Blanquita de Pérez en las Vivencias de Milagros S. Castro

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Durante mi experiencia periodística en el diario El Informador de Barquisimeto, tuve la satisfacción de entrevistar innumerables artistas venezolanos y extranjeros. Pero también pude conocer personajes destacados en otros ámbitos como la política, la cultura, el deporte y las comunidades. Y en esta oportunidad, presento la historia de cómo conocí a Doña Blanquita de Pérez.

Todo un personaje que llegó a ser dos veces Primera Dama del país, al estar casada con expresidente de Venezuela Carlos Andrés Pérez.

Carlos Andrés Pérez y Blanca Rodríguez de Pérez.

Aunque yo era la coordinadora de la página de espectáculos de ese importante medio de comunicación larense, también tenía la responsabilidad de redactar la columna diaria denominada Terminal Aéreo.

Mi responsabilidad consistía en trasladarme todas las mañanas al Aeropuerto Internacional “Jacinto Lara” de Barquisimeto para entrevistar a las personalidades que encontrara. Desde las ocho hasta las diez y media de la mañana dos aviones procedentes de Maiquetía, de las líneas Avensa y Aeropostal llegaban procedentes de Maiquetía. Y en una hora, otros pasajeros se despedían de la ciudad para abordar esas mismas aeronaves para viajar a Maiquetía.

En ese ir y venir, eran muchas las personas conocidas, regional y nacionalmente, que compartían con nosotros para informar sobre diversos temas de interés.

El Terminal Aéreo fue lo máximo para mí

Tomando en cuenta que estaba recién mudada a Barquisimeto, desde mi querida Caracas, el realizar esa columna matutina fue muy significativo para mí. Me dio la oportunidad de conocer destacados personajes, sobre todo larenses. Y, en menos de un año, ya tenía infinidad de amistades en toda la región.

Incluso, personalidades de otros estados del país fueron mis entrevistados. Aún los saludo con cariño, cuando nos vemos o nos encontramos conectados en las redes sociales.

Definitivamente, fue una extraordinaria experiencia que conservo vigente. Y la comparto con mis amigos y conocidos, gracias a las fotos que conservo. Un abrazo a todos los reporteros gráficos que trabajaron conmigo en El Informador.

La primera entrevista a Doña Blanquita de Pérez

Cuando cubríamos la fuente del aeropuerto, como comúnmente la identificábamos, muchas veces nos enterábamos de la visita de un invitado especial. Pero en otras oportunidades, nos llegaban por sorpresa. Por lo que teníamos que estar “mosca” en el área de llegada para que no se escaparan y los pudiéramos entrevistar.

Recuerdo que una vez, en el año 1987, no sé el mes, nos enteramos cinco minutos antes que aterrizara el avión de Avensa en el Aeropuerto de Barquisimeto. Y que procedente de Maiquetía estaría llegando Doña Blanca Rodríguez de Pérez.

No olvido que esa vez mi reportero gráfico y yo nos íbamos temprano para cubrir una actividad especial en el Museo de Barquisimeto. Menos mal que un amigo muy querido, dirigente regional de Acción Democrática en Lara, nos alertó.

“Épale, amigos periodistas, no se vayan. En ese avión que está llegando, viene Doña Blanquita de Pérez. No se pierdan esa entrevista. Casi nadie sabe que viene a la ciudad”.

Regresamos corriendo y pudimos entrevistarla. En esos tiempos, sonaba con insistencia la preparación de la campaña de su esposo Carlos Andrés Pérez para postularse como candidato presidencial en las elecciones de 1988. Esta es la prueba de nuestro primer encuentro.

La primera entrevista a Doña Blanca de Pérez en el Aeropuerto de Barquisimeto.

Por ello, la representante de AD realizaría una serie de visitas en la capital larense para preparar la maquinaria en esta región.

Aunque ya me iba a escapar, Doña Blanca tuvo la amabilidad de responder todas mis preguntas con mucha atención y simpatía. Incluso, fue tan gentil, que cambió la impresión que tenía de ella. Esto se lo comenté a mi jefe de información Altídoro Giménez, quien me miró con una amplia sonrisa. Y, luego, me nombró como la periodista oficial de El Informador que entrevistaría a esa Primera Dama cada vez que visitara Barquisimeto.

Y no estaba echando broma

Pues resulta, que tres años después, un día cualquiera de 1990, le avisaron a mi jefe de información Rafael Jorquera, que la Primera Dama del país, Doña Blanca Rodríguez de Pérez, llegaría al día siguiente a Barquisimeto.

El objetivo de su visita consistía en inaugurar una serie de programas de la Fundación del Niño en Lara. Tenía previsto una complicada agenda de trabajo, que no le permitía estar presente en una rueda de prensa. Por ello, la entrevista sería a su llegada a la ciudad, al aterrizar el avión en la Base Aérea “Teniente Vicente Landaeta Gil”.

Cuando teníamos la información completa en la redacción de El Informador, mi jefe Altídoro comentó con otra amplia sonrisa me dijo: «Estoy recordando que hace tres años nombramos como periodista oficial a Milagros para que entrevistara a Doña Blanca cada vez que visitara Barquisimeto. Así que cuando termines la guardia en el aeropuerto, ve a la Base Aérea y esperas para poder entrevistar a la Primera Dama”.

Yo, sin ninguna sonrisa en la cara, tuve que aceptar, no me quedaba de otra. Desde ese momento intuía que sería una espera maratónica.

Doña Blanquita de Pérez se acordó de mí

Tal como estaba previsto, al día siguiente fuimos al aeropuerto para cumplir con la pauta diaria. Y luego, salimos rápido rumbo a la base aérea para la entrevista más importante del día.

Cuando llegamos, nos encontramos a innumerables colegas periodistas de diversos medios de comunicación de Lara y Yaracuy. Era sorprendente, la seguridad de Casa Militar en las inmediaciones.

De repente, cuando menos lo esperábamos, a lo lejos se escuchó el avión, el cual aterrizó rápidamente. Y con un séquito de seguridad, bajó la Primera Dama. Sin esperar instrucciones, en la misma pista de aterrizaje la abordamos para que nos suministrara la información sobre la experiencia con los Hogares de Cuidado Diario.

Cuando me le acerqué, ella me vio y, para mi sorpresa, me reconoció. Me preguntó cómo estaba El Informador. Y con una amplia sonrisa, parecida a la de mi jefe Altídoro Giménez, le respondí que todo estaba bien. Y le comenté: “Complacida de entrevistarla nuevamente”.

Mi pregunta sobre su gestión en pro de los niños, la inspiró a describir varios planes que tenía previsto desarrollar en todo el país. Esta es la tradicional fotografía del recuerdo que evidencia ese momento.

La entrevista a la Primera Dama Blanca de Pérez en la Base Aérea «Teniente Vicente Landaeta Gil».

Posteriormente, contestó otras interrogantes de varios colegas, mientras todos caminábamos hasta una camioneta que la trasladaría al centro de Barquisimeto. La seguridad era implacable.

Pero al final, una vez más, la experiencia fue enriquecedora, porque aún me encanta entrevistar todo tipo de personajes, ya que de todos se aprende algo.

Esta vez no se trataba de un artista, sino de una Primera Dama que se destacó por su labor con los Hogares de Cuidado Diario. Un programa que benefició a muchos niños venezolanos.

Una buena mujer, Doña Blanquita Rodríguez de Pérez, que forma parte de mis Vivencias periodísticas.

Hasta la próxima.

Saludos y bendiciones.

Milagros S. Castro

@milicas33

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