Amnesia

Tipos de amnesia: ¿Sabías que hay varias categorías?

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Quienes clasifican a este trastorno en un concepto único desconocen la amplitud que la materia abarca. Adentrémonos en la terminología precisa sobre el tema.

Tipos de amnesia. ¿Qué nos dice la ciencia médica al respecto?

¿Cuántos tipos de amnesia existen?

Revisemos primero las generalidades de este trastorno mental.

¿Qué es la amnesia?

De acuerdo con los conceptos clínicos, la amnesia es una ausencia total o parcial de la memoria por causas biológicas o funcionales.

Las causas biológicas se refieren a daños en el cerebro vinculadas con traumas, enfermedades o uso de drogas.

Las causas funcionales, por su parte, pueden ser provocadas por mecanismos psicológicos de defensa.

Cuando una persona sufre de amnesia presenta dificultad para recordar lugares o etapas pasadas.

Igualmente, no logra evocar detalles específicos.

A otros individuos se les dificultad rememorar nueva información, mientras que en lo correspondiente a recuerdos pasados estos permanecen intactos.

Existen diversos tipos de amnesia dependiendo de las causas y de la naturaleza de la progresión de la anomalía.

Los principales tipos de amnesia son las anterógrada y la retrógrada.

Otros tipos de amnesia son dados por su especificación y naturaleza.

Tipos de amnesia

Tipos de amnesia: Amnesia anterógrada

Abordemos en primer lugar la amnesia anterógrada: ocurre cuando la persona no es capaz de recordar nueva información.

Los eventos recientes que deben ser almacenados en la memoria a corto plazo para ser convertida en memoria a largo plazo desaparecen.

No obstante, los eventos transcurridos previamente a la situación que desencadenó la amnesia no se olvidan.

Normalmente, es resultado de un trauma cerebral que implica al hipocampo, el fórnix o trígono cerebral y los cuerpos mamilares, fundamentales para la memoria.

Tipos de amnesia

Tipos de amnesia: Amnesia retrógrada

Al contrario de la amnesia anterógrada, en la retrógrada prevalece una incapacidad para recordar situaciones que ocurrieron antes de que la condición incidiera. Lo que permanece inalterable es el recuerdo de los eventos que han tenido lugar después.

Especialmente, son los eventos que han sucedido justo antes de que la amnesia llegara los que menos se recuerdan. Mientras, los recuerdos más antiguos suelen mantenerse.

Esto puede tener su origen en traumas como en enfermedades que afectan a estructuras relacionadas con la memoria a largo plazo. Es decir, el hipocampo y los lóbulos temporales.

Lo más curioso es que se puede padecer simultáneamente de amnesia anterógrada y de amnesia retrógrada.

Tipos de amnesia

Tipos de amnesia: Amnesia global transitoria

La amnesia global transitoria define una pérdida total temporal de la memoria a corto plazo y, según la gravedad del caso, de la memoria a largo plazo.

La persona no puede evocar sucesos recientes o información verbal sin poder crear nuevos recuerdos ni rememorar nada de lo ocurrido más allá de los últimos minutos.

Lo que sí se conserva es la identidad, la función del lenguaje y las habilidades perceptivas visuales, espaciales y visuales.

Esto puede generar un gran estado de confusión acompañado de ansiedad. Sin embargo, no se extiende por más de un dìa.

No es una condición que se registre con frecuencia. Cuando se presenta suele darse entre personas de entre 56 a 75 años de edad.

Tiene causas múltiples como problemas cardiovasculares, migrañas o alguna categoría de incidente epiléptico.

Tipos de amnesia: Psicosis de Wernicke-Korsakoff

Es una pérdida de memoria progresiva que se manifieste por el consumo excesivo de alcohol.

Por lo general se acompaña de otras disfuncionalidades psicológicas como la pérdida de coordinación motora o la ausencia de sensibilidad en pies y dedos.

La patología también puede ser causada por la malnutrición, principalmente la falta de vitamina B1.

Amnesia disociativa

Esta es una variante de la amnesia bajo la cual el paciente no puede recordar información personal percibida como negativa o estresante.

Esta amnesia no tiene su origen en enfermedades ni en traumas cerebrales sino que es de carácter psicológico.

Por lo común los pacientes no acusan una crisis de identidad pero viven un estado de trance, pudiendo desarrollar una despersonalización como esfuerzo para bloquear la experiencia angustiante.

Puede tratarse de memoria reprimida cuando no hay capacidad para acceder a información sobre un evento traumático, aunque los datos estén almacenados en la memoria a largo plazo.

También encontramos la fuga disociativa: cuando la persona sufre una pérdida de memoria que incluye a la identidad.

La persona llega a «viajar» lejos de su entorno familiar, formando, inclusive, una nueva identidad. Ello es resultado de vivir situaciones altamente estresantes. En todo caso, es una situación infrecuente.

Amnesia infantil

Como su nombre lo indica es la inhabilidad para recordar eventos de la infancia.

Se debe a la inmadurez de ciertas áreas del cerebro en sus primeros estadios. Suele abarcar los eventos acontecidos desde el nacimiento del individuo hasta sus primeros cuatro años de vida.

En fin, cabe destacar que no existe un tratamiento específico para la amnesia.

Con lo que sí se cuenta es con técnicas para reforzar la memoria.

La asistencia especializada puede ayudar a las personas que padecen amnesia y a sus familiares a enfrentarla.

Tomado de Psicoactiva, Mayo Clinic, Manual MSD.

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