Sarisariñama - Nuestro Insólito Universo

Enigma de Sarisariñama – Nuestro Insólito Universo

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El Sarisariñama es un tepuy del parque nacional Jaua-Sarisariñama en el extremo sureste del estado Bolívar en Venezuela, cerca de la frontera con Brasil

El Sarisariñama es una meseta de las más aisladas del país, encontrándose a cientos de kilómetros de la carretera más cercana. En la actualidad el acceso se encuentra restringido a investigadores científicos exclusivamente.

La característica más distintiva y peculiar de este tepuy de 2300 metros de altura es la presencia en su cima de cavidades prácticamente circulares (simas) que aún hoy son un misterio para la geología.

Estas profundas depresiones tienen un diámetro en la boca de 350 metros, y una profundidad vertical de 350 metros igualmente.

Las paredes de estos pozos, completamente verticales y por lo tanto insuperables para las criaturas que habitan el fondo del precipicio, han permitido aislar un ecosistema único; habiendo especies de plantas y animales que no se encuentran en ninguna otra parte del planeta (endémicas). Estas simas fueron documentadas y exploradas por primera vez en 1974.

Sarisariñama

Las expediciones a los tepuyes, especialmente a sus cimas, son logísticamente muy complicadas, costosas; y en consecuencia, muy infrecuentes por expedicionarios de todo el mundo, por no decir peligrosas también.

El resultado de las pocas expediciones a estos sitios, fue una mejor comprensión de la botánica y geología de la región; y en el caso del Sarisariñama, el origen de las simas. Ellas penetran profundamente dentro del sistema de areniscas más antiguo del planeta. Esta región venezolana está considerada como un gran enigma inexplorado en su totalidad y que podría albergar grandes misterios ancestrales. El mundo perdido dentro del mundo.

Enigma de Sarisariñama – Nuestro Insólito Universo

Año 1964, Suroeste del estado Bolívar. Volando rumbo a la sabana de Quinsuwachi y por sobre la región donde nacen los ríos Caura, Erebato y Ventuari, el avión del capitán Harry Gibson luce como una diminuta astilla de plata, sobre el uniforme verdor del océano selvático.

A lo lejos, y rompiendo la monotonía de esa alfombra vegetal, surgen tres imponentes mesetas: Guanacoco, Jaua y Sarisariñama; y será al volar por sobre esta última, cuando el piloto descubre algo insólito.

En la plana superficie del tope de esa meseta, existen unos huecos inmensos; y son tan uniformes, que parecen haber sido hechos por una cósmica excavadora.

A continuación, no te pierdas el interesante video de Nuestro Insólito Universo «Enigma de Sarisariñama»

Créditos al canal NIUTube en YouTube

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