Daniel Ceballos Norbey Marín Síndrome de Estocolmo

Norbey Marín diagnostica Síndrome de Estocolmo a Daniel Ceballos +Video

//
1 minuto de lectura

Desde su condición de psicólogo clínico, Norbey Marín diagnosticó a Daniel Ceballos como víctima del Síndrome de Estocolmo y le ofreció ayuda.

Los que sufren del Síndrome de Estocolmo son víctimas que se solidarizan con su victimario.

Mira el video y deja un comentario

Curadas agrega y cura noticias de Venezuela y el mundo pensando en los venezolanos dondequiera que estén. Síguenos en las redes sociales o recibe las noticias en tu correo electrónico, en WhatsApp o Telegram, o simplemente léelas en nuestro sitio web. Curadas es tu compañía en información.

5 Comments

  1. De verdad que yo también quedé loco con estas declaraciones y en un principio pensé lo mismo «Síndrome de Estocolmo» sin embargo después traté de ver las cosas de una manera menos radical.
    Mi conclusión es que Ceballos hace un juego político a bajar su perfil de opositor duro y de esa manera le quiten restricciones que luego le permitirán aspirar a otros cargos, en Barinas se demostró que si se puede, de mi parte me niego a creer que un hombre que estuvo preso, fué torturado y perdió hasta su matrimonio sea un alacrán, no lo puedo juzgar y creo que mucha gente tampoco, solo los que han sido presos políticos podrían entender el infierno que vivió

  2. Pues yo sí puedo juzgarlo porque, o bien tiene efectivamente síndrome de Estocolmo, o bien su moral y ética es totalmente caquéctica, impresentable e indecible. Pensar que se trata de un juego político es una afirmación traída de los cabellos. Más coherente es una condición patológica o el triste hecho de que no pocos políticos venezolanos enarbolan banderas de ideales intercambiables a cambio de cuotas de poder político y económico, por cuanto no les importa el sufrimiento, opresión y miseria de los venezolanos.

  3. Le contesto parafraseando a Alan Kardec: la autoridad de la reprobación está en función de la autoridad moral de quien reprueba. Hacerse culpable de lo que uno acrimina a otro, es abdicar dicha autoridad. Saludos cordiales.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Recientes de Blog