Viernes Negro venezolano

Viernes Negro venezolano, nuestro verdadero «Black Friday» ¿Qué ocurrió?

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Mientras, en ocasión del Black Friday, la gente acude a las tiendas para adquirir descuentos en los bienes de consumo, en nuestro país existe otra connotación. Una que casi dice «cuando la economía era inocente y no lo sabía».

El Viernes Negro venezolano.

No tiene que ver con la celebración del Black Friday, efemérides que procede de Estados Unidos con sus rebajas de precios en el sector comercial.

No. Viernes Negro en Venezuela es la denominación histórica de un hecho que cambió la economía del país.

El calificativo viene del trato que la prensa dispensó al hito.

Nos remontamos en el tiempo para definir lo que sucedió.

Viernes Negro venezolano. El hecho cronológico.

Lo que se conoce como Viernes Negro tuvo lugar, precisamente, un día viernes: el 18 de febrero de 1983.

Para entonces, le restaba un año de mandato constitucional al para entonces presidente de la República, Luis Herrera Campins (1925-2007).

El estadista portugueseño, procedente de las filas del partido socialcristiano Copei, gobernó entre 1979 y 1984.

En la referida fecha su administración implantó una serie de medidas que transformaron la libre convertibilidad de la moneda nacional, el bolívar

Hasta el momento, el dólar se había cotizado libremente al valor de 4,30 bolívares. establecido desde 1961 por Rómulo Betancourt.

El sistema de cambio múltiple se adoptó junto con una devaluación del 30 % con respecto a la divisa estadounidense.

Solo se autorizaron dólares a 4,30 para gastos corrientes, amortización de deuda pública, pago de estudios en el exterior y operaciones en el ámbito petrolero.

Verdadero Viernes Negro en Venezuela

Viernes Negro venezolano: efecto en el tiempo

La medida que se recuerda de aquel momento conocido como Viernes Negro abriría no solo dicha devaluación, sino también un proceso de recesión de la economía venezolana.

Tal situación se derivó de la corruptela en el control cambiario y la millonaria salida de divisas de la nación.

La estabilidad de la moneda venezolana desapareció después de que se registraran complicaciones con el pago de la deuda externa del país y un acelerado deterioro del poder adquisitivo.

Lo cierto es que el Régimen de Cambio Diferencial – Recadi -, instaurado entre el 28 de febrero de 1983 y el 10 de febrero de 1989, incurrió en irregularidades.

Veamos cómo se llegó a todo el estado de cosas que aludimos.

El aumento internacional de los precios petroleros, el principal producto de exportación del país, brindó un auge económico en los años 70.

Eso generó una tendencia hacia la dependencia de la renta.

Verdadero Viernes Negro en Venezuela

Verdadero Viernes Negro en Venezuela. Un marco complicado

El aumento de las importaciones, la salida de divisas promovida por la sobrevaluación del bolívar, y el incremento notable de la deuda coadyuvaron posteriormente a la recesión estructural de la economía nacional.

En 1981 se registró un máximo histórico de más de 19 mil millones de dólares de ingresos por el mercado de hidrocarburos.

Se mantuvo, entonces, la expansión del gasto público, a decir de los entendidos, para evitar la conflictividad social que podrían arrojar estipulaciones de ajuste.

En 1982 la renta petrolera se reduce a 15 mil millones de dólares.

Se comienzan a percibir los daños de los ingresos con el incremento de la inflación, la disminución de la inversión y el déficit público.

Asimismo, impera la dependencia del gasto público para frenar el desempleo.

En tal marco es que en 1983 se establece el sistema diferencial de cambio, con el objetivo de evitar la rápida salida de divisas que, en unión de la deuda externa, estaban desfalcando las reservas del Banco Central de Venezuela.

El quinquenio anterior se había caracterizado por el aumento del consumo financiero que promovieron los denominados «petrodólares».

Adiós a la «Venezuela saudita»

Sin embargo, esa devaluación acabó con la planificación del crecimiento y del desarrollo.

La crisis económica afectaría al país en los años por venir, acabando con aquella aspiración que muchos llamaron la «Venezuela saudita» y con la cultura del «ta’ barato, dame dos».

Lo que sucedió fue que la devaluación y el control cambiario impuestos a partir del Viernes Negro abrirían un proceso de inflación, así como intentos fallidos de establecer un control de precios que no fuera respondido con escasez.

Dos funcionarios acaparaban la atención: Arturo Sosa, ministro de Hacienda; y Leopoldo Díaz Bruzual, presidente del Banco Central de Venezuela.

Sosa abogaba por un tipo de cambio que estaría segregado por sectores, reconociendo un acceso preferencial a deudores privados.

En contraposición, Díaz Bruzual, a quien apodaban «El Búfalo» – por su postura contraria -, planteaba un cambio único, con leve devaluación, que no involucrara un gran impacto económico.

Verdadero Viernes Negro en Venezuela

¿Qué pasó después?

Mientras, al acelerarse el rumbo recesivo de la economía aumentaron los conflictos en la población.

Vino un episodio como el «Caracazo», el 27 de febrero de 1989. Coincidía con el desgaste de la clase política y del bipartidismo ante la incapacidad de cambiar el modelo de dependencia rentista.

De lo que tuvo lugar en adelante, durante las últimas dos décadas, es harto conocido.

Así, corroboramos que cuando en el paìs se habla de Viernes Negro o se escucha la expresión la memoria colectiva – salvo aquellos de las nuevas generaciones que ignoren la materia – sabe que no se trata del atractivo Black Friday.

Se remonta al capítulo en que la economía venezolana dio un giro trascendente que aún hoy en día es objeto de debate.

Tomado de Significado, Venelogía, Wikipedia, Globovisión Videos.

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