma decisiones pero con cautela. Estar en una crisis existencial como la crisis de la mediana edad es como enamorarse, pero no precisamente por la parte buena o bonita. Se parece al enamoramiento porque estás fuera de tus cabales. La indecisión puede ser muy mala y peor aun tomar acciones apresuradas. Decide, actúa, pero pensando bien cada paso.

Exprésate con quienes te gusta hablar. Seguro tienes personas favoritas quienes te pueden escuchar. Puede ser tu pareja, amistades o un terapeuta. Explícale a esa persona favorita cómo te sientes. No te lo guardes.

Entra en modo agradecimiento. Muchos estudios revelan que el agradecimiento es lo más cercano a un antídoto contra la soledad. Y la soledad y el desasosiego pueden ser a la vez causa y efecto de una crisis de madurez. Cuenta tus bendiciones, enumera tus logros, contabiliza todo lo que te llena de orgullo y agradece cada una de esas cosas.

Haz planes, ponte metas y objetivos. Además de agradecer todo lo que puedas, establece metas que sean anclas al futuro. Las crisis de edad casi siempre tienen un factor en común: vivir más en el pasado que en el presente, o comparar el pasado con el presente. Una buena técnica para estar más en el presente y pensar positivamente en el futuro es tener metas que te entusiasmen.

Esto también pasará. Mantén presente que la crisis es temporal, algo pasajero y relacionado a una etapa específica de tu vida. Toma acción, pero no olvides que lo que estás sintiendo puede tener un origen químico, biológico, y no solo mental. Confía en que superarás la crisis.

Si te sientes muy triste acude a un especialista. No siempre podemos manejar las cosas nosotros mismos y la ayuda profesional puede funcionar para superar la crisis.

Curaduría Pedro Beomon. / Tomado de Psiquión, Breastcancer.org, Saval, Wikipedia.

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