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Nicaragua: el miedo ya no sostiene los bozales – Colmillo de León +Audio

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Por León Hernández

Título original: Nicaragua: cuando el miedo ya no sostiene los bozales

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Nicaragua: cuando el miedo ya no sostiene los bozales

El pasado jueves, más de 20 organizaciones opositoras al gobierno de Nicaragua, desde dentro del país y desde el exilio, exhortaron a los funcionarios de esa nación a «perder el miedo» al Gobierno de Daniel Ortega.

Este anuncio no se genera de forma aislada. Lo hacen, luego de que el diplomático nicaragüense Arturo McFields, de profesión comunicador social, calificara como «dictadura» al gobierno que representaba, en la Organización de los Estados Americanos (OEA), el pasado 23 de marzo.

El ex embajador dejó claro que no se consideraba un héroe, que tenía miedo, pero que, en sus palabras «se había quitado un yunque del alma».

McFields, que había sido periodista, declaró que desde el año 2018 Nicaragua se convirtió en el único país de Centroamérica donde no hay periódicos impresos, no hay libertad de publicar un simple tuit, un comentario en las redes sociales.

No hay organismos de derechos humanos. No hay uno solo. No existe. Todos fueron cerrados, expulsados o clausurados. 

No hay partidos políticos independientes, no hay elecciones creíbles, no existe separación de poderes, sino poderes fácticos.

El siguiente en la lista por abandonar a Ortega fue el asesor legal de Nicaragua, el estadounidense Paul Reichler, quien había sido uno de los abogados ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.

Dimitió el domingo alegando «conciencia moral» y lo acusó (a Ortega) de «destruir la democracia».

En una parte de su carta de renuncia, Reichler diferencia al Ortega que sacó del poder al último de la dinastía somocista, con el actual mandatario, a quien atribuye trágicas muertes, y procesos «con cargos falsos que no son más que un pretexto para eliminar la disidencia y la oposición».

Para muestra un botón: el pasado cinco de marzo, el abogado estadounidense experto en Derechos Humanos, Jared Genser, presentó un informe en el cual calificó al proceso contra los candidatos presidenciales Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro como una “pesadilla kafkiana”, en la cual se habría violado en 36 oportunidades el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

El proceso incluyó 84 días de detención forzada y ambos dirigentes permanecen en condiciones de reclusión en las cuales han perdido un promedio de 20 kilos de peso.

Desde 2018 se produjo un punto de inflexión importante en los apoyos con los cuales había contado Ortega.

McFields y Reichler no son las primeras figuras afiliadas a su gestión que le dan la espalda.

En 2018, Humberto Ortega, su hermano y quien lo acompañó en el derrocamiento del régimen de Anastasio Somoza Debayle en 1979, declaró que este y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, parecían vivir en una realidad alterna, muy diferente a la de una Nicaragua que llevaba 450 muertos como saldo de las protestas de días anteriores a su pronunciamiento.

En lo internacional, también le dio la espalda el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que en 2018 aprobó por mayoría una resolución contra Nicaragua.

En la votación, Ortega solo recibió los votos a favor de las siguientes naciones: Rusia, China, Cuba, Filipinas, Somalia, Eritrea, Bolivia y Venezuela.

¿Por qué? Evalúelo Ud. a la luz del respeto a los Derechos Humanos por parte de estos aliados.

Tras los comicios presidenciales recientes, con la mayoría de los candidatos opositores tras las rejas, el gobierno peruano de Pedro Castillo también tomó distancia, al declarar que las elecciones en las cuales Daniel Ortega fue reelegido, «no cumplieron los criterios mínimos de elecciones libres, justas y transparentes».

El presidente costarricense, Carlos Alvarado, afirmó este 28 de marzo que «Nicaragua ya no tiene ningún rasgo de democracia».

Estas declaraciones seguro causan ruido y molestan a las autoridades nicaragüenses, no muy tolerantes a las declaraciones y posturas contrarias. Recordemos que el año pasado 35 periodistas debieron abandonar el país luego de recibir presiones y ser objeto de procesos judiciales.

Nicaragua está entre los tres países peor evaluados en materia de libertad de expresión y de prensa, de acuerdo con el Índice Chapultepec.

Solo aventaja en pocos puntos a Cuba y a Venezuela, pero, junto a estas naciones, se encuentra en la franja de los países considerados sin libertad de expresión y de prensa en este barómetro de la Sociedad Interamericana de Prensa.

Sin embargo, han pasado algunos años desde 2018 y el poder de Ortega sigue en ejercicio con su narrativa intacta.

¿Seguirá en el poder de forma monolítica a pesar del descontento en sus filas?

Solo el tiempo lo dirá.


Nuestra columna «El colmillo de León» es escrita por León Hernández, periodista, profesor y documentalista venezolano, autor de «Hablan los periodistas» y «Pasquali» y coautor de «La pantalla censurada RCTV Globovision».

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