Adicción a la azúcar afecta al cerebro daños cerebro

Adicción al azúcar: cómo su consumo afecta al cerebro +Video

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¿Por qué cuando comemos alimentos dulces nos queda el deseo de repetir? Para conocer la respuesta revisemos cuáles son los fenómenos que ocurren a nivel cerebral cuando ingerimos azúcar.

Adicción al azúcar: cómo su consumo afecta al cerebro.

Imaginen galletas crocantes, caramelos exquisitos, sabrosas tortas y ricos helados de barquilla.

¿Se les hace agua la boca? ¿Desean un postre?

¿Qué ocurre en el cerebro para que los alimentos dulces sean difíciles de resistir?

Adicción al azúcar: Endulzante presente en todas partes

Azúcar es un término general que se usa para describir una clase de moléculas llamadas hidratos de carbono.

Se encuentra en una amplia variedad de comidas y bebidas.

Miren las etiquetas de los productos dulces que compran;: glucosa, fructosa, sacarosa, maltosa, dextrosa y almidón.

Todas son formas de azúcar.

Adicción al azúcar

Son de alta fructosa el jarabe de maíz, los jugos de fruta, el azúcar en crudo y la miel.

Y el azúcar no solo está en dulces y postres. También se añade a la salsa de tomate, al yogurt, a la fruta disecada, a las aguas saborizadas o a las barras de granola.

Como el azúcar está por todas partes es importante entender cómo afecta el cerebro.

Adicción al azúcar: ¿Cómo afecta al cerebro?

¿Qué ocurre cuando el azúcar toca la lengua? Consumir un poco de azúcar, ¿les hace desear más?

Al comer un bocado de cereal, los azúcares que contiene activan los receptores de lo dulce, parte de las papilas gustativas de la lengua.

Estos receptores envían una señal al tronco cerebral y desde allí se bifurca en muchas áreas del cerebro anterior.

Una de ellas es la corteza cerebral. Diversas secciones de la corteza cerebral procesan diferentes gustos: amargo, salado, ácido, umami y, en nuestro caso, dulce.

Adicción al azúcar: Sistema de recompensa

Desde ahí, la señal activa el sistema de recompensa del cerebro. Este sistema de recompensas es una serie de vías eléctricas y químicas que surcan varias regiones del cerebro.

Es una red complicada pero ayuda a responder una sola pregunta subconsciente: ¿debería comer otra vez?

Esa sensación cálida y agradable que uno siente, por ejemplo, al probar un pastel de chocolate, es un sistema de recompensa que dice «mmm, ¡sí!»

Adicción al azúcar

Y no se activa solamente con la comida. La socialización, el comportamiento sexual y las drogas son solo algunas verbigracias de cosas y experiencias que también activan el sistema de recompensas.

Pero sobreactivar este sistema dispara una serie de eventos desafortunados: pérdida de control, deseo y aumento de la tolerancia al azúcar.

Volvamos al bocado de cereal. Viaja hasta el estómago y, finalmente, al intestino. ¿Y adivinen qué? Ahí también hay receptores de azúcar.

No hay papilas gustativas pero si remiten señales al cerebro que indican que uno está lleno, o que el cuerpo debería producir más insulina para contrarrestar el azúcar extra que estamos comiendo.

Adicción al azúcar: La dopamina

El activo principal de nuestro sistema de recompensa es la dopamina, un químico neurotransmisor importante.

Hay muchos receptores de dopamina en el cerebro anterior pero no están distribuidos de manera uniforme.

Algunas áreas tienen densos grupos de receptores y estas zonas activas de dopamina son parte del sistema de recompensa.

Drogas como el alcohol, la nicotina o la heroína envían dopamina a toda marcha, y llevan a algunas personas a buscar constantemente ese estímulo. En otras palabras, a ser adictas.

El azúcar también provoca liberación de dopamina, aunque no de forma tan violenta como las drogas.

Y el azúcar es raro entre los alimentos que producen dopamina.

El brócoli, por citar un caso, no tiene ningún efecto y eso quizá explique por qué es tan difícil que los niños coman vegetales con gusto.

Gustos nuevos o diferentes

Y hablando de alimentos saludables, digamos que tienen hambre y deciden ingerir una comida equilibrada. Al hacerlo, los niveles de dopamina suben en las zonas activas del sistema de recompensa.

Pero si comen lo mismo muchos días seguidos, la dopamina subirá cada vez menos y finalmente se nivelarán.

Se debe a que en materia de comida el cerebro evolucionó para prestar especial a gustos nuevos o diferentes.

Adicción al azúcar

¿Por qué? Por dos razones.

Primero, para detectar comida en mal estado. Y segundo, cuanto más variada la dieta es más probable que obtengamos todos los nutrientes que necesitamos.

Para mantener esa variedad tenemos que poder reconocer nuevos alimentos. Y más importante aún tenemos que querer seguir comiendo nuevos alimentos.

Y por eso bajan los niveles de dopamina cuando el alimento se vuelve aburrido.

Cómo comer

Volviendo a la comida, ¿qué pasa si en lugar de un plato saludable y balanceado comemos alimentos ricos en azúcares?

Si uno raramente come azúcar o no come mucha azúcar junta, el efecto es similar al de una comida balanceada.

Pero si uno come demasiada azúcar la respuesta de dopamina no se nivela. En otras palabras, comer mucha azúcar seguirá siendo recompensado.

De ese modo, el azúcar se comporta un poco como la droga. Es la razón por la cual la gente se engancha a la comida azucarada.

Y volviendo a los distintos tipos de azúcar cada uno es único, pero cada vez que consumimos alguno de ellos se activa un efecto dominó en el cerebro que dispara un sentimiento gratificante.

Con mucha frecuencia producen una actividad frenética.

Así que sí: el consumo excesivo de azúcar puede tener efectos adictivos en el cerebro, pero una porción de torta de vez en cuando no hará daño,

Tomado de TED-Ed en Español.

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